EN LA GRILLA

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*El PAN pide impunidad para los que regresen el dinero

*Faltan dos terceras partes de estudiantes por credencializar

*Rechazan posibilidad de equipar al célebre Hotel Camarena

 

FRANCISCO CHIQUETE

 

Cuando estalló el escándalo de los bonos, el dirigente panista Edgardo Burgos Marentes fue tajante: que se les aplique la ley, que regresen el dinero, declaró una y otra vez a sabiendas de que en las redes de esa pesquisa habían caído militantes blanquiazules tan prominentes como Zenén Xochihua Enciso, ex alcalde de Ahome.

Hoy, cuando el balance habla de decenas de panistas involucrados en esta práctica, Burgos Marentes se hizo eco inicialmente del pataleo con que se acusaba al Auditor de hacerle el trabajo sucio al PRI. En estos momentos, cuando las investigaciones prosperaron, la actitud es distinta y se lanza a pedir clemencia para sus correligionarios.

Que logre el desistimiento de la acción penal en beneficio de quienes devolvieron el bono, pide Burgos Marentes al auditor. En efecto, la exigencia de la ASE era la devolución del recurso ilegalmente sustraído, pero el dirigente del PAN debería saber que la ley establece sanciones a quienes incurren en delitos, y es una verdadera irregularidad que el presidente de un partido político, promueva el “borrón y cuenta nueva” del que fueron tan críticos en tiempos en que no habían alcanzado el poder del que a estas alturas ya han disfrutado sobradamente.

Eso sí: después de su planteamiento acuachador, pidió al contralor que actúe de manera transparente y acorde a la ley.

A propósito del tema, ayer un radioescucha de Fórmula Noticias Mazatlán dejó un comentario en que aplicaba la ley del dejar hacer, dejar pasar, para los regidores beneficiados. Ellos no son culpables de que les hayan puesto un dinero en sus cuentas, y de tener la necesidad que los hizo disponer del dinero y gastarlo.

El planteamiento es falso: sí tienen la culpa porque fueron acuerdos tomados por entre los alcaldes y los beneficiarios (en algunos casos beneficiando también a los propios alcaldes). Al menos en Mazatlán hubo presiones de los regidores para que el bono se concretara, de modo que no son en modo alguno, blancas y mucho menos inocentes palomitas.

Nuestro radioescucha completaba su planteamiento con la exigencia de que en cambio sí fuesen castigados aquellos que tomaron la decisión e hicieron la entrega del dinero a los regidores. Pedía castigo para los alcaldes, pero resulta que estos señores de horca y cuchillo están fuera del alcance de la Auditoría Superior del Estado, y aunque se reconoce que en efecto, existe una figura delictiva qué atender, desde el ámbito administrativo, y cualquier acción legal para sancionarla tendría que iniciarla el síndico procurador o directamente del Presidente Municipal en turno, y eso es francamente imposible, incluso si se trata de alguien cm una fuerza política diferente.

Desde hace mucho que las alternancias no sirven para garantizar que se aplique la ley: por el contrario, suele ocurrir que todos se tapen con la misma cobija y prolonguen las impunidades que tanto han dañado a la vida pública de nuestro país.

LAS CUENTAS DE LA

CREDENCIALIZACIÓN

Domingo Ramírez, director de Vialidad y Transporte inflama la voz cuando establece que Mazatlán y Guamúchil son los lugares donde va mejor la credencialización de los estudiantes. Eso lo explica todo: Mazatlán es de los mejores y lleva 27 mil credenciales emitidas, mientras la meta es de más de setenta mil casos.

Claro que mientras reconozcan a los derechos del alumnado para que les hagan el cincuenta por ciento de descuento en el transporte público, no tiene por qué correr ninguna prisa, pero el hecho es que los proyectos del gobierno indicaban que la credencial estaría en funcionamiento a principios de enero. No e pudo y lo pospusieron para febrero. Luego lo dejaron para marzo y este mes ya empieza a tomar cuerpo sin que haya condiciones para que opere.

Y resulta que no sólo faltan las credenciales, sino también los lectores o validadores. ¿Qué pasó entonces, a quién le fallaron las cuentas, como dicen las parejas que salieron con su domingo siete?

Dice Domingo Ramírez Armenta que fueron todos: los transportistas que no contrataron a tiempo los validadores, la empresa que no entregó los equipos, y, asómbrese usted: los estudiantes, que no fueron a que les hicieran sus credenciales. Nomás piense en las largas filas, en los chamacos que dormían afuera del edificio de la USE en Culiacán para obtener el documento. Quizá tendrían que haber pasado así dos días para que Ramírez les reconociese el esfuerzo.

Pero lo más sorprendente es lo de la vigencia.

Las credenciales sólo servirán para el año en que fueron emitidas, de modo que antes del 2016 estaremos de nuevo en la larga lucha por credencializar a los niños y jóvenes del sistema educativo sinaloense. Por cierto que la nueva credencial tendrá que ser pagada también, de modo que alguien se verá beneficiado legalmente o no, con las concesiones para elaborar el documento.

LAS VACAS GORDAS

Semanas antes de las vacaciones de primavera, Mazatlán anuncia que ya tiene cupos llenos para ese periodo. Al terminar el carnaval había ya un sesenta por ciento de reservaciones, y en poco tiempo agotó los cupos. Pero las buenas noticias siguen, pues viene la emana de la moto, a la que asistirán unos veinte mil motociclistas y en muchos casos también sus parejas.

La Secretaría de Turismo ha salido a dar las buenas nuevas y a reforzar sus asertos con cifras y estadísticas que nos ponen como grandes potencias de la actividad turística en el mundo.

Sin embargo hay quienes cuestionan las cifras y hasta se preguntan por qué se presume de los resultados de la semana santa, si es un periodo que se vende solo. Es importante que haya promoción como una especie de mantenimiento para que además los beneficios se derramen al resto del año, pero Turismo y las demás autoridades debieran saber que no obtienen medallas cuando anuncian semanas santas llenas, carnavales llenos o vacaciones de verano con porcentajes de ocupación hotelera muy elevados.

Lo que sí sería de reconocerse es que realicen una labor efectiva de promoción que atraiga nuevas inversiones en la hotelería, en lugar de salir con ideas tan absurdas como la de equipar zonas de playa para que la gente acampe ahí. En  poco tiempo, advierten, nuestros visitantes vendrán a pasar sus noches en la playa y el nivel y perspectivas de Mazatlán como destino turístico estarían francamente liquidadas.

Por improvisación o por falta de ideas, hay quienes lanzan propuestas locas que parecen divertidas pero en el fondo terminan por ser dañinas. Y cuando se trata del turismo, llegan a ser verdaderas pruebas de fuego.