POLÍITCA Y JOGGING

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Carlos Felton corre en el Malecón; no más citas a las cinco AM: sólo deporte

Carlos llega exactamente a las siete de la mañana a la Glorieta del Valentinos y en el lugar, que estaba solo, empiezan a aparecer funcionarios de primer nivel y por supuesto, elementos de vigilancia.

Antes de su llegada había apenas una patrulla de tránsito; después se multiplicaron mientras el alcalde era entrevistado antes de empezar a correr por el malecón, donde suele hacerlo cada vez que puede, según explica a Sinaloa en línea.

Ya son las siete de la mañana, pero la concurrencia no es mucha. Quizá sea una mañana fría, aunque el alcalde llegó en shorts y camiseta de manga, mientras sus colaboradores van en conjuntos deportivos, especialmente la secretaria del ayuntamiento, Rosario Torres, quien mantiene el paso sin perder el glamour.

El ingeniero Felton dice entre otras cosas que durante su gobierno no habrá reuniones a las cinco de la mañana, que respetará el tiempo de los demás, aunque no puede guardarse su aspiración de constituirse en un ejemplo que jale a los colaboradores a hacer deporte, a moverse para que la sociedad ve que es algo positivo.

Visto aquí, donde insiste en compartir con todos la belleza de los amaneceres en la costa mazatleca, donde habla de su preocupación por la limpieza del malecón y sobre todo por el descuido de quienes vienen a trotar con sus mascotas y no recogen las heces, Felton no pareciera el responsable de esta ciudad de más de medio millón de habitantes cuyas necesidades son cada día mayores en materia de servicios.

Sin embargo adelanta que ya está por terminar la elaboración de su plan de los primeros  cien días de gobierno, que busca mantener los logros en materia de seguridad pública y por supuesto, de ir más adelante mediante la apertura de las casetas de policía en las colonias populares, así como de convencer a todos los mazatlecos para que apoyen los esfuerzos en materia turística.

Pero el malecón es más que la bella vista matutina op de cualquiera otra hora. En él hay conflictos de intereses como los de aquellos vecinos que se oponen a la apertura de un table dance.

Tenemos que cuidar el carácter familiar del malecón, que la gente siga viendo este espacio como un área donde se puede convivir sin limitaciones y sin problemas, dice, pero también precisa que no será un gobernante moralista, que detenga las diversas ofertas que se le puedan hacer a nuestros mercados turísticos. Vamos, señala, a buscar los equilibrios que nos ayuden a que la actividad turística crezca, sin que se pierdan los espacios.

La gente que pasa se queda viendo la entrevista, se espera a saludar a Felton. Por ahí llega un exfuncionario municipal que aprovecha para generarse una breve audiencia y obtiene la promesa de que será escuchado.

A esas horas las cámaras se han multiplicado, lo mismo que los colaboradores y auxiliares que aciden a velar por sus espacios, más que a seguir el ejemplo deportivo del alcalde, quien ya consiguió hacerlos ir temprano al malecón, pero no ponerlos –no a todos- a correr o a trotar. Felton presume que recorre el malecón –Valentino-monos bichis y viceversa- en cincuenta minutos. A ese paso, no serán muchos los que le aguanten el ritmo.