“Amamos Mazatlán”
Tal pareció decir esta mañana en el “Día de la Bandera”, la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez: que “no le busquen mangas al chaleco” y que la campaña “Amamos Mazatlán” no representa un acto anticipado de promoción política ni anda en campaña para las elecciones del 2027, sino “una estrategia institucional registrada oficialmente por el municipio para fortalecer la economía local”.
Por ejemplo, la Secretaría de Turismo estatal, con Mireya Osuna al frente, lleva varios programas institucionales para traer más turismo al estado y a Mazatlán y no por ello también anda “encampañada”.
“Enamórate de Sinaloa”, una estrategia iniciada en el 2025 que busca fortalecer el turismo interno, beneficiando la economía local con precios accesibles y mayor movilidad en la región. Para 2026, la convocatoria ya está abierta para agencias y operadores.
Otra campaña y que favorece a Mazatlán, es “Un Mar de Historias”, lanzada para reactivar la economía turística del puerto que promueve el destino para turismo de reuniones, bodas, deportes y pesca, con fuerte presencia en ciudades clave como Monterrey, CDMX, y Guadalajara.
Así pues la alcaldesa Palacios Domínguez como primera autoridad del municipio está obligada con esta y otras campañas a impulsar la economía del puerto.
“Amamos Mazatlán”, nace en la Secretaría de Desarrollo Económico y Turismo (Sedectur), con el objetivo de incentivar el consumo local y proyectar al puerto como un destino atractivo para la inversión, el turismo y el comercio.
Todavía más, la presidenta porteña dijo que la campaña se lanzó en coordinación con cámaras empresariales y el sector productivo y ha tenido buena aceptación.
El NarcoPoder
Con la muerte del “Mencho” le cortaron una de las principales cabezas a la hidra. El presidente Trump lo dijo a su manera: “En México hace falta mucho por hacer”. También las estructuras del narcotráfico operan igual: cae un jefe y sube el lugarteniente. El poderío del narco es económico y de corrupción en todos los sentidos y los claros ejemplos son las caídas de Joaquín Guzmán, el “Chapo”, pero siguieron los “Chapitos”, sus hijos; y de Ismael “El Mayo” Zambada, siguieron el legado de crimen “Los Mayitos”, grupos que mantienen en guerra el estado de Sinaloa.
Las esferas del narco abarcan a políticos y autoridades por la corrupción y el dinero fácil. El “huachicol fiscal” alcanzó a almirantes y contralmirantes en la Marina en contubernio con gobernadores, empresarios y narcotraficantes; el tema está apagado.
En Tabasco hace apenas unos años nació el cartel de la “Barredora”, siendo gobernador el ahora flamante senador y ex coordinador de la bancada de Morena en esa parte del Congreso de la Unión, Adán Augusto López, el “hermano incómodo” del presidente que se fue y que repartió “abrazos, no balazos” al narco. Hoy, los dos personajes lucen tan campantes.
El poderío armado se vio este domingo del narco, aunque también la respuesta exitosa de las Fuerzas Federales, pero el narco sigue y seguirá ahí.
Reducir 94 Mil Pensiones
La presidenta Claudia Sheinbaum en una iniciativa de reforma por mandar al Congreso de la Unión estima eliminar y reducir al menos 94 mil pensiones “muy altas” de jubilados que sirvieron al Estado en varias empresas del gobierno. Sin embargo, las “castas doradas” de los generales del Ejército y la Marina, así como los ex ministros de la Suprema Corte de Justicia serán intocables.
Según la propuesta de la Presidenta, las pensiones de ex funcionarios de altos mandos de confianza no podrán exceder 50 por ciento de las remuneraciones que percibe la titular del ejecutivo Federal; es decir, 70 mil pesos, por lo que se prevé que habría un ahorro de 5 mil millones de pesos.
En varias entidades federales acumulan padrones de jubilados del régimen de confianza, exdirectivos y altos mandos, con pensiones que en, numerosos casos, superan incluso el salario de la Presidenta, según la información presentada por la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro. Esos ex funcionarios estuvieron en Pemex, CFE, Luz y Fuerza del Centro, ISSSTE, IMSS, Nafin, Banobras y Bancomext, que reciben pensiones desde cien mil hasta un millón de pesos.