Así era la vida en el anexo de Irapuato que fue atacado por ‘El Marro’

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Una habitación de cuatro por seis metros de largo que fungía como comedor y área de terapia grupales, así es el lugar donde ultimaron a los 26 jóvenes del anexo en jardines de Arándano en Guanajuato. 

Una habitación de cuatro por seis metros de largo que fungía como comedor y área de terapia grupales, así es el lugar donde ultimaron a los 26 jóvenes del anexo en jardines de Arándano en Irapuato, Guanajuato.

En este espacio de paredes carcomidas y cortinas improvisadas, era donde se realizaban pláticas de reflexión para las personas con alguna adicción, pero también bailes y alabanzas cristianas.

Imágenes dadas a conocer por Azucena Uresti en MILENIO Televisión también evidencian que era este lugar donde se realizaban constantemente actividades que invitaban a la catarsis y a la creencia de alguien supremo que ayudara a los pacientes a superar sus vicios.

En el video de 44 segundos, presentado en el noticiario de las 22:00 horas se ven al menos a unos 20 jóvenes gritando, aplaudiendo, bailando y repitiendo coros en los que se dice: “Cristo vive, victoria y aleluya”.

Todos los presentes están vestidos de civil con prendas paupérrimas, no solo hay hombres, sino también mujeres alrededor de sillas que acompañan a los hombres mientras hacen catarsis.

No solo hay videos, se presentó una foto donde además de las alabanzas y terapias de superación se ve que había humildes banquetes llevados a cabo en el mismo espacio de cuatro por seis metros.

Durante la comida se ven más claros los rostros de los anexados, todos con edades de entre 18 y 35 años compartiendo platos de plástico y bebiendo agua en vasos desechables.

Los alimentos no se muestran ostentosos, sino más bien austeros, donde la tortilla era lo que había en abundancia. No se ven bebidas alcohólicas, ni mucho menos carne. La dieta parece más bien un consomé blanco.

Información por MILENIO