LA GOLABALIZACIÓN Y SUS ALREDEDORES.

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ELIO EDGARDO MILLÁN VALDEZ

            Para empezar este documento ponemos en sus manos un párrafo del libro La Era de la Información, de Manuel Castells. En él nos otorga algunos de los rasgos fundamentales de la globalización.

Hacia el final del segundo milenio de la era cristiana, varios acontecimientos de trascendencia histórica han transformado el paisaje social de la vida humana. Una revolución tecnológica, centrada en torno a las tecnologías de información está modificando la base material de la sociedad a un ritmo acelerado. La economía de todo el mundo se ha hecho interdependiente a escala global, introduciendo una nueva forma de relación entre economía, estado y sociedad en un sistema de geometría variable[i].

            De este párrafo se desprenden dos características, dos características de esta transformación, según el autor:

            1.-La denominó informacional (…) porque la productividad y competitividad de las unidades o agentes de la economía (…) dependen fundamentalmente de su capacidad para generar, procesar y aplicar con eficacia la información basada en el conocimiento[ii].

            2.- El global porque la producción, el consumo y la circulación de las mercancías,  (…) están organizados mundialmente, bien de forma directa, bien mediante una red de vínculos entre los agentes económicos[iii].  

            A partir de aquí intentaremos poner en blanco y negro, algunos aspectos generales que bosquejan el “nuevo mundo” que nos ha traído la globalización. Para decirlo rápido: estamos viviendo una nueva etapa de la humanidad. En efecto, la información y el conocimiento científico, las imágenes, la música, los juegos, la pornografía y cien mil artilugios hoy circulan en tiempo real en el ciberespacio[iv], se deben a la convergencia de tres inventos tecnológicos: la telemática, las computadoras y el internet.

            Cuando se dice que este flujo de mercancías que transitan globalmente, no quiere decir que fenómeno esté en toda en toda su geografía. Lo que quiere decirse es que su presencia y su fuerza impactan en todo el mundo.  Vale afirmar que quienes producen la información y el conocimiento, son ahora riquísimos, por debajo están los simples usuarios de esas redes  y a años luz están los que todavía están fuera del ciberespacio.

         Para terminar este apartado, solamente recordemos que esta nueva realidad ciberespacial nos ha traído terribles problemas económicos, políticos, sociales y culturales, pero también grandes promesas de un mundo mejor. Tras esta breve exposición, exploraremos esa mar revuelta en la que nos azotan nuevos problemas; pero también viejas desgarraduras sociales que suelen ponerse máscaras de novedad. Vallamos a su encuentro:

BENEFICIARIOS DE LA GLOBALIZACIÓN.

            Una vez que hubimos discutido los bemoles de las TICs y sus globalizadoras consecuencias, nos embarcaremos  en algunos de los problemas que se han generado en las últimas décadas del siglo pasado y lo que va de éste. Para entrar a este asunto tan complejo, es necesario hacer una necesaria distinción.

            Aunque si bien es cierto que las tecnologías de la información y el conocimiento han sido acicateadas por la búsqueda de mayores rendimientos económicos, no es menos cierto que este fenómeno fue creado la convergencia de varias tecnologías, como se afirmó anteriormente; por tanto fueron, son y serán un simple instrumento que puede ser usufructuado para fines diversos, inclusive para mejor la convivencia de la humanidad a nivel planetario.

 

            Si bien en estos últimos 20 años se ha apropiado de la Red, con mayúscula,  una santa alianza[v] que han impuesto en el mundo dos catecismos que causan severos conflictos:

          I.- Libre mercado. En esta lógica el Estado no debe intervenir para regular la competencia, deben privatizarse los bienes nacionales y mantener a raya las variables macroeconómicas. Como podemos imaginar esta política laissez faire ha traído terribles consecuencias en el mundo. A) Una inmensa masa de desempleados y a millones de trabajadores se les ha derrumbado sus salarios y prestaciones. B) La destrucción de formas producción y de vida comunitarias y cooperativas que no compaginan con el libre comercio. C) Una explosión de problemas ecológicos, pues con los neoliberales todo lo “sagrado” se convierte en mercancía. D) La utilización de culturas tradicionales con fines turísticos y comerciales, convirtiendo sus  usos y costumbres en mero folklor. D) Migraciones millonarias en busca de trabajo en los países del primer mundo.

