LA REFORMA ENERGÉTICA ECOS PARA UNA SINERGIA.

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ELIO EDGARDO MILLAN VALDEZ          

En esta entrega me plantearé diez reflexiones en torno a la reforma y sus respectivas preguntas. En las tres  primeras sobre los cambios en los patrones mundiales en la producción de petróleo. En las que seguirán trataré de hablaré sobre la circunstancia que guarda el  petróleo en nuestro país. Del punto séptimo al noveno plantearé algunas preguntas a quién corresponda. La decima me servirá para concluir  con exhorto/exigencia de Denise Dresser a Enrique Peña Nieto. Entremos en materia.

 

            1.- Los países que fueron deficitarios en materia de energía, especialmente EE UU y Canadá, en la actualidad son superavitarios. Canadá ya está exportando   gas y petróleo y EEUU exporta gas y muy pronto el gobierno permitirá la exportación de petróleo. Esta circunstancia podría cambiar la percepción que algunos tienen sobre la intrusión de Estados Unidos en el mundo, y particularmente la inveterada paranoia de que podríamos ser invadidos por ellos para apropiarse de nuestros yacimientos petrolíferos; pero sobre todo México tendría que buscar y encontrar en el mundo a nuevos socios comerciales para vender sus preciados energéticos. (Véase información en Economía y Negocios: ELMUNDO)

 

            2.Según Adrián Lajous esto implica –está implicando- un reordenamiento global ocasionado por el rápido crecimiento de la producción de petróleo y gas natural en Estados Unidos y Canadá, así como por la expansión de la demanda de hidrocarburos en Asia y el Medio Oriente, que han modificado el flujo y la dirección de su comercio internacional. Dicho en otros términos: el eje de compra/venta que se dirige a Oriente obligará a México a cambiar la orientación de su infraestructura, sus usos y costumbres para enviar su producción petrolera  a través del Océano Pacífico, que hoy está dirigidos fundamentalmente hacia Estados Unidos. (Adrián Lajous. El Futuro nos Alcanzó. (Notas sobre el Cambio Energético. Revista Nexos. Septiembre 2013)

 

3.- El incremento de la producción de petróleo y gas ya no se encuentra fundamentalmente en las aguas profundas y, en menor proporción, en las aguas someras. Ahora al gas y al petróleo se les halla en flor de tierra. La dinámica de la producción de petróleo y gas natural en Canadá y Estados Unidos es producto de cambios tecnológicos que modificaron las estimaciones de su potencial, aumentaron sus reservas y han permitido extraer recursos no convencionales en diversas provincias petroleras de la región. El gas y los hidrocarburos líquidos provenientes de lutitas y de arenas compactas de baja permeabilidad se volvieron económicamente viables, gracias a la aplicación conjunta de nuevas técnicas de fracturación hidráulica, de perforación horizontal de pozos y de cambios complementarios en la operación de campos petroleros, así como a los altos precios del petróleo. (IMBO: Nos cambiaron el mapa: México ante la Revolución Energética del Siglo XXI)

 

4.- Frente al crecimiento de los energéticos en EEUU y Canadá, el nuevo rumbo que está adquiriendo la compra/venta de energéticos y la generación nuevas tecnologías para extraer gas chale y petróleo de Lutitas y de arenas compactas, qué tanto pueden hacer las finanzas extraídas del petróleo, una vez liberadas del corsé de hacienda, para ponerse a la par con las transformaciones tecnológicas y geoestratégicas  que están ocurriendo en el mundo. México –por una mala administración, por una idea deliberada del PRIAN, por un nacionalismo chato, por nuestros ritos y rituales, se halla, para decirlo rápido, fuera de las tendencias que se están roturando el asunto de los hidrocarburos en este siglo XXI a nivel planetario.

 

5.- Su producción convencional orbita fundamentalmente en extracción y la venta de petróleo crudo. Es la empresa que tiene la  mayor renta económica en México; alrededor de 125,780 millones de dólares en el 2012; pero la carencia de refinerías para transformar el petróleo en gasolina y gas hace que importemos, en  el mismo año, 36 mil millones de dólares en gasolina y  28 mil millones de gas. Dicho en breve: La renta que se obtiene por la venta de petróleo crudo perdemos más o menos la mitad en la compra de gasolina y gas. A lo que habrá que agregar que el subsidio a la gasolina nos cuesta alrededor 100 mil millones de pesos. (Gustavo Godínez. PEMEX y el Petróleo: presente y futuro del México libre). A lo que hay que agregar que la exploración y producción en aguas profundas, por falta de presupuesto para la investigación en la materia.

