El Puente Juárez es un trabajo que desde hace 50 años no se le rehabilita y prácticamente se está cayendo a pedazos, su estructura está muy dañada; por abajo está destruido y requiere tumbar este puente y construir uno nuevo porque es un lugar de paso de mucha carga, además punto de entrada y salida de la movilidad de miles de personas hacia el oriente de Mazatlán, dice en esta parte de la entrevista el ingeniero Juan de Dios Garay Velázquez, experto en dinámica de suelos y ex director de Obras Públicas del Ayuntamiento porteño.
Reconoce que no será fácil este proyecto porque por ahí pasan también algunos servicios públicos. Pero, urge ese puente nuevo, pues el paso de un trailer con carga es el equivalente al daño de 30 mil automóviles pasando por ese lugar. Reitera que el gran problema y preocupación es que la estructura del puente está muy afectada. Mientras que todos los días pasan cientos de unidades pesadas por la zona; ese “puente ya debe de estar”, enfatizó.
Como ingeniero, Garay Velázquez sugirió desde ahora que ese nuevo puente debe construirse con una mayor altura de hasta dos metros para que las tuberías de servicios que cuelgan tengan más libertad al paso del desfogue de aguas del Estero del Infiernillo hacia el canal de navegación, incluso hacer la boca más grande.
Dice: “Venimos de manera natural de una boca de 400 metros de ancho del Estero del Infiernillo y que en el Puente Juárez se ha convertido en una boca de 40 metros; eso significa un área hidráulica infinitamente menor a que había cuando estas aguas venían en condiciones naturales; primero construimos el Parque Bonfil y después se fue construyendo cada vez más hasta dejar la boca que tenemos hoy, alrededor de 40 metros”, subrayó.