Ganan las mujeres y la sociedad civil; Macedonio, fuera

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EN LA GRILLA

Ganan las mujeres y la

sociedad civil; Macedonio, fuera

FRANCISCO CHIQUETE

 

Como era lógico, Félix Salgado Macedonio terminó lanzado al tacho de la historia. No fue una concesión graciosa sino un triunfo de las mujeres y de la sociedad civil en general, que se evitara el negro antecedente de lanzar la candidatura de un violador para gobernador.

Como pasa en estos casos de derrotas vergonzantes (aunque debería ser honrosa) la dirigencia nacional de Morena emitió un escueto comunicado para dar cuenta de que la Comisión de Honestidad y Justicia decidió que ante las acusaciones de violación contra Félix Salgado, se reponga el proceso, cualquier cosa que eso signifique.

Habría sido muy costoso para el país, para las mujeres y hasta para Morena sostener la candidatura de este hombre que se describe a si mismo como “un toro sin cerco” y que reclama cuando lo quieren someter al orden porque “me quieren componer y yo ya no tengo lucha”.

Pese a la decisión, políticamente correcta, todo el episodio previo tendrá sus costos políticos, incluso para el Presidente de la República, quien llegó a la ignominia con expresiones como “ya chole” y “el pueblo es sabio y sabe lo que decide”.

Al propio presidente le urgía tomar una decisión en ese sentido, aún cuando tenga que admitir que se equivocó. Tener viva una bandera como esa de aquí al ocho de marzo, cuando las mujeres vuelven a salir a la calle para exigir justicia, era ceder un arma poderosa.

Pero el presidente no es el único exhibido con este caso lamentable.

Mientras las mujeres de Morena daban la pelea contra Salgado Macedonio, cientos, miles de hombres de ese partido se lanzaban a la defensa del acusado. Siguiendo no la instrucción, sino el mero ejemplo del presidente, se lanzaron a justificar al toro sin cerco. Militantes de la izquierda que por años han proclamado su adhesión a la causa feminista, se olvidaron de todos sus credos creídos y declarados, y lanzaron diatribas contra la derecha que según ellos lanzó su campaña de desprestigio contra Félix.

Félix Salgado, decían, es un líder social incómodo para los caciques, que le han querido generar una imagen negativa con acusaciones falsas. Hubo quienes retomaron las diatribas contra las denunciantes, aunque en general el argumento más usado era “el ataque de la derecha”, poniendo a Macedonio como una nueva encarnación de Karl Marx.

Todos ellos quedaron colgados de la brocha, con la vergüenza de haber apoyado a un tipo que representa a lo peor de la clase política que ellos decían combatir cuando eran parte de la oposición.

Mucho se ha dicho que Morena es una organización que no cuenta con los elementos de un partido político, pero contra esas versiones, está el tremendo espíritu de cuerpo mostrado apoyando al presidente ante lo que sea y a como sea, incluso una causa tan innoble como esta.

La lección es para todos. Cuando alguien es acusado de acoso, de abuso, de violencia de género y hay pruebas de que se trata de un señalamiento consistente, nadie, ni siquiera un presidente tan poderoso como el que hoy tenemos, puede sostenerle los beneficios ofrecidos u otorgados.

En todos los partidos se han dado casos de personajes con esos antecedentes o trayectorias y en todos han conseguido salir delante de una u otra forma. Desde el gober precioso que apoyaba a sus amigos pederastas. No fue el único priísta por supuesto. Cuauhtémoc Gutiérrez fue procesado por manejar prostitución en la Ciudad de México y no sólo salió libre, sino que hasta estuvo en vías de rehabilitación. El líder de La Luz del Mundo, amigo de la 4T (hasta le prestaron Bellas Artes para que celebrara su cumpleaños), está procesado en Estados Unidos por abuso sexual múltiple. Panistas, pesistas, más morenistas, integran una larga lista de acosadores y abusadores que han confiado en la impunidad del pacto patriarcal, y que hoy se encuentran a las puertas de un cambio, porque las mujeres, júrelo usted, ya no permitirán esos casos, al menos no tan escandalosos.