EN LA GRILLA

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*Se acumulan los “hechos aislados” de inseguridad

*Vuelve la Conago a Mazatlán, para asuntos agrícolas

*Grupo de Audómar Ahumada vuelve a dirigir al PRD

 

FRANCISCO CHIQUETE

 

Vaya usted a saber si tienen algo que ver o no, pero los llamados “hechos aislados” que se registran en Mazatlán durante las semanas más recientes, recuerdan mucho los movimientos que se dan en los cárteles de la droga a los que les han capturado jefes importantes. No es que en Mazatlán haya jerifaltes del narco, sino que los reacomodos llegan a todos lados.

El asesinato de una persona pública da a los funcionarios espacio para decir que se trata de “un hecho aislado”, pero no ha sido caso único. A asesinatos como el de la colonia Sánchez Celis le siguió ahora una balacera contra un domicilio, como pocas veces se había visto en Mazatlán, incluso en los años más difíciles.

La autoridad esgrime tras cada crimen, las estadísticas que efectivamente muestran a un Mazatlán casi pacificado, con un índice de asesinatos dolosos que ha bajado de 503 en 2010, la parte más intensa de la ola nacional de violencia, a 113 en lo que va de 2014, pero el hecho es que están sucediendo y nadie ha buscado ni mucho menos determinado las causas.

La  verdad es que ha sido muy importante esa baja tan fuerte en el número de asesinatos dolosos. Sin ese resultado Mazatlán seguiría estando en punto muerto como destino turístico, lo que por supuesto representaría la muerte para la economía de toda una ciudad y de toda una comunidad que hoy cuenta con grandes perspectivas.

Por eso precisamente es necesario que se apliquen. Que se les olviden los éxitos pasados o presentes, pues como ellos mismos han repetido, en materia de seguridad no se puede cantar victoria. No hay éxitos definitivos y en cualquier momento se desatan las cosas de nuevo.

En la ciudad se han advertido situaciones de cuidado. Más allá de por qué habrán matado a un hombre tan visible como Atilano Román, más allá de los crímenes o atentados a balazos en las colonias, ha habido nuevas señales ominosas, como robos de carro a mano armada. Aunque esos sí han sido hasta el momento casos aislados, todos saben que esos delitos son precursores, muchas veces, de sucesos como el de ayer o de nuevas ejecuciones, normalmente ejecutadas a bordo de carros robados.

La delincuencia no actúa al azar. Si bien muchas cosas obedecen a coyunturas como las luchas por territorios o por controles, hay ocasiones que están medidas, como este periodo en que Sinaloa va a quedarse con tres mil ochocientos agentes menos en las corporaciones policíacas, sin posibilidades de sustituirlos de inmediato por varias razones: la primera es que no hay aspirantes. Con la peligrosidad de la actividad y el descrédito de las corporaciones, pocos se animan a dar el paso; y también porque las condiciones que aplican para la incorporación  de nuevos elementos son muy exigentes. Es lógico que en un esfuerzo por renovar verdaderamente a las corporaciones, se quiera cerrar el paso a quienes no tienen la capacidad suficiente, a quienes son sospechosos de tener nexos con el crimen organizado, a quienes no tienen las condiciones físicas, anímicas o mentales para entrarle a una tarea de esa naturaleza, pero por lo visto son tan, pero tan exigentes, que no consiguen a nade, o a casi nadie.

La insuficiencia de policías es una arista del problema. Ya hemos comentado –y todo mundo- la otra: aquella libertad en que se van a encontrar los que ya forman parte del crimen organizado y están infiltrados en las policías, o aquellos que ya estaban en la orillita y reciben el empujón final. Se van con el conocimiento de operativos, con el manejo de sistemas de comunicación y otros elementos de singular importancia para el combate a la delincuencia.

