Aunque en años que se recuerde no ha habido estallidos o fugas de combustóleo de los ductos de Pemex que cruzan por el subsuelo en muchas colonias y calles de Mazatlán, lo cierto es que las tuberías representan un serio riesgo y peligro para muchas familias, sobre todo las que construyeron sus casas en asentamientos irregulares a escasos metros de estos ductos como son los ubicados en la colonia Casa Redonda, desde hace más de 40 años.
Las propias autoridades municipales y Protección Civil reconocen que los ductos de Pemex representan un peligro latente y de alto riesgo. Expertos advierten sobre una situación crítica, especialmente por asentamientos irregulares de personas que construyen en espacios que nadie quiere, cerca de esas tuberías.
En la Casa Redonda existen decenas de viviendas improvisadas construidas encima o a escasos metros de las tuberías subterráneas, lo que viola gravemente el derecho de vía de Pemex, que es una franja de al menos 12 metros de seguridad libre de construcciones. En casas de madera en la Casa Redonda se observan instalaciones de Pemex dentro de los patios caseros.
Colonias como la mencionada y otras, que pareciera están escondidas, se prestan para perforaciones clandestinas para el robo de combustóleo e hidrocarburos, el llamado “huachicol”, que es un problema grave.
Finalmente, nadie garantiza que las tuberías con décadas de uso, estén en buen estado por la corrosión y que un accidente de una barreta o un trascabo que, sumado a la manipulación ilegal, provoquen una explosión o fuga de combustible.
Autoridades de Protección Civil catalogan estas áreas como zonas de riesgo y alertan a las familias sobre la necesidad de reubicarse para prevenir tragedias mayores, si embargo en la Casa Redonda nadie hace caso.