Mazatlán, Sinaloa, 30 de marzo 2026.-
La visita de la coreógrafa búlgara Tzveta Kassabova a la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán se convirtió en una experiencia de gran valor cultural y educativo para las y los alumnos de la EPDM, al propiciar un encuentro donde la danza fue entendida no solo como movimiento, sino como una forma de pensamiento, de observación del espacio y de construcción artística integral.
Tzveta Kassabova es coreógrafa, diseñadora de vestuario y artista de instalación. Nacida en Bulgaria, fue nombrada una de las “25 to Watch” por Dance Magazine y, a lo largo de su trayectoria, ha desarrollado una carrera internacional que cruza la creación coreográfica, la docencia y la investigación del cuerpo en relación con el espacio. Como intérprete ha formado parte de compañías de Ed Tyler, Vim Vigor, Sara Pearson/Patrik Widrig y David Dorfman, entre otras; su obra ha sido presentada en importantes foros de Estados Unidos, Croacia y Bulgaria, y actualmente desarrolla trabajo académico en la Universidad de Michigan.
Kassabova expresó su entusiasmo por reencontrarse con las y los estudiantes mazatlecos y destacó la calidad humana y artística que percibió en el grupo. A través del traductor Gerardo Castro Sánchez, alumno de la Licenciatura en Música en el Centro Municipal de las Artes, compartió que en la sesión encontró “un balance muy bonito entre pasión y habilidad”, además de advertir en el alumnado, una formación sólida, con sentido del espacio, movilidad y una disposición abierta al trabajo creativo.
Uno de los aspectos que más llamó su atención fue la manera en que las estudiantes se relacionan con el fraseo corporal y con la exploración física del movimiento. Según explicó, en el trabajo realizado durante la jornada fue posible observar muchos elementos que pueden desarrollarse con fuerza dentro de la comunidad artística de la EPDM, especialmente por la conciencia corporal que ya existe en cada intérprete y por la personalidad que cada una comienza a imprimir a su lenguaje dancístico.
La creadora, quien concibe la danza como un arte visual, compartió parte de su enfoque pedagógico durante esta visita. Su interés estuvo centrado en iniciar un proceso de investigación física con las estudiantes, a partir de estructuras abiertas que permitieran construir material propio, relacionarse con el espacio de otra manera y profundizar en ejercicios coreográficos que vinculan forma, intención y presencia escénica.
Tzveta observó que el trabajo que realiza con actores y obras teatrales puede dialogar de manera muy natural con la comunidad de EPDM. Por ello, consideró que la danza teatral y la exploración escénica tienen amplias posibilidades de desarrollo en este contexto formativo, donde existe apertura para cruzar disciplinas.
Percibe en las y los jóvenes una disposición abierta hacia nuevas formas de creación, así como una comprensión de la danza como un lenguaje que no tiene límites. Valoró que la EPDM cuente con maestras y maestros activos en el escenario, pues esto es una fortaleza dentro de cualquier proceso formativo.









