La Fiscalía General de la República (FGR) informó que la investigación en la que figura el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, continúa en desarrollo y que, hasta el momento, no existen los elementos probatorios mínimos que exige la legislación mexicana para ejercer alguna acción penal.
Durante una conferencia de prensa, la fiscal general, Ernestina Godoy Ramos, señaló que el expediente es atendido por la Fiscalía Especializada en Investigaciones Complejas. La explicación técnica estuvo a cargo de David Bone de la Garza, quien indicó que las indagatorias siguen su curso.
El funcionario explicó que la carpeta de investigación fue iniciada a partir de una solicitud de detención provisional con fines de extradición presentada por el Gobierno de Estados Unidos, en la que se menciona a diez personas, entre ellas funcionarios y exfuncionarios del Gobierno de Sinaloa.
No obstante, aclaró que los señalamientos contenidos en dicha solicitud representan únicamente el punto de partida de la investigación, ya que corresponde a la FGR verificar los hechos y reunir evidencia que permita determinar si existe o no la configuración de algún delito conforme al marco jurídico mexicano.
Bone de la Garza reconoció que, hasta ahora, la investigación no ha alcanzado el nivel de prueba requerido para proceder legalmente, por lo que las diligencias continúan.
Como parte de las acciones realizadas, la Fiscalía ha tomado entrevistas ministeriales a las diez personas involucradas y ha recopilado diversos reportes e informes. El funcionario aseguró que el objetivo es desarrollar una investigación exhaustiva antes de determinar los pasos a seguir.
Asimismo, evitó precisar si las autoridades estadounidenses han proporcionado información adicional a la FGR, aparte de la solicitud que dio origen a la carpeta de investigación.