EN LA GRILLA

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*Quirino Ordaz, candidato por el octavo

*¿Cuál será el rumbo de Malova en el 16?

*¿A quién creer: al procurador, o al STJ?

 

FRANCISCO CHIQUETE

 

Quirino Ordaz apareció ya formalmente como candidato del PRI y el Partido Verde Ecologista de  México a la diputación federal por el octavo distrito. Contra lo que algunos pensaron, no hubo desgarraduras ni enfrentamientos. Simplemente se tomó nota y se asumió la designación con toda normalidad.

Por supuesto, el morbo se dirigió hacia la ausencia de Irma Tirado, la otra aspirante que buscó esta postulación, quien no acudió a la ceremonia de presentación. En realidad no lo hizo ninguno de los que en su momento aspiraron, por una  razón muy sencilla: fue un acto del Partido Verde, convocado porel Verde y respaldado por el PRI, en el que sencillamente se dio a conocer la oficialización de la candidatura.

Aunque Ordaz Coppel hizo algunas declaraciones, la idea era no ir más allá para no generar discusiones sobre las limitaciones cronológicas de la ley, así que en lo sucesivo en aspirante deberá esperar a que inicie la campaña, trabajando por supuesto en las tareas internas de organización en que ya están todos los candidatos de todos los partidos políticos.

Quirino tiene enfrente la tarea de convocar a todos los grupos del tricolor, cuyos enfrentamientos o ausencias han sido motivo de derrotas frecuentes y sonadas. Ya va de gane con la ausencia de inconformidades, pero el camino es largo y los enconos fuertes. Consiguiendo la participación de todos, se mantendrá en la lucha, pues el distrito es muy competido.

Es en el sexto distrito donde suenan tambores de dificultades por la fuerza de los contendientes. Como ya hemos comentado, la presencia de un partido fuerte –Acción Nacional-, una candidatura independiente –la de Víctor Antonio Corrales Burgueño- y otro partido que amenaza con sacarle votos al tricolor –el Panal-, las cosas se ven muy difíciles para Germán Escobar Manjarrez.

A pesar de ello, el equipo mantiene su confianza porque todas las corrientes tricolores le han brindado el respaldo. No va a contar con los profes del subsistema educativo federal, a quienes van a traer muy cortitos para que activen a favor de Salomé Rodríguez, su exdirigente estatal, ni con algunos de los activistas tradicionales del PRI, porque son ya muchos en esa zona los que están trabajando para el Partido Sinaloense, que buscará sacar adelante a Corrales Burgueño.

El sexto no es el único distrito con focos rojos para el PRI, como se sabe: el cuarto, con sede en Guasave, se considera prácticamente ganado por el Partido Acción Nacional, a pesar de que la dirigente nacional de las mujeres priístas, Diva Hadamira Gastélum Bajo, ha emplazado a todos los grupos a sacar adelante a Diana Armenta. El problema es que el alcalde Armando Leyson Castro no ha cuidado ni las formas en el apoyo a su gallo, Jesús López Rodríguez.

El segundo distrito es el otro punto dificultoso. En el tercer piso hay instrucciones precisas de meterle todas las ganas para que Bernardino Antelo Esper supere, a como dé lugar, a Zenén Xochihua Enciso. Los primeros cálculos señalan que la organización adecuada a irrigada permitiría sacar un triunfo con margen muy amplio, pero todo mundo recuerda vaticinios iguales en la lucha por la Presidencia Municipal, entre el actual alcalde Arturo Duarte y el hoy director de Ciapas, Ernesto García Cota.

¿YA ESTÁ LA DEFINICIÓN

DE MALOVA PARA EL 2016?

Estos recuentos son interesantes por si mismos, pero además porque pudieran dar luz sobre el rumbo que tomará el gobernador Mario López Valdez durante la sucesión gubernamental, que se dirime dentro de un año.

Alguna versión establece que ha habido buenos acuerdos con el Partido Acción Nacional para transitar la sucesión, y que para ello habría que encaminar al blanquiazul en por lo menos tres distritos, de los que sólo el octavo estaría en una condición diferente al de la negociación tradicional, porque la candidatura priísta le es grata al tercer piso.

Pero contra esas versiones están expresiones del gobernador López Valdez que parecieran no dejar lugar a dudas. Ayer nada menos hizo señalamientos muy positivos a favor del presidente Enrique Peña Nieto, a cuyas reformas y proyectos para el desarrollo del país les manifestó todo el crédito del mundo.

A decir verdad, aunque López Valdez se ha mantenido al margen de la militancia partidista, los resultados electorales han sido favorables para el tricolor, tanto en los comicios del 2012 como en los locales del 2013. Como e sabe, si muchos votantes no se hubiesen equivocado en Mazatlán y en Ahome, cruzando al mismo tiempo los escudos del PRI y del PVEM, los tricolores se hubieran llevado el ochito, emulando los acontecimientos del 2009. En las locales del año antepasado el PRI se sirvió con la cuchara grande: 15 ayuntamientos y 21 curules de mayoría, más tres pluris que le permitieron llegar al tope de sus posibilidades.

En esta ocasión hay un elemento adicional a considerar: la mala situación del gobierno federal, que enfrenta un gravísimo problema de desprestigio, al que los partidos opositores convertirán en arma de campaña. Por eso es tan importante la orientación que el tercer piso tendrá durante este proceso.

¿LA QUERRÁN EN SUS

ACTOS DE CAMPAÑA?

Después del discurso que Martha Tamayo dio aquí en Mazatlán, es seguro que los candidatos de su partido van a procurar que no asista a muchos de sus respectivos actos de campaña. Eso de instar a los priístas a defender al Presidente Enrique Peña Nieto es un gran acto de congruencia y disciplina que en un acto común y corriente podría sonar nornal, pero que en plena búsqueda del voto ciudadano, resulta hasta estorboso.

Los que tengan muy arraigada la convicción seguramente que se animarán a defender las reformas estructurales, pues finalmente hasta entre los detractores hay muy poca información concreta sobre cada caso. Pero salir a enfrentar a la población, con esa percepción tan negativa sobre el gobierno y sus hechos, representaría francamente un suicidio.

QUE SE INVESTIGUE, PIDE

MALOVA AL TRIBUNAL

El gobernador Mario López Valdez pidió al Supremo Tribunal de Justicia una investigación sobre el tráfico de influencias que recientemente denunció el procurador general de Justicia, Marco Antonio Higuera Bernal, quien enojado por la absolución de un acusado, dijo que el magistrado José Manuel Sánchez Osuna le permitía a su cuñado, abogado de profesión, sacar adelante casos en que la ley condenaba a los acusados.

La primera reacción del presidente del Tribunal, José Antonio García Becerra, fue de rechazo. Mal en un juzgador, quien primero debe estar abierto a cualquier indagación en lugar de defender a botepronto cualquier asunto que se le presente.

García Becerra de plano exoneró a Sánchez Osuna y al juez que dictó la sentencia, diciendo del primero que es un hombre intachable, académico muy reconocido y varias otras florituras. Podría tener razón, pero ello no impide que se abra la investigación o que por lo menos se muestre disposición a abrirla, como corresponde a todo juzgador que se precie de imparcial.

López Valdez se mostró preocupado por el riesgo de que se lastime la relación entre los poderes Ejecutivo y Judicial, pero al final señaló la necesidad de que se investigue.

La verdad es que en efecto, es necesario dejar el claro si existe un tráfico de influencias en ese nivel de la administración de Justicia de Sinaloa, o si simplemente se trató de incapacidad de parte de los encargados de procurar esa justicia. La percepción popular va contra ambos.