El comedor humanitario del centro de Mazatlán realiza a diario una labor con mucho amor de ofrecer más de 60 desayunos y comidas para gente vulnerable, principalmente de la calle, los días lunes, miércoles y jueves y el sábado entregan más de 90 platillos en el atrio de Catedral de la Inmaculada Concepción.
En la entrevista sobre esta noble tarea Francisco Vega, acompañado de su esposa Marta Alicia Carrillo Meza, y otras personas como Sofía Cortés, inician las labores desde temprano y afirma que esto se logra gracias a la generosidad de muchas personas, entre las que están el obispo Mario Espinosa. Incluso, precisa que el comedor lo iniciaron hace 5 años en la Catedral de Mazatlán.
Interrogado del por qué esta tarea, Francisco Vega dijo que “todas las personas tenemos una obligación moral que tenemos todas las personas; hay muchos numerarios y nosotros somos administradores que tenemos que ayudar; todos tenemos una responsabilidad: el gobierno, la iglesia, la sociedad civil; todos somos hijos de Dios y estas personas necesitan el apoyo de los demás”.
La señora Carrillo Meza dice que preparan en la semana variados y sabrosos platillos con atún, marlín, pollo, fajitas de pollo, café, aguas; hay gente que a veces repite porque tienen hambre.
Finalmente, Vega hace un llamado a la sociedad mazatleca para que desde su trinchera haga algo por los demás; “hay un equipo de personas, hay algunas que van por la vida encendiendo luces y otras que van apagándolas; nosotros desde hace años siempre tenemos encendida una pequeña luz…Esta gente es nuestra familia”, subrayó.