EN LA GRILLA

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*Ni hubo regreso formal, ni hace falta

*La preocupación financiera de Malova

*Y la preocupación financiera de la UAS    

FRANCISCO CHIQUETE

Los priístas ya sabían que el gobernador Mario López Valdez estaría con ellos la mañana del sábado. Era un acuerdo y un compromiso. Los que estaban con toda la atención puesta eran los dirigentes de Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática, que esperaban esa ausencia como un guiño que les ayudara a recomponer el trato al menos formalmente.

Al final no hubo declaratoria oficial de regreso. Por el contrario, el gobernador Mario López Valdez fue cuidadamente enfático en la reiteración de su posición como “gobernador ciudadano”, es decir, sin militancia partidista y abierto a la participación de todas las corrientes políticas, como lo ha mostrado hasta ahora su gabinete.

Por supuesto, había que explicar la presencia, darle un sentido de estado, y lo encontró: en estos momentos es muy importante la rendición de cuentas, y eso es lo que los senadores estaban haciendo con el informe de actividades legislativas y de gestión al que lo invitaron y al que decidió acudir precisamente en función de ello.

No hubo declaratoria formal, pero tampoco hizo falta. La presencia de López Valdez en un evento convocado directamente por el comité directivo estatal del PRI, con toda la voluntad para aparecer públicamente; la ovación con que se le recibió, más allá de los rencores que seguramente guardan aún muchos militantes, y no tanto por el cambio de filas o por la derrota, como por el trato que recibieron durante el relevo Aguilar Padilla-López Valdez, pero sobre eso y mucho más, la ovación fue demostrativa.

Fue como la normalización de una relación que con ser conocida, había pasado más tiempo por lo oscurito, que las partes negaban enfáticamente a pesar de que las lenguas de todo el pueblo la traían por todos los mentideros, sazonada con los desmentidos cada vez más desmayados que hacían panistas y perredistas.

El acelere de Diva Hadamira Gastélum Bajo, que no soportó el gusto y la presión del momento, declarando “usted es de aquí y aquí está”, no hace sino confirmar la existencia de eso que no se dio y que seguramente no se va a dar durante los tres años, dos meses y nueve días en que Mario López Valdez continuará en la gubernatura de Sinaloa.

Jesús Enrique Hernández Chávez, principal beneficiario del acercamiento entre Malova y la dirigencia nacional del PRI, quiso sonar institucional. El gobernador no ha pedido su inclusión en las filas del partido, dijo cuando los reporteros lo interrogaron sobre el tipo de relación que se abre con esa asistencia malovista.

También el ex gobernador Juan  Sigfrido Millán Lizárraga negó que haya sido un regreso, aunque no encontró o tal vez no quiso encontrar una explicación más verosímil a la ovación con que Malova fue recibido y a expresiones como las de Diva Hadamira. Fue bien recibido porque el esl gobernador del estado, dijo.

DESESPERANZADA ESPERA

La dirigencia estatal del PRD se dio un nuevo plazo, ahora de dos meses, para saber qué va a hacer con l gobernador: si lo va a seguir considerando propio, si se va y se aleja, o si le perdona todo: los incumplimientos que Heriberto Arias Suárez ha preconizado, las expectativas no alcanzadas y las infidelidades políticas de que se ha hablado desde antes de la elección de julio pasado.

Con todo, entre los perredistas se guardaba una desmayada esperanza de que Malova no acudiese al evento de los priístas. –Que de perdida con eso nos hubiera ayudado, hay mucha presión de las bases y después de esto no vamos a convencer a nadie de que es buena idea mantenernos sin romper con Malova, dijo pesaroso un cuadro cercano al comité ejecutivo estatal.

Confiesa que durante todo el viernes anduvieron buscando la agenda del gobernador, que recurrieron “a amigos de los medios que la reciben adelantada”, pero que el resultado no les dio ninguna certeza. La agenda oficial, como comentábamos en la anterior entrega, decía “actividades privadas”, lo que les dio la esperanza de que no acudiese, pero no hubo tal.

