NUESTRO QUERIDO MAXIMILIANO RUIZ.

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Max era un  hombre culto, fiel a lo que pensaba y una persona que regalaba su pan a quien más lo necesitaba. Era un ingeniero de fuertes convicciones que no se doblaba por más fuertes que soplaran los vientos.

Cuando lo conocimos, hace por los menos ocho años, nos sorprendió su formación teórica, pero sobre todo su entrega cotidiana a las causas de los que más necesitaban su generosa ayuda, que por cierto, en ese tiempo vivía en los límites de la pobreza.

Seguramente siempre le fue fiel a los cuatro versos que repetía de Antonio plaza: “Nunca al poder ni al oro me arrodillo/ aunque me agobie el padecer tirano/ me muero de hambre/ pero no me humillo/ seré cadáver pero no gusano. Es que Max era a un tiempo un revolucionario y un católico de a de veras.

Venido de Sonora se graduó de ingeniero en la Ciudad de México y trabajó, allá por los setentas, sembrando en los Altos de Sinaloa la luz eléctrica que sacó de la oscuridad a los pueblos serranos, cuando era Gobernador Alfonso Genaro Calderón.

Cuando finiquitó su contrato, se vino a radicar a Mazatlán. Realizó múltiples trabajos, entre ello los de comunicación. Estuvo en la prensa, en la radio y, lo decimos con mucho orgullo, colaboró con Sinaloa en Línea. Nos dejó dos excelentes reportajes que se ganaron millones de likes y millares de felicitaciones.

Hoy Max ha muerto, a pesar de que luchó con todas sus fuerzas que le otorgaron sus convicciones, de veras no debió de haber fallecido, porque justamente era Diputado y ese lugar le permitiría echarles la mano a quienes carecen de lo estricto, mientras otros viven ostentando lo superfluo.

Max no debió irse al ultramundo. Sus amigos rezamos, rogamos, y  pedimos que no se nos fuera. Y muy dentro de mi creo, que nos aconsejará desde el más allá porque nos hará falta en las luchas que emprenderemos por un México mejor.

Adiós Max, te queremos.

Hoy alrededor de las 19:30 horas en la Ciudad de México, falleció el Diputado Federal de Morena, Maximiliano Ruiz, víctima de cáncer.
El legislador no pudo vencer la desagradable enfermedad, luego de permanecer por varios días hospitalizado en la Capital del País.
Su esposa e hijos, así como familiares estuvieron siempre atentos en sus últimos días de agonía.
Hasta el momento se desconoce el traslado de su cuerpo a Sinaloa y dónde será velado.
Descanse en paz.