Con el firme compromiso fortalecer el desarrollo educativo en la zona rural, el Instituto de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán impulsa el crecimiento de la niñez en la comunidad de La Noria mediante actividades académicas y creativas en la Biblioteca «Mariano Rivera Conde».
Desde hace ocho años, el promotor cultural Víctor Eduardo Sánchez Osuna ha liderado este espacio gratuito, convirtiéndolo en un refugio para el aprendizaje. Actualmente, atiende a un grupo de niños y niñas de entre 5 y 10 años, con un enfoque que prioriza tanto el rendimiento escolar como el bienestar emocional.
El programa opera los días lunes, martes y jueves, en un horario de 15:00 a 17:00 horas. Durante estas jornadas, los menores participan en dinámicas diseñadas para estimular sus habilidades cognitivas y sociales:
Lunes y martes: Sesiones enfocadas en el fomento a la lectura y asesoría en tareas escolares, reforzando los conocimientos adquiridos en sus instituciones educativas.
Jueves de “Pequeños Lectores”: Una jornada que combina la lectura con la creación de manualidades, permitiendo que los niños activen su imaginación y destreza motriz.
La Biblioteca Mariano Rivera Conde se ha convertido en un espacio clave para el aprendizaje, donde además de reforzar conocimientos básicos, se impulsa el gusto por la lectura y el desarrollo de habilidades cognitivas y sociales. Los resultados han sido visibles, especialmente en casos como el de una niña de pre escolar que logró identificar vocales, colores y números tras integrarse al programa.
También, destaca el avance de una menor que, aunque inicialmente mostraba dificultades para leer, ha mejorado su desempeño.
“Es muy satisfactorio ver cómo avanzan; para mí, ver sus logros es el pago más valioso”, expresó Sánchez Osuna, conocido cariñosamente por sus alumnos como “Maestro”.
Además de las letras, el programa se ha convertido en un espacio donde los desafíos de sumas, restas y multiplicaciones se transforman en juegos que activan el razonamiento lógico, y demuestran que el aprendizaje en comunidad es una herramienta poderosa para el cambio social.
Con estas acciones, el Instituto de Cultura de Mazatlán reafirma su labor de llevar oportunidades de desarrollo a cada rincón del municipio, sembrando en la niñez de La Noria la semilla de la educación y el arte.