Misael no trae shorcitos cacheteros como la Kary Morfy en esa esquina del Parque Lineal y la avenida Francisco I. Madero, vieja entrada hacia Valles del Ejido y frente a la gasolinera, no para vender tejuinos, pero si unos sabrosos “burrotes percherones, no chingaderas”, según la publicidad en las mantas de nuestro amigo el joven comerciante.
Con la Kary se paraba todo el mundo no sólo para comprarle el tejuino, sino para la foto del recuerdo, sobre todo de los “picarones” para agarrarle la cintura a la bella y escultural tejuinera que ahora cambió su negocio por la calle González Bocanegra.
Misael no se achica y dice que, pese a todo, está vendiendo muy bien esos burrotes percherones y en el mes que tiene en lugar ya tiene su clientela, aunque admite que en broma le dicen que debería ponerse por lo menos unos shorts para que enseñe pierna.
El taco gigante con tortilla de harina lo vende en 80 pesos y por un lado van sus frijolitos, todo calientito.
Y como buen comerciante dice Misael: “No traiga shorcitos, pero si se venden los burrotes…”