EN LA GRILLA

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*La renuncia de Aguiar Padilla y su impacto

*Mario López Valdez: es buen exgobernador

*Chuytoño contra los que se hagan güeyes

 

FRANCISCO CHIQUETE

 

Todo mundo consideraba que era lógico, que ocurriría tarde o temprano. Algunos lo esperaban con temor y otros con ansias y desesperación, pero todo mundo lo planteaba con absoluta naturalidad. Ayer sin embargo ocurrió. Por twitter anunció Jesús Aguilar Padilla que renunciaba a la subsecretaría de Agricultura que por tres años ejerció en Sagarpa. Y la controversia se armó.

Memes burlescos, de canto de victoria, defensas innecesarias y reacciones de todo tipo. El más sorprendente y sin embargo el más lógico fue el gobernador Mario López Valdez, quien estableció que con la salida de Aguilar Padilla, Sinaloa pierde a un aliado.

Por supuesto que tampoco es cosa de quedarse en el pasado, de modo que después equilibró con la expectativa de compensar esa carencia con la amistad personal que hay entre él y el actual secretario del ramo, José Calzada (“con Pepe Calzada”, dijo acentuando la familiaridad adquirida durante la presencia de ambos en el Senado de la República)

Lo inusual fue el planteamiento posterior: la verdad es que Aguilar ha sido un gran exgobernador, un hombre muy respetuoso que en los más de cuatro años de nuestro gobierno nunca generó un problema, nunca tuvo una intervención desafortunada, por el contrario, aunque muchos digan lo contrario, ha sabido mantener una actitud y una relación de respeto, comentó.

Es lógico que alguien del nivel de un gobernador del estado, sea diplomático frente al movimiento en descenso de un rival político, como lo fue en su momento Aguilar Padilla frente a Mario López Valdez, pero el reconocimiento a a prudencia del exgobernador fue más allá de eso, sobre todo cuando hubo en el equipo muchos que se pasaban los días sentenciando la caída del subsecretario, atribuyéndola a la amistad “entre el gobernador y Pepe Calzada”.

Desde temprano, el secretario general de gobierno, Gerardo Vargas Landeros había señalado que con la renuncia se perdía un aliado, pero se ganaba otro. Después vinieron los “memes” que mostraban a Aguilar atribulado diciendo “pues sí si era cierto que es muy cuate de Pepe Calzada”.

Aparecieron declarantes en diversos sentidos, desde los que reclamaban que a pesar del paisanaje no se resolvió el pago de las cosechas de maíz, atribuyendo a un secretario la responsabilidad plena de lo que es una política económica y hasta financiera del país; o los que le agradecieron apoyos de diversa naturaleza.

JUAN GUERRA: A MI NO ME TOCA LO DE

LA GRILLA; CHUQUIQUE, MALABARES

El secretario local de Agricultura, Juan Guerra Ochoa, dijo en Guardianes de la Noche que mucha gente hablaba sólo por su experiencia personal, como aquellos que se quejan de que todavía no se les paga la cosecha, pero no se ven situaciones como que sólo a Sinaloa se le otorgaron apoyos extraordinarios en los pagos. Muchos otros estados se fueron con los cuatrocientos pesos por tonelada pelones, mientras que Sinaloa consiguió más, y es porque había allí alguien que sabía.

Explica que a todos los funcionarios recién llegados a Sagarpa les genera un choque ver que a Sinaloa se e otorguen tantos apoyos adicionales. Tardan tiempo en entender el papel del estado en la producción, el factor de la calidad y la importancia de la cantidad de tierrs destinadas al cultivo del maíz, y la importancia también de la propia cosecha. Cuando lo entienden y lo aprenden, ya pasó un buen tiempo de batallar. Eso se evitó con Jesús Aguilar.

