LAS FUNDACIONES DE LOS POLÍTICOS.

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Las fundaciones han proliferado sobre todo en los países que profesan el protestantismo. El desembolso total de las fundaciones en actividades relacionadas con el desarrollo es actualmente de 3 billones de dólares anuales aproximadamente, en su mayoría provenientes de fundaciones de los Estados Unidos.

Las fundaciones que se han creado en el tiempo poseen una característica: son organismos sin fines de lucro económico y/o político. Quienes crean o crearon estos entes filantrópicos son hombres y mujeres altruistas, hacer el bien sin mirar a quien, o que simplemente les gustaba salir en la foto porque, a diferencia del poeta Machado, a ellos si les gustaba perseguir la gloria y dejar en la memoria de los hombres su canción.

DESFONDAR LAS FUNDACIONES “REFUNDÁNDOLAS”.

Pero en México todos los fines que nacen recubiertos de cierta santidad son retorcidos hasta convertirlos en su caricatura. Ciertos empresarios, por ejemplo, crean millonarias “fundaciones” que les sirven como cortinas de humo para sacarle la vuelta al pago de impuestos no sólo de lo que gastan en las actividades “filantrópicas”, sino, sobre todo, para no pagar al fisco gran parte de los impuestos que les corresponde retribuir por lo que produce su empresa (Televisa es paradigmática de estas prácticas fraudulentas).

Pero también en México han nacido “fundaciones” con fines de lucro político. Los suspirantes a un cargo de mediana calidad para arriba, han creado ese tipo de organismos. Son efímeros, fangosos y, sobre todo, brillan por su opacidad. Estos organismos son utilizados para sacar raja política repartiendo migajas a los pobres que, con las fallidas políticas públicas de bienestar social cada año se vuelven legión, y con ello las “fundaciones” y sus fundadores hacen “la chorcha” con la necesidad de los condenados de la tierra.

LOS PRECANDIDATOS Y SUS FUNDACIONES.

Una frase ha hecho jurisprudencia en Sinaloa: “Dadme una fundación para ‘socorrer’ a los pobres” y seré candidato. Después llegaré al ansiado puesto por el que suspiro” . Carlos Felton y Fernando Pucheta hicieron morder el polvo en la campaña pasada a sus adversarios. Éstos andan pateando botes y aquéllos andan locos de contento porque su fundación les funcionó.

Hoy la historia de repite. Fernando Pucheta con su “Fundación una Mano Amiga” y la otra mano a cuestas, se ha convertido en serio aspirante a la presidencia municipal; pero su rival de establo, Paquis Corrales, ha creado también su “Fundación”: “Lo hago por ti (y sobre todo por mi)”. Veremos de qué fundación salen más correas. Entre tanto los aspirantes del PAN, al mismo cargo, ay, carecen de fundación; pero esté seguro: algo harán para estar a la altura de ese reparto desinteresado que hacen los fundadores de fundaciones.

LA POLÍTICA COMO EL GATO CON LOS PIES DE TRAPO Y…

 

Pero las fundaciones para el proceso electoral que se avecina han subido de nivel. Ahora son también los arietes de los pretendientes a la gubernatura. Galindo Quiñones ha creado una que se denomina “Para Mover y Transformar a Sinaloa”, Daniel Amador tienen la Fundación “Sección 53”; Gerardo Vargas Landeros posee la Fundación del Trebolito de tres hojas y media y Cuen la

fundación UAS. Y así sucesivamente. En cambio son notorios por su austeridad, parsimonia y, sobre todo, porque aún no tienen fundaciones: Aaron Irízar, David López y Francisco Frías Castro.

 

Digamos de pasada, y sólo de pasada, que los estrategas de estos organismos ayunos de altruismo, han leído perfectamente el México Moments: Las fundaciones son directamente funcionales para la consecución de votos ante la creciente pobreza que han sembrado las políticas públicas de “bienestar social”. Es por ello que él que con fundación madruga, no lo dude, diosito santo sí que lo ayuda. ¿A poco, no?

LA POLÍTICA MÁS ALLÁ DEL CLIENTELISMO.

No se si viviré para ver con mis propios ojos –más allá del pleonasmo- a políticos que, en vez de andar repartiendo lo que arrebatan cuando consiguen el hueso, tengan la capacidad de examinar profundamente los problemas que aquejan al Estado y a los municipios. Pero además proponer soluciones racionales a éstos. Es decir que nos digan con palitos y piedritas cómo le van a hacer para resolver los problemas de Sinaloa en todos los niveles.

Estoy cansado de la política clientelar y por demás chicharronera; sí, de esa grilla que produce mucho ruido y pocas nueces. En la contienda que se avecina es probable que haya un candidato que se la juegue en serio. Necesitamos sacar a Sinaloa de ese magro 2% que “aporta” al producto nacional bruto; y que por demás podía caer ese porcentaje por la crisis que ahora nos azota. Puede ser que mi deseo sea solamente eso. No se en el panorama a alguien que pueda sacarnos del estado de naturaleza que nos agobia. He dicho.