Mazatlán, Sinaloa, 30 de marzo de 2026.–
Casa Haas registró una entusiasta respuesta del público durante el recital “Primavera entre México e Italia”, una velada en la que la canción italiana y la música mexicana se encontraron en un programa de gran sensibilidad vocal, interpretado por Luis García, Alma Aguilar y Nahuiolin Ávila, acompañados al piano por el maestro Sergio Castellanos.
El concierto propuso un recorrido sonoro marcado por la emoción, el lirismo y la fuerza expresiva de la voz humana. Al inicio de la presentación, Luis García compartió con el público una reflexión sobre el sentido del recital, al señalar que estas canciones hablan del anhelo, del insomnio, de las promesas y de esas pasiones que, a través de la voz, se convierten en un suspiro compartido. Bajo esa idea, la noche tomó forma como un viaje musical para celebrar la música y la voz como vehículo de las emociones más profundas.
La primera parte del programa estuvo dedicada al repertorio italiano, con una selección de arias antiguas y canciones napolitanas que hicieron visible la elegancia melódica y la profundidad sentimental de esa tradición. El público pudo disfrutar obras como “Caro mio ben”, “Che farò senza Euridice”, “Alma del core” y “Non t’amo più”, así como piezas del repertorio napolitano como “A Vuchella”, “Chitarra Romana”, “Parlami d’amore Mariù” y “Funiculì Funiculà”.
La segunda parte del recital condujo al público hacia la música mexicana, con canciones entrañables que forman parte de la memoria afectiva del país. Títulos como “Arrullo”, “Insomnio”, “Por una mujer ladina”, “Dime que sí”, “La pajarera” y “Júrame” aportaron un tono más íntimo y apasionado, mostrando la riqueza romántica y expresiva de este repertorio.
En esta travesía musical, el trabajo de Sergio Castellanos al piano fue un acompañamiento sensible y sólido, siempre atento a las necesidades expresivas de los cantantes y al carácter de cada obra. Su participación permitió dar continuidad y equilibrio a un programa que exigía delicadeza estilística y cercanía interpretativa.
La favorable asistencia del público confirmó el interés que despiertan los recitales vocales en un espacio como Casa Haas, donde la cercanía entre intérpretes y espectadores favorece una experiencia más íntima y emotiva. La combinación de voces, piano y repertorio logró construir una velada cálida y elegante, celebrada con entusiasmo por los asistentes.










