EN LA GRILLA

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*El municipio y las reformas propuestas por Peña Nieto

*Por qué defiende el PAN a las policías municipales

*Débiles intentos del PRI por defender al gobierno

 

FRANCISCO CHIQUETE

 

Una de las críticas más certeras al paquete de reformas enviado ayer al Congreso por el presidente Enrique Peña Nieto es que con sus propuestas de desaparecer las policías preventivas municipales y extinguir a los ayuntamientos infiltrados por el narco, está utilizando al municipio como chivo expiatorio del problema, pues la realidad es que esas infiltraciones se dan en todos los niveles de gobierno, pero los demás permanecen intocados.

Hay una generación de políticos, analistas, intelectuales, formados en las grandes concentraciones urbanas y en las más connotadas instituciones educativas, que desde su altura desprecian al municipio, lo ven como la escoria de la vida pública nacional, sin tomar en consideración la importancia que tiene por su condición de autoridad más cercana a la ciudadanía.

En las diez medidas con que Peña Nieto respondió a la crisis que vive el país a causa de los hechos de Iguala, el municipio es mencionado sólo para someterlo a procesos de sanción, Es bueno que existan esos mecanismos porque en efecto, hay casos como el de Iguala, el de Cocula y muchos otros diseminados por todo el país, que requieren de una intervención fuerte.

El problema es que no hay una contraprestación. Se aduce lo que en términos retóricos se ha llamado “la debilidad institucional”, pero no se hace nada por ir a atenderla. Esa debilidad no se debe sólo a la mala índole de quienes encabezan o integran los ayuntamientos y sus gobiernos, sino también, en buena medida, porque no hay apoyos económicos suficientes.

Los ayuntamientos son los últimos en la cadena de manejo del dinero fiscal. La federación, históricamente, se queda con la gran tajada de todo el ingreso gubernamental. De la miseria que suelta, el estado se queda también con la gran parte y las zurrapas restantes van y dan al municipio. Esa realidad no aparece por ningún lado. A nadie le parece que haya que corregirla.

Cada vez que un presidente y su equipo hacendario se proponen una reforma fiscal de fondo, ocurre lo que en esta ocasión: por más que se proyecten enormes incrementos en las captaciones, no ha habido un solo proyecto encaminado a mejorar la vida económica de los ayuntamientos, cuyos titulares tienen que ejercer el oficio de pedigüeños ante los gobernadores correspondientes y ante la federación, como acaba de verse durante el reparto presupuestal correspondiente al 2015.

Así, mientras los recursos que se manejen en la llamada célula básica del país, provengan de “apoyos” y no de un reparto justo y equilibrado, la debilidad institucional va a seguir presente.

Por otra parte en efecto, las policías municipales tienen metido al narco en porcentajes angustiosos, pero hay que recordar que también ocurre en las corporaciones policíacas de los estados y finalmente en las de la federación. Desaparecerlas va a constituir una medida verdaderamente impactante, aunque todavía está por verse qué ocurrirá en la práctica. Será  a fin de cuentas los mismos policías, mandados ahora por los mismos jefes que manejan a las corporaciones estatales en donde, reiteramos, también existe la infiltración.

Hay muchas personas que consideran importante intentar cosas, como en este caso, pero también hay quienes consideran que no se puede quitar al municipio uno de sus elementos de autoridad. Ya hemos mencionado en este espacio la inconformidad del desaparecido ingeniero Ricardo Urquijo Monterde, quien dejó la presidencia municipal (1969-1971) antes de tiempo, para convertirse en candidato a diputado local, puesto que ganó y ejerció: fue un gravísimo error, lamentaba cada vez que se tocaba el tema: “a un político sin tesorería y sin policía, como los diputados, no le hace caso nadie”.

LOS MOTIVOS DEL PAN

José Luis Preciado, coordinador de los senadores del PAN, dijo que su partido y en particular su bancada, atenderían con mucho cuidado las propuestas de Peña Nieto, pero de antemano se manifestó en contra de la desaparición de los policías municipales.

Los teleespectadores (era una entrevista en televisión) nos dispusimos a escuchar las razones estructurales, las argumentaciones jurídicas, las consideraciones sociales, pero no. Le ganó la sinceridad o pensó en voz alta y explicó: “nosotros tenemos cinco capitales importantes”.

Es decir, una medida tan trascendente se rechaza a priori solamente por el interés de que sus alcaldes puedan seguir siendo tan poderosos como hasta ahora.

Aun así, la consideración puede ser válida, pero resulta que esa propuesta que ahora se rechaza con tanta vehemencia, fue hecha originalmente por el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, quien incluso arrancó más ambicioso, asumiendo una propuesta ajena de campaña para crear una policía única para todo el país, y luego le hizo un descuento cuando vio que no había mucho público favorable.

Esas son las conductas de los partidos: pueden proponer una cosa hoy y rechazarla mañana, o rechazarla hoy cuando la propone el de enfrente, y promoverla mañana, cuando estén en su trno de gobernar.

Cuando Vicente Fox Quezada ganó la presidencia, Diego Fernández de Cevallos dijo ante la televisión que una de las acciones prioritarias era abrir la Comisión Federal de Electricidad a la participación privada. Luego le preguntaron a un dirigente priísta –me parece que era Beltrones- que haría el PRI como oposición ante ese tema: -seguir la conducta del PAN, dijo, para beneplácito del jefe Diego, quien luego cambió el semblante cuando escuchó: -sí el PAN le rechazó esa propuesta al presidente Ernesto Zedillo, y si la rechazó, debe ser porque es negativa. Nosotros les vamos a hacer caso.

Durante una entrevista con Guardianes, Adolfo Rojo Montoya, coordinador de la bancada panista en el Congreso de Sinaloa, empezó por descalificar la propuesta de las policías únicas estatales diciendo que se trataba de una copia de la propuesta de Calderón. Es una idea con ADN azul, como muchas de las reformas aprobadas en los últimos tiempos. Pero luego advirtió que la propuesta presidencial de desaparecer las policías municipales era inviable porque debilita a los ayuntamientos. Sólo ellos se entienden.

CLAMA EL PRI POR UNIDAD

La dirigencia estatal del PRI hizo un nuevo llamado a la unidad del país, a la concordia y a la participación para enfrentar la situación difícil que vive el país. No es un mal llamado, pero tampoco es muy alto el impacto.

En estos momentos lo fuerte es rechazar al gobierno, descalificarlo a propósito de lo que fuese, y por más que el PRI hace esfuerzos por revertir las cosas, no funciona. No tienen el suficiente ascendente entre la opinión pública, y mucho menos en las redes sociales. Pero incluso así, la tarea emprendida no se ve de mucho nivel. Parece que el PRI nacional no tiene más empuje o que está en la estrategia de la parálisis que atrapa al aparato gubernamental.