El alcalde de Escuinapa, surgido de Morena, Víctor Manuel Díaz Simental, decretó “toque de queda” en el municipio a partir del miércoles 10 de junio luego de mandar oficios a los comercios del municipio para que cierren sus negocios a más tardar a las 8 de la noche con la “finalidad de salvaguardar y garantizar la integridad, seguridad de todos los ciudadanos”, confirmó en entrevista el regidor del PAN, Eleazar Pacheco, quien subrayó que él “sur del estado no termina en Mazatlán, sino en Escuinapa, donde la violencia mantiene una economía en rezago, con una afectación del 20 por ciento en la producción, que se junta con la nula temporada de mango; en Escuinapa queremos paz”.
El funcionario escuinapense indicó que por desgracia hay mucha gente que sale de sus hogares muy temprano y regresa tarde en busca del sustento familiar, y este “toque de queda, más que una medida preventiva de seguridad, es una muestra de la incapacidad municipal y estatal para ofrecer seguridad y tranquilidad a los ciudadanos”.
El doctor de profesión, Eleazar Pacheco, aceptó que de unos meses a la fecha, en que han muerto asesinadas al menos unas 30 personas, Escuinapa es “tierra de nadie” y hay mucho olvido estatal y federal en materia de seguridad, a pesar de la reciente visita de la gobernadora Yeraldine Bonila. “No vemos el refuerzo en la seguridad que prometió la gobernadora y tampoco más elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno”.
En las preguntas, el regidor panista dijo que se ha caído la planta productiva, sobre todo en el área agrícola, hasta en un 20 por ciento; hay mucho desempleo en los empaques, en las parcelas y en las huertas de trabajo; no hay seguridad pública ni económica en el municipio”, enfatizó el doctor Pacheco.
Insistió en que los escuinapenses están olvidados y “la sociedad quiere que esta inseguridad y violencia se detenga; regresar a la vida campechana, tranquila, alegre, sin miedo a salir a la calle y la plazuela”.