 

            II.- El Estado y la sociedad. Estas políticas globales, con su flujo de capitales, de rancias morales y de imposición del Consenso de Washington, prácticamente han dejado a los estados nacionales sin libertad de planear sus políticas públicas. O se pliegan a las políticas de libre mercado o no consiguen el financiamiento para paliar las crisis y los hoyos negros que se crean en la sociedad. Dicho de otra forma: si no se pliegan a las políticas neoliberales les esperan profundas crisis, que son sorteadas creando nuevas crisis y profundas desigualdades sociales.

SOMOS LOS QUE RESISTIMOS.

            De frente esta política bestial a lo largo y lo ancho del el mundo, la resistencia no se ha dejado esperar. Sus formas son multicromáticas, y algunas  oposiciones proponen remedios que son peores que la enfermedad: van desde  las reacciones étnicas, religiosas, culturales y las distintas formas de nacionalismos, como ocurre con los musulmanes; hasta las formas de recuperación de los destino de las nacionales por la vía democrática; pasando por movimientos glolifóbicos y los protestas de los inmigrantes.

            Junto es esta protestas se juntan las luchas de los ecologistas, las feminitas, los gay, los discapacitados, las grupos autóctonos que fueron colonizados durante siglos, las comunidades virtuales. Y todos esos movimientos de resistencia adquieren las características  de convertirse en globales, pues las virtudes de internet sirven también para resistencia social, cultural y política.

            Y no obstante la resistencia a escala mundial es creciente, pero aún es débil, por decir lo menos. Esto es así porque este movimiento carece de una visión compartida y, justamente por ello, ocurre una profunda dispersión del frente social y político que luchan por un cambio en la arena mundial. Algunos autores creen que esta alianza mundial por un mundo más igualitario, tenderá a debilitarse con el tiempo:

            I.- Giovanni Sartori, por ejemplo, afirma que el paso del saber conceptual al mundo de la imagen virtual creará seres reblandecidos, incapaces de discernir entre una realidad real del mundo y una hiperrealidad que se parece a la realidad que es una imagen hipertrofiada de ella[vi].

            II.- Touraine y Khosrokhavar sostienen que en la era del ciberespcio el programa de la vida privada destrona al de la vida pública. Se pasa, indican, del actor social a simple sujeto, puesto que solamente validan aquellos aspectos que tienen que ver con derechos de grupo social, pero siempre  teniendo como disparadores la individualidad.

            No les creamos demasiado a estos autores, pronto veremos cómo los programas de los agentes sociales y de los sujetos van a unirse por los imperativos de sobrevivencia y, asimismo, los conceptos suavizados de sus parcialidades y la imagen virtual exprimida de sus ribetes hedonistas, tal vez podrían crear un lenguaje de posibilidad donde el arte y la política nos pinten un mundo más humano y al alcance de la mano.     

            Por lo pronto lo que tenemos enfrente es un mundo desbocado, como indica Antonny Giddens.  El orden del mundo es el desorden. Y en este caos, al tiempo que se discuten propuestas de cómo el planeta podría ser más justo desde el punto de vista económico, social y cultural, empieza a discutirse cómo podrían coexistir las distintas culturas en un marco de respeto y cooperación. En presente es de lucha, el futuro es nuestro.  

 

 


[i] Castells, Manuel. La era de la información. La sociedad en Red. Tomo I. Editorial Siglo XXI. México. P.27.

[ii]Si bien el conocimiento ha sido una palanca para el desarrollo de la humanidad en todas las épocas, en esta era de la globalización el conocimiento es un valor que tiene un precio por si mismo, y que da valor a los productos del campo, de la industria y a los propios productos que crea; a diferencia del conocimiento “viejito” que adquiría a través de los productos de la campo y de la industria.

[iii] Ibid. Pag. 93.

[iv] El ciberespacio es literalmente un magma de significaciones. Un espacio que circula a velocidades increíbles; a tal punto que ha acortado el tiempo de la comunicación y, por tanto, el mundo se ha empequeñecido. Podría decirse que el espacio se ha reducido por la velocidad del tiempo. En el siglo XVIII, por ejemplo, cuando Inglaterra dominaba a la India, una carta de uno a otro lugar duraba por lo menos 6 meses en llegar. En cambio ahora, ocurre al instante, a infinitum….

[v] Respecto a esta santa alianza hemos visto con Michel Aple que la constituyen los neoliberales, los neoconservadores, los populistas autoritarios y una clase media tecnocrática.  

[vi] Ya vimos como se las gasta Giovanni Sartori en su Homo Videns. Nos dijo en él que el niño que empieza viendo la televisión y luego sigue con los ordenadores –las computadoras- será un adulto reblandecido – y yo agrego chafa, bruto e inculto- por el imperio de la imagen.