Casa Haas recibió al público que se dio cita para disfrutar de “La Chercheta y el Saxhorn”, aportación artística emergente con talento del Centro Municipal de las Artes. El proyecto beneficiario del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) en la categoría Jóvenes Creadores, propone una reflexión sobre los orígenes de la música de banda y su profunda relación con la identidad cultural sinaloense.
Bajo la dirección de José Julián Vidal Ibarra, la puesta en escena combinó teatro, música en vivo e investigación histórica para construir un relato que explora la evolución de los instrumentos de viento-metal que dieron origen a una de las expresiones musicales más representativas de Sinaloa.
La propuesta parte de una premisa tan sencilla como fascinante: la historia de un inventor belga obsesionado con alcanzar el sonido perfecto, quien descubre que su mayor legado no se encuentra en Europa, sino en una tierra que jamás conoció: Sinaloa. A través de esta narrativa, la obra establece un puente entre la historia universal de la música y el desarrollo cultural de la región.
El proyecto surge de la necesidad de recontextualizar el arte sinaloense desde una mirada contemporánea. A partir de una investigación sobre la evolución de instrumentos como la chercheta y el saxhorn, la propuesta resignifica la tradición musical del estado mediante la integración de recursos teatrales y musicales que acercan al público a sus propias raíces culturales.
Sobre el escenario, el actor Alonso Caro condujo la historia con una interpretación que permitió transitar entre la ficción y la memoria histórica, mientras que la música en vivo aportó la dimensión emocional del espectáculo. Los arreglos musicales estuvieron a cargo de Álvaro Román Ojeda Kelly, músico mazatleco con trayectoria en importantes agrupaciones sinfónicas del país.
Entre los momentos más celebrados de la velada destacaron las interpretaciones de piezas como la “Habanera”, el tradicional “Corrido de Mazatlán” y fragmentos del célebre “Concierto de Aranjuez”, repertorio que enriqueció el discurso artístico de la obra y mostró la versatilidad de los instrumentos protagonistas.
Con el acompañamiento musical de Luis Ornelas en la guitarra y Samuel Chiquete en el contrabajo, la propuesta logró construir atmósferas que oscilaron entre la evocación histórica, la nostalgia y la celebración de la identidad sinaloense.
Más allá del espectáculo, “La Chercheta y el Saxhorn” planteó una reflexión sobre el papel de los músicos como agentes culturales y sobre la importancia de conocer el origen de las tradiciones que forman parte de la vida cotidiana de los sinaloenses. La obra busca fortalecer el sentido de pertenencia a través del conocimiento histórico y abrir nuevas posibilidades para el diálogo entre el patrimonio cultural y las expresiones artísticas contemporáneas.