Casi inmediatamente que asesinaron a Atilano Román, el procurador de Justicia dijo que el crimen no tenía nada qué ver con sus actividades como dirigente social ni como parte de un medio de comunicación. Ojalá, comentamos en su momento. Al procurador le toca dilucidarlo, pero uno se pregunta cómo puede afirmar eso tan categóricamente, cundo públicamente dice que no hay todavía avances en la investigación. Si está descartando dos líneas de investigación, y muy principales, es porque tiene elementos para hacerlo. O también porque sin bases para afirmarlo, siente que así puede calmar a la sociedad.

Ese es el problema con la racha de hechos delictivos en general. Que antes de saber si en efecto son hechos aislados, antes de tener elementos para determinar que “de aquí no pasa”, ya lo están cantando. El riesgo es que se crean sus propias versiones y se queden cruzados de brazos, porque si movilizándose no consiguen nada (ahí están los casos del propio Atilano y el periodista mochiteco desaparecido hace más de una semana, Antonio Gamboa, con quien no han podido dar).

VUELVE LA CONAGO

A MAZATLÁN

Este jueves estará de nuevo la Conago en Mazatlán. No se trata de la reunión semestral en que se elige a nuevo presidente y es encabezada por el Presidente de la República, lo que garantiza la asistencia de todos o casi todos los mandatarios estatales, pero es una reunión importante, en la que se analizarán los asuntos del campo y la producción de alimentos.

Hay que recordar que el gobernador Mario López Valdez preside esa comisión dentro de la Conago y que hay interés por establecer líneas de trabajo que puedan influir en la tan anunciada como pospuesta reforma al campo, en la que Sinaloa tiene más de cinco posiciones qué establecer y defender rabiosamente.

Desde tiempos de Carlos Salinas de Gortari, con una acentuación dramática en tiempos de Vicente Fox y Felipe Calderón, se ha considerado que es más barato importar que producir, lo que tiene al campo mexicano por los suelos. Hoy por ejemplo, el gran mérito de Sinaloa, su capacidad para producir hasta cinco millones de toneladas de maíz blanco de altísima calidad, es considerado como un pecado absoluto contra el mercado, que reaccionaría bajando todavía más los precios lamentables que ahora están vigentes.

La política alimentaria en este momento es de control de daños y no de impulso a la producción, pues incluso los cultivos alternativos al maíz blanco traen también sus riesgos, como ocurrió el año pasado con sorgueros, frijoleros y otros productores que no vieron cumplidas sus expectativas, precisamente por los problemas de precios y por la tardanza del gobierno federal, que a estas alturas no termina de entregarles las compensaciones que supuestamente les permitirían salir adelante.

La semana estará completa en ese renglón, porque aquí se realizará el Foro Global Alimentario, que el propio gobernador López Valdez anunciará hoy por la tarde en una conferencia de prensa a realizarse en Culiacán.

EL GRAN GANÓN

Después de muchos procesos dándole vuelta, con alianzas no siempre abiertas o no simpre explícitas, el grupo político de Audómar Ahumada Quintero volvió a la dirigencia formal del Partido de la Revolución Democrática, a través de Claudia Morales Acosta, quien obtuvo la presidencia con una de esas unanimidades que ahora están de moda. Como secretario general va Efrén Lerma Herrera.

Si usted ha seguido las actividades del PRD y la composición de sus dirigencias, estará bajo asombro pensando que en eta ocasión el eterno Isaías Leal Escoboza se quedó en la banca, pero no se asombre: todavía le alcanzó para hacer una triple maroma con nueve grados de dificultad y a aterrizar parado en la presidencia del Consejo Político Estatal perredista.

No llegan en el mejor momento de su organización. Hoy en el ámbito local son la quinta fuerza política, detrás de PRI, PAN, PAS y PANAL, partido éste que con alianzas, si se quiere, pero no le anda muy lejos a la otrora principal fuerza de la izquierda sinaloense. Para los perredistas tradicionales lo más doloroso por supuesto, es que el PAS de Héctor Melesio Cuen Ojeda los haya rebasado ostensiblemente en el espectro político sinaloense, después que los echó escandalosamente del mando de la Universidad Autónoma de Sinaloa, donde teóricamente siguen siendo una fuerza, pero dispersa y sin contundencia.