 

6.- Pero además de este retraso tecnológico y productivo, habrá que agregar que PEMEX aporta al fisco  el 40% de los impuestos que genera el Sistema de Administración Tributaria (SAT). En 2011 PEMEX  registró ventas por un billón 558 mil millones de pesos, y aun así tuvo pérdida de 91 mil 483 millones de pesos, ya que sus aportaciones a las finanzas públicas fueron 876 mil millones de pesos, es decir 56 por ciento de sus ventas.  (La jornada, Israel Rodríguez J. 4/11/12) Pero a ello había que agregar la rampante corrupción que azota como un vendaval a esa institución, especialmente la que merodea en los líderes sindicales, funcionarios públicos y partidos políticos. Quedemos con esta frase del periódico El País: Pemex es un gigante obsoleto y afectado por la corrupción. (16 de Agosto de 2013)

                   

7.- De frente a este cuadro espectral, Denise Dresser afirma lo siguiente: “Mientras tanto seguimos desaprovechando nuestro potencial. Perdiendo el tiempo. Canalizando más recursos a los bolsillos de Carlos Romero Deschamps y sus allegados que a los bolsillos de los mexicanos. Transfiriéndole al gobierno dinero de PEMEX que debería obtener mediante una reforma fiscal. Necesitamos una reforma energética que no privatice el petróleo, pero que sí permita las asociaciones estratégicas y la liberalización del mercado de los energéticos. Una reforma energética que libere a Pemex de los amarres ideológicos, del estrangulamiento del sindicato, de la explotación fiscal del gobierno. Una reforma energética que integre a México a la revolución energética en Norteamérica y lleve al país a formar parte integral de ella.

8.- Pero Dresser, que está de acuerdo en general con la propuesta de Enrique Peña Nieto, le pregunta de manera puntual, el porqué no ha sido explícito sobre los siguientes aspectos, porque el diablo está en los detalles:  ¿Por qué no logra explicar que la reforma no será “salinista”; que no se guiará bajo los mismos lineamiento del capitalismo de cuates, detrás de la privatización de Telmex y el Canal 13, por ejemplo?¿Por qué no explica qué salió mal con nuestras privatizaciones pasadas y por qué este empuje liberalizador sí funcionará? ¿Cuáles les son los términos precisos mediante los cuales se buscará fomentar la inversión privada? Si el gobierno, con su notoria debilidad regulatoria no pudo impedir el surgimiento de monstruos depredadores como Carlos Slim y Ricardo Salinas Pliego, ¿cómo impedirá el empoderamiento de figuras facsimilares en el sector energético? ¿De qué manera la reforma va a encarar el hecho de que el sindicato recibe 65,000 dólares al día para viajes de negocios y “gastos generales”? (Denise Dresser. 24 DE O8/13)

9.- Peña Nieto más que presumir como su propuesta se apega al texto cardenista de 1940, debería explicar porque no es salinista y porque su reforma no tendrá los mismos propósitos: convertir  los monopolios estatales en monopolios privados. Pero también había que preguntarle a  Andrés López Obrador porque quiere convertir los monopolios privados en monopolios estatales. Entre el mercantilismo y la estatolatría existen opciones intermedias que son verosímiles para la reconversión y modernización de PEMEX.

10.- Para la reconversión de PEMEX existen varios modelos: Cuba, Colombia, Brasil y Argentina, con comillas y, sobre todo, el régimen petrolero que ha edificado Noruega. En su Agenda Ciudadana, Lorenzo Meyer, nos dice como para que no lo olvidemos: “Si alguien hubiera podido proponer al país un cambio, cubierto con legitimidad y que implicará alguna forma de relación de PEMEX con otras empresas para mejorar su eficiencia, -por ejemplo, con Statoil-Hidro de Noruega- esa fuerza es la izquierda, no la derecha. Este es el error, el nuestro no es un problema de cómo hacer fuertes nuestras debiluchas instituciones, sino la llegada de un hombre providencial. Y así, cómo pues.