En el PAN, dicen, Edgardo Burgos Marentes recibió la noticia hasta con alegría, porque en sus cuentas está que esa asistencia fortalece su posición de ruptura y quita argumentos a quienes insisten en que deben dejar las cosas como están para no perjudicar las posiciones que se han mantenido dentro del gobierno, a pesar de todo.

LAS PREOCUPACIONES

MÁS ACUCIANTES

Como quiera que sea, su trato con el PRI y las reacciones de los partidos políticos no constituyen en estos momentos la principal preocupación del gobernador Mario López Valdez. Hay un tema que ha manejado con mucha serenidad en sus expresiones públicas, pero que es seguramente de mayores dimensiones que las cosas a las que pueda llevar la grilla de partidos o personas.

Se trata del déficit financiero que enfrenta el gobierno sinaloense, y que alcanza los dos mil millones de pesos, que seguramente habrán de influir de manera muy importante en el desempeño que tenga la administración, y sobre todo en el cierre de año que se registre. Por supuesto, el tema hace que el gobernador de Sinaloa, como prácticamente todos, independientemente de las respectivas procedencias partidistas, desee con toda el alma que se concreten los proyectos fiscales del presidente Enrique Peña Nieto, incluso sin quitarle una coma al proyecto original, pues cada modificación implica reducción de recursos.

Dos mil millones de pesos es mucho dinero y explica el affaire del uso del megacrédito en diciembre pasado. Mil millones tomados en diciembre y pagados en enero tenían que impactar sobre una administración que depende de las asignaciones del gobierno federal (todos los estados están así) en un periodo en que los ingresos federales están de capa caída.

Ya se había hablado de esto y alguien se aventuró a decir incluso que el déficit podría rondar por los cuatro mil millones de pesos. La precisión del gobernador debe servir para dar tranquilidad a quienes ven en las finanzas estatales un tema de gran impacto para la economía de los sinaloenses en general.

De todos modos, bien explicada o no, aceptadas las explicaciones, o rechazadas, esta contingencia económica es de suma importancia. Es un hoyo que difícilmente se podrá cubrir con una economía que no crece este año apenas poco más de la mitad de lo previsto.

LA UAS TAMBIÉN SUFRE

La universidad Autónoma de Sinaloa sufre también por los asuntos económicos, con la diferencia de que se trata de un problema recurrente, que viene de muchos años atrás. Elk Déficit universitario anda cerca de los mil millones, pero por lo pronto la administración anda buscando unos quinientos para poder cerrar el año de manera adecuada.

No es tarea fácil, sobre todo con reseñas económicas como las que se ven en los medios nacionales, pero el rector Juan Eulogio Guerra Liera le ha apostado a la gestión con los legisladores de todos los partidos políticos. Hasta el momento todos le han dicho que sí, aunque como siempre, en condiciones de que le harán la lucha hasta el límite de sus fuerzas y capacidades.

Por estos meses suelen gobernadores, alcaldes y rectores de todos los estados, acudir a la Cámara de Diputados a tratar de encontrar dinero para sus proyectos, aunque lo usual es que busquen influir en la conformación de las partidas correspondientes al año siguiente –el 2014, en este caso-. La chamba de Guerra Liera es más difícil porque se trata de conseguir reasignaciones de recursos no ejercidos por otros para aplicarse en  este mismo año.

Por cierto Guerra Liera tiene gira hoy por Mazatlán, donde encabeza la ceremonia del lunes cívico que se realiza desde las 7:30 en la explanada de la Rubén Jaramillo. Después inaugura una construcción de la Preparatoria Mazatlán, y finalmente está en el inicio de la Jornada para la salud de la mujer, que se lleva a cabo en la Torre Académica.

Por cierto que hoy habrá dos lunes cívicos, pues el alcalde encabeza el suyo en el Colegio Anglomoderno, a las ocho de la noche.