Lo más curioso en esa entrevista fue cuando le preguntamos a Guerra si este movimiento en las esferas nacionales no tendría alguna repercusión política aquí, por los atrincheramientos de los grupos y los seguidores. –Eso se sale de mi área, es algo que a mí no me ha tocado ver, dijo quien ha sido un activista político durante décadas, y que justificó su nombramiento en la Secretaría de Agricultura y Pesca del gobierno del estado recordando que siempre tuvo contacto con los movimientos de productores de la entidad.

Otra de las reacciones esperables fue la de Jesús Enrique Hernández Chávez, quien siempre busca el modo de generar equilibrios entre lo que interesa a unos e interesa a otros. La salida de Jesús Aguilar no tiene por qué perjudicar a un grupo político (el de Vizcarra) ni beneficiar a otro (el de Malova), dijo a Cafénegro portal, ejerciendo esa difícil práctica de dejar un pie de un lado y el otro pie del otro lado, algo en que se ha especializado a lo largo de su prolongadísima carrera política, en la que además de esa incómoda posición, ha sido capaz de sostener malabares.

La renuncia de Aguilar, obviamente solicitada y acordada, no pudo ser más institucional. Ni tristezas ni rabietas, sino un agradecimiento: “fue un honor servir al Presidente de México @EPN desde #Sagarpa y a los productores agrícolas; un reconocimiento a todos”.

CHUYTOÑO COMO TODA

UNA POLÍTICA PÚBLICA

El gobernador aparece a cuadro en un video que circula por las redes sociales, diciendo en un tono didáctico: “a ver, me pongo la cachucha de los cerveceros de México para que no se le venda cerveza o alcohol a menores. Aquí dice la campaña (y señala la cachucha que luego se pondrá) “aquí dice la campaña muy pesada, por eso no quiero decir ni cómo dice pero si tu alcanzas a leer de veras atiéndelo” (mientras raspa casi con el dedo el logotipo de la campaña) “porque si te sorprendo vendiéndole cerveza a menores te mando a Chuytoño para que te cierre el negocio”. El video, de treinta segundos, termina con una seña también fuerte del brazo derecho.

El video va acompañado de un llamamiento atribuible también a Malova: “En Sinaloa no permitiremos que le vendan bebidas alcohólicas a los menores de edad, y si saben de algún lugar donde lo hagan, díganme! Nuestra policía y el cuerpo de inspectores están para hacer cumplir la ley y defenderán la vida sin adicciones de nuestros niños y niñas.”

Hasta anoche, el mensaje llevaba en Facebook mil quinientos ochenta y nueve “me gusta” y lo habían compartido cuatrocientas treinta y tres veces, cifras modestas para alguien que tiene en su muro a 180 mil 115 personas que han dicho que les gusta la página, pero en general muestra aprobación, aunque algunos comentarios reclaman por el narcomenudeo y los baches.

Por supuesto que a nadie le gusta que vendan bebidas alcohólicas a los menores, el problema es conseguir que la gente haga las denuncias correspondientes, después de ver en sus calles y colonias cómo las patrullas policíacas son las más frecuentes visitadoras de expendios, minisúpers y las demás modalidades del comercio alcohólico.

Llama la atención que el castigo sea tan específico: “te mando a Chuytoño para que te cierre el negocio”. Chuytoño tiene ya literalmente estatura de política pública. Igual ha aparecido cuando se trata de someter al orden a los delincuentes, que cuando hay que amedrentar a los bodegueros que no pagan las cosechas que acopiaron, o para levantar a activistas políticos que deben alguna o que cayeron en desgracia.

Ojalá que funcione la campaña, aunque es de temerse que la delincuencia va a descansar de la persecución mientras Chuytoño se la pasa dando vueltas por el malecón cerrándoles el negocio a los alcoholeros que no tuvieron miedo y que seguramente serán muchos porque bisnes son bisnes.

La cachucha, por si se quedó con la duda, dice en letras rojas sobre fondo dorado: “NO TE HAGAS GÜEY”