EN LA GRILLA

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*MLV: no habrá corridos …en este año

*¿No querrán chamba en la seguridad?

*La despedida de Oscar Lara Aréchiga

FRANCISCO CHIQUETE

El gobernador Mario López Valdez dijo ayer una frase que sacudió por breves momentos al escenario político del estado. No habrá cambios en el gabinete, dijo. Algo tan contundente como eso contradecía las muchas especulaciones que se han producido durante los últimos meses, armando y desarmando al equipo malovista.

Pero el hecho es que el mandatario añadió tres palabras: no habrá cambios “durante este año”.

Para los ansiosos, ese “durante este año” fue una verdadera bendición, aunque muchos saben que en realidad el cambio más amarrado es el del secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, pues entre más lo niegan los protagonistas, más se confirma que el todavía alcalde de Culiacán está apuntado para ser relevo de José Luis Sevilla Suárez, a quien se considera como uno de los elementos que menos resultados dio, pese a lo cual, ha logrado sobrevivir todo un año después de la primera criba, en la que cayó la secretaria de Turismo inicial, Oralia Rice Rodríguez.

Aunque ya las versiones parecen calmadas, se habló mucho también del secretario de Desarrollo Económico, Roberto Ramsés Cruz, quien desató las tempestades destapando su prioridad como activista panista, a pesar de que empezó sus declaraciones jurando fidelidad a la condición plural que el gobernador ha insistido en mantener para su gabinete.

Para Roberto Cruz había no sólo versiones de despido, sino fecha y destino. No pasada diciembre, decía, sin que esté en la ciudad de México despachando como representante de nuestra entidad, pero diciembre casi va a la mitad y ya los rumores están aparentemente bajo control, Seguramente quienes los esparcían no consideraron aquella declaración de noviembre del 2012, cuando el gobernador López Valdez aclaró que no haría cambios inmediatos porque no quería mandar a sus colaboradores a pasar una nochebuena de incertidumbre.

Aunque en determinado momento López Valdez dio un ultimátum a los responsables de la Secretaría de Administración y Finanzas para que recompusieran la nave tras la grave caída en los ingresos propios del gobierno sinaloense., todos sabían que López Valdez no movería de ningún modo ni al secretario Armando Villarreal ni al subsecretario de Ingresos, Clodomiro Espinoza.

Del secretario de Seguridad Pública ni hablar. El gobernador está convencido de que le ha funcionado adecuadamente, no sólo porque las cifras de la violencia se han mantenido por debajo de lo que estaban cuando llegaron, sino porque además no le ha generado broncas de ningún tipo. Hay que recordar que Frank Córdova estaba a punto de ser destituido sin compensación porque traía varios enfrentamientos internos, sobre todo aquel célebre con Gerardo Vargas Landeros, cuando descobijó la situación derivada de los exámenes de control y confianza.

UN OFRECIMIENTO

 BASTANTE SINCERO

A pesar de ese apego por el secretario Genaro García, el gobernador no dudó en pedirle al dirigente panista Edgardo Burgos que le propusiese a un panista con el perfil para ser secretario de Seguridad Pública y con gusto lo tomaría en cuenta.

Burgos Marentes había externado una queja porque el PAN está perdiendo presencia en el gabinete de Malova, señalando el caso de la propia Secretaría de Seguridad Pública.

El gobernador había procurado no dar respuesta a los señalamientos de Burgos, insistiendo en que aun cuando se enojen con él, él no se enoja con nadie. Pero ayer de plano, pasó de la descalificación pasiva, como la que hizo del alcalde de Angostura José Manuel Valenzuela (es otra Chenelada, dijo sonriente), a una respuesta concreta.

Malova regresó por cierto a su respuesta de otros tiempos cuando le hablaban de cuadros de su campaña o de los partidos que lo apoyaron y que no habían alcanzado puestos. Nadie quiere chamba en la policía, que es donde hay, se quejaba.

A fin de cuentas, en efecto, pareció decir que se trataba de otra marentada.

SE APUNTARON TODOS

AL APOYO FEDERAL

Cuando Mario López Valdez habló de los cuatro fantásticos en referencia a los alcaldes que manejaron adecuadamente las finanzas de sus ayuntamientos e hicieron obra importante, Aarón Rivas Loaiza, de Culiacán, Alejandro Higuera Osuna de Mazatlán y Zenén Xochihua Enciso, de Ahome, se disputaban la atención de la opinión pública mencionando sus grandes logros. Rivas Loaiza simplemente se puso a encadenar inauguraciones, pero Xochihua e Higuera se la pasaron destacando sus logros financieros, a tal punto que Higuera hizo un evento especial para pagar a sus acreedores, mientras que Xochihua retó a sus ´proveedores a mostrar que hay alguna factura pendiente de pago, para proceder ipso facto.

Pero resulta que ahora, cuando se sabe que el gobierno federal va a apoyar a los municipios sinaloenses con una partida extra para que puedan salir decorosamente de este ejercicio fiscal, todos se apuntaron. Xochihua, con todo y su primer lugar en finanzas sanas, su presunción de logros y pagos, se apuntó como parte del reparto. Estamos esperando la partida, dijo, para salir de los pendientes que tenemos. Imagínese entonces a municipios que están en la inopia, sin poder pagar ni a su personal, como Rosario, Guasave, El Fuerte y Sinaloa de Leyva. Deben estar contando los segundos de este miércoles, en que “aterrizan” los 250 millones correspondientes a los municipios. Y tenga usted por seguro que ya hasta definieron el destino de los milloncitos que les vayan a tocar, aunque no haya una definición ni de los porcentajes o proporciones en que serán repartidos, ni de los criterios que se aplicarán para ver a quiénes favorecen.

Eso sí: por más que haya empleados sin cobrar quincenas, jure usted que en la repartición habrá varios amigos, compadres y hasta familiares que cobren facturas que ya parecían destinadas al olvido, sobre todo si en el relevo municipal les tocaba un alcalde como Alejandro Higuera Osuna, quien dijo algo así como “las cuentas pagables son las mías, y las demás ya veremos”.

UNA DESPEDIDA

INOPINADA

Sin razones explícitas más allá de las tradicionales causas personales, el subdirector de infraestructura hidráulica de la Comisión Nacional del Agua, Oscar Lara Aréchiga, dio a conocer que deja su puesto a partir del 31 de diciembre.

Un puesto de ese tamaño, en un sexenio que apenas arranca, no se deja simplemente porque sí, sobre todo cuando acaban de pasar los procesos electorales en los que podría haber tenido una motivación. No hay que olvidar que Lara Aréchiga fue uno de los nombres mencionados en el PRI cuando se hablaba de un tercero para zanjar la disputa interna entre Mario López Valdez y Jesús Vizcarra Calderón. Y que además volvió a “sonar” cuando se buscaba candidato a la Presidencia Municipal de Culiacán, tanto hace tres años y medio como a principios de éste.

En las entrevistas que concedió ayer a diferentes medios, Lara Aréchiga fue reiterativo en que se iba del puesto que ocupa, para atender asuntos familiares e intereses particulares.

Cuando le preguntamos si con estas causas de su retiro estaba ando por canceladas sus aspiraciones políticas, dijo de inmediato que a pesar de su retiro, él sigue trabajando por un México mejor, por un estado mejor… ¡por una familia mejor!

Los políticos, qué duda cabe, son como los toreros. Se retiran, pero de ninguna manera se van.

Y menos cuando traen algo en cartera.