EN LA GRILLA

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*Beltrones se enoja con opositores

*La aventura de Malova en Vicam

*Higuera se arregló con el Patronato

FRANCISCO CHIQUETE

Como era de esperarse, la reforma energética sigue generando polémicas, cada vez más encendidas por cierto. Ayer Manlio Fabio Beltrones dejó salir al político duro que siempre ha sido, y calificó a los opositores de la reforma como “hipócritas nacionalistas”. Le alcanzó hasta para desmentir al senador del PAN, Javier Lozano Alarcón sobre la negativa priísta para aprobarle estas reformas a los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón.

Va a pasar mucho tiempo antes que la relación entre los partidos alcance a normalizarse como para negociar cosas que beneficien al país (porque eso sí: para agenciarse reformas políticas que les convengan a ellos, no habrá nada que estorbe).

Todo empezó porque la izquierda cuestionó el procedimiento en que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión decretó válidas las reformas constitucionales, una vez que los Congresos de los Estados las respaldaron mayoritariamente. Fue una aprobación que no requirió ni siquiera del pleno de la Comisión Permanente, mucho menos el del Congreso en general.

Enojado, Beltrones llamó hipócritas nacionalistas a quienes se quejaban de ilegalidad en el proceso y de entreguismo en las reformas.

Beltrones no se detuvo en esos señalamientos. También presumió que ya antes se habían cambiado artículos “que parecían invencibles o inmaculados”, y explicó que “para eso está el Congreso, para poder traducir las necesidades del país en reformas que permitan avanzar, salir de la mediocridad en la que nos hemos encontrado muchos años, que no nos han dejado crecer económicamente y por ello genera pobreza, desigualdad e incluso hambre”.

Si como él dice, ya antes se habían realizado reformas del tamaño del que ahora se hizo con el sector energético ¿por qué no se avanzó, no se salió de la mediocridad, por qué no crecimos económicamente? ¿Por qué a pesar de esas reformas tan importantes se generó la pobreza, la desigualdad e incluso el hambre que se acentuaron después que se cambiaron aquellos artículos que parecían intocables e inmaculados?

Beltrones es sin duda uno de los políticos más inteligentes que tiene el PRI, pero en el enojo del momento, en la buscada virulencia de la respuesta, se puso solo la soga al cuello, mostró la incapacidad de la clase política (la de todos los partidos) para generar las condiciones que el país requiere para superar semejantes atrasos.

Como la reforma energética se consiguió gracias a la participación del PAN, que completó gustoso la mayoría calificada que se requería tanto en el Senado como en la Cámara Baja, el trato de priístas a panistas era obsequioso, entre algodones. De todos modos, cuando Javier Lozano Alarcón habló para avalar la reforma y para reclamar que el PAN la hizo posible desde la oposición, mientras el PRI la había bloqueado, Beltrones se lanzó hasta el fondo cuestionando a Lozano: no la bloqueamos, le dijo. Es que nadie presentó una propuesta de reforma constitucional.

TODO UN ÉXITO; TAMBIÉN

TODA UNA CONTROVERSIA

Con doscientos días de protesta sobre la carretera internacional, a la altura de Vicam, Sonora, las tribus yaquis y el Consejo Ciudadano de Defensa del Agua parecían condenados por la clase política a quedarse ahí hasta que se extinguiera su movimiento, sin un solo intento de negociación, sin un solo político o funcionario que se acercara a buscar el modo de deshacer el entuerto.

Fue en eso que apareció el gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, quien simplemente llegó y les ofreció acompañarlos a gestionar una solución. Con eso le abrieron la carretera, que en lo sucesivo será bloqueada sólo durante dos horas por la mañana y dos horas por la tarde.

Por supuesto que no fue así estrictamente. Fue necesario que hubiese prolongados acercamientos de operadores del gobierno malovista para que los Yaquis se decidiesen a abrir la puertas …y la carretera, por supuesto.

Se trata apenas de una tregua, que por cierto ya creció del 23 de diciembre, primera fecha límite, al siete de enero, pero también de la esperanza de que acabe un bloqueo que afectaba severamente la economía de miles de empresas y de familias cuyos vehículos de carga, de trabajo o personales, debían estar detenidos ahí durante jornadas completas “para hacer visible el problema de un pueblo que se niega a que se lleven su agua para utilizarla en Hermosillo.

La intervención de Malova desató tormentas. Aunque los horticultores, en cuyo nombre se decidió a emprender esa tarea, la consideraron muy positiva, hubo muchas expresiones negativas que iban desde “el candil de la calle y oscuridad de su casa”, al escepticismo sobre el resultado final de la gestión, por lo enredado del tema.

Pero si la clase política opuesta al gobernador dijo barbaridad y media, la defensa del propio Malova no se como para presumirla.

Aclarando que no había irrumpido irreflexivamente en el panorama sonorense, Mario López Valdez aclaró que sí buscó y obtuvo el permiso de su homólogo sonorense. El gobernador Padrés es mi amigo, si él no me autoriza, yo de ningún modo voy para allá, ni lo intento. Yo le tengo afecto, es más, le estoy muy agradecido porque él me ayudó a ganar la gubernatura, dijo.

Y ahí se vino otra tormenta.

Durante muchos años el PAN y el PRD acusaron al PRI de utilizar a los gobiernos estatales emanados de ese partido para intervenir en elecciones de otros rumbos. El más señalado fue siempre el gobierno del estado de México, por supuesto porque era gobernador quien entonces era el aspirante más visible a la candidatura presidencial tricolor, el actual presidente Enrique Peña Nieto.

Con esta declaración, Malova mete en un brete al PAN y al PRD, que iban coaligados en la elección que, ahora se sabe, ganaron con el apoyo del gobernador de Sonora.

Claro que desde entonces se hablaba mucho del Grupo Sonora, de las brigadas de ese nombre, del protagonismo de Frank Córdova Celaya, quien se quedó aquí después del triunfo para ser primero secretario de Seguridad Pública en el estado y luego, cuando ´parecía que ya se iba a su casa, secretario de Turismo.

Es tanta la aclimatación de Córdova Celaya, que ya se habla de su aspiración a ser candidato a diputado federal en el 2015, obviamente por el PAN, aunque vaya usted a saber por qué distrito.

Pero Malova también metió en un brete al PRI, que en su calidad de partido derrotado, debería presentar una protesta, al menos de palabra, por la intervención del gobernador Guillermo Padrés. Así debería ser en condiciones normales, pero con el tipo de relación que lleva el tricolor con el gobernante sinaloense, tenga usted por cierto que el hecho no le merecerá la mejor calentura.

DEL BRAZO Y POR LA

UNIDAD DEPORTIVA

Ayer fue inaugurada una muy buena obra en la Unidad Deportiva Benito Juárez, que hoy se llama Unidad Deportiva y de Recreación Benito Juárez: fueron inauguradas las aulas de alto rendimiento que se construyeron con aportaciones del gobierno federal, el del estado y el del municipio, así como del patronato que administra a la unidad.

Se trata de un esfuerzo importante, que permitirá recibir a grupos de deportistas del sur del estado para su participación en competencias, cursos y entrenamientos, o concentraciones de selecciones. El edificio está dotado de espacios de dormitorio, aulas, gimnasio, comedor, enfermería y oficinas.

Fue producto del esfuerzo y la tenacidad de doña Esperanza Kazuga y un grupo de ciudadanos que la acompañan en el patronato, entre ellos Juan Velarde y Eduardo Arce Becerra, cuyas gestiones terminaron por conseguir recursos de la Sedesol a pesar de que no estaban presupuestados, una aportación importante del gobierno del estado, y otra también fuerte del gobierno municipal.

Todos ellos fueron reconocidos por la tarea desempeñada y por los resultados que colocan a la Unidad Juárez como el mejor complejo deportivo de la región, y con proyectos que lo llevarán mucho más alto.

Poco antes de la inauguración, doña Esperanza Kazuga recibió al alcalde Alejandro Higuera Osuna, con quien recorrió entre risas y saludos el espacio en que se colocaron los miembros del presídium. Durante la ceremonia, una y otro se dedicaron reiterados reconocimientos por los apoyos y las labores desarrolladas. Los dos entregaron una placa al regidor Juan Velarde y celebraron los chistes de Higuera sobre la foto del reconocimiento.

Pero no siempre fue así.

Cando se creó el Instituto Impulsor del Deporte, el entonces gobernador Juan Sigfrido Millán Lizárraga determinó que los beneficios del organismo se recibieran primero en Mazatlán, donde las condiciones de los espacios deportivos eran deplorables. Pronto llegó el primer cheque, de varios millones de pesos, para realizar los trabajos de mejoramiento, pero también llegó la instrucción de que el dinero fuese manejado por un patronato que le diese el mejor uso y la mayor transparencia. Al entonces alcalde por primera vez, Alejandro Higuera, no le gustó el asunto y se negó a firmar el convenio correspondiente. El dinero no se pudo utilizar y los campos siguieron igual. Luego vino el trienio de tres alcaldes, en que se sucedieron la barbarie, la irresponsabilidad y la urgencia del rescate financiero. El asunto de la Unidad quedó de lado. Volvió Higuera, pero lo hizo con la misma visión. Exigía que el dinero fuese administrado directamente por el municipio y como no lo consiguió, dirigió sus esfuerzos a otros espacios deportivos. Lugo cambió la estrategia, enfocándola a sustituir a los representantes del patronato para que los lugares fuesen ocupados por personas afines a él. Cuando llegó a su tercer trienio, el organismo ciudadano ya estaba consolidado, por lo que Higuera simplemente empezó por aplicarles la ley del hielo, hasta que la persistencia terminó por convencerlo. Ayer era un pandero al lado de doña Esperanza Kazuga, para asombro de todos los que vivieron el proceso.

Por cierto que durante su discurso, Higuera explicó las motivaciones que tuvo para apoyar al patronato integrado por ciudadanos e hizo diferencias con los propósitos de quienes privatizan o pretenden privatizar cosas (no se refería ni a Pemex ni a la reforma energética en general). Señalo que la iniciativa privada no va a las instancias de gobierno a hacer filantropía, y que en el caso de la basura las cosas no son como se dice, sino que se va por el negocio que significan los veinte o veinticinco millones que recauda el municipio por el servicio de recolección contratada de basura a todos los negocios, y luego al negocio que representa la venta de la basura con valor comercial.

Sin nombrar a nadie, aunque todos sabían que se refería a su antecesor en el cargo, insistió en que hay quienes impulsan esos negocios y tienen la piel muy delicada. Feliz, picueco, Higuera le dio color a su despedida.