EN LA GRILLA

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*Vivir en la raya, un apreciable testimonio

*La autodesmalovización de Edgardo Burgos

*El PRD, en la guerra de saliva del innombrable

 

FRANCISCO CHIQUETE

 

Hoy la televisión nos ha familiarizado con el concepto “detrás de cámaras”, que no es otra cosa que la venta del mismo producto, pero desde un ángulo distinto. “Tras bambalinas”, se decía en los tiempos en que el teatro era el espectáculo dominante.

En su libro Vivir en la raya, Mario Martini describe lo que ocurre tras bambalinas en el trato entre periodistas y poderosos o periodistas y hechos relevantes. Mejor dicho, describe lo que hizo él como periodista, pues en esto como en todo, cada cabeza es un mundo y cada quien tiene una actitud diversa, más allá de la eterna división entre buenos y malos entre honestos y deshonestos, que esa es en efecto, una clasificación infaltable.

Aunque siempre ha habido periodismo y literatura testimonial, la corriente que colocó al periodismo real en el centro de los libros empezó con el golpe a Excelsior. En Los periodistas, Vicente Leñero narra las peripecias de Julio Scherer y su equipo transformando el ejercicio periodístico y la relación medios-poder, con especial atención al golpe de Echeverría en la cooperativa periodística, la salida del grupo y la fundación de Proceso.

Otro hito importante en  el género es el de Héctor Aguilar Camín con La Guerra de Galio, una ficción literaria que mezcla anécdotas y personajes reales fácilmente identificables, y que retrata sobre todo al poder de lo que pudiera llamarse la Primera República priísta, la de la presidencia omnímoda.

En Sinaloa José María Chema Figueroa y Antonio Toñico Pineda dejaron plasmadas sus memorias, aunque no se centraron en sus largas carreras periodísticas. Chema se centró en su paso por la política, y Toñico se puso jocoso, divirtiéndose tanto como en su paso por las redacciones, aunque en los libros sí hacía evidente su ánimo lúdico.

Mario Martini nos muestra en este libro cómo los hombres del poder son unos en el camino y otros muy distintos una vez alcanzada la meta. Nos muestra cómo las índoles personales de cada héroe de la vida pública le dan la razón a don Daniel Cosío Villegas con su trabajo sobre “El estilo personal de gobernar”.

En estos tiempos dinámicos, frenéticos, muchas veces nos encontramos ante situaciones que nos llevan a pensar que las cosas siguen exactamente igual, pero en Vivir en la raya encontramos los detalles y los matices con que se fueron creando situaciones de cierta amplitud y libertad que parecen haber estado ahí desde siempre, pero que todavía hace muy poco tiempo costaban balas, golpes, bloqueos y muchos otros males menores, si es que menor puede ser la persecución a una persona.

Si a Abraham García Ibarra lo desterró en los sesentas Leopoldo Sánchez Celis, a Mario le tocó vivirlo con Antonio Toledo Corro. Menos mal, porque a Manuel Burgueño no le dieron esa oportunidad las mentes desquiciadas que tuvieron en sus manos la seguridad de los sinaloenses durante mucho tiempo.

Ojalá nos acompañen hoy en el Centro de Convenciones, a partir de la una de la tarde, cuando Raúl Rico González y un servidor comentemos el libro que presenta Mario Martini (por ahí de las tres de la tarde), quien por cierto fue muy riguroso y espartano (casi monacal) en sus expresiones, pero a la hora de organizar la presentación se soltó el pelo que alguna vez fue largo y ha buscado reunir a bohemios de corazón que integren una tertulia de las que se ven muy de cuando en cuando.

Como decían los compañeros tipógrafos de El Correo de la Tarde, “hayquir”.

TENGO UN DIRIGENTITO MUY MALOVIZADITO; EL QUE

ME LO DESMALOVIZARE UN BUEN DESMALOVIZADOR SERÁ

Aunque por supuesto Mario López Valdez despertó muchos entusiasmos como candidato, pocos llegaron al paroxismo como Edgardo Burgos Marentes, quien llegó a ser objeto de fuertes críticas de parte de sus propios compañeros, incluso de los que estuvieron siempre con Malova, porque “nomás le faltaba un escritorio cercano al de Gerardo Vargas Landeros. Cualquier llamado del número dos del tercer piso era atendido por Edgardo con presurosa untuosidad. Era él quien defendía al gobernador y al gobierno incluso antes de que se produjesen los ataques.

Cuando se medio convenció de que estaba muy expuesto, utilizó las oficinas de la Secretaría de Desarrollo Económico para despachar sin ser tan obvio. Por eso le dolió tanto cuando echaron al güero Roberto Ramsés Cruz Castro. Y por esa entrega le dolió tanto la derrota en Los Mochis, que era un símbolo del rumbo que tomaría el malovismo. Un símbolo tardío, porque la definición se presentó desde la elección del 2012.

Lo que Burgos Marentes ha posteado en twitter, generando pequeñas tormentas, no es más que el intento de sobrevivencia. Si ahorita para efectos prácticos no es tan gravoso que sean otras personas las que llevan las riendas en la conducción del PAN, después del 2015, cuando se vea “la realidad real” del PAN con vistas al 2016, él será la primera víctima de la noche de los cuchillos largos que indudablemente sobrevendrá.

En esta última andanada, motivada por la reempriización formal de Gerardo Vargas Landeros y de Marcial Liparoli, Edgardo reacciona ala declaración del gobernador acerca de que encabeza un gobierno ciudadano. Tras preguntar si alguien cree en esto, sostiene quw “el cambio se nos fue por el caño”.

No es la primera vez que revienta. El año pasado hasta consiguió el aval de Gustavo Madero para declarar la ruptura con el gobierno y sin embargo permaneció cercano como los más fieles y convencidos. No tuvo una sola actitud de independencia y sabiendo que las llevaba de perder, a nadie de su partido llamó para pedir que abandonasen las posiciones oficiales.

En todos estos meses, sus reclamos han sido no contra el gobierno, sino contra el PRI y aunque insiste en  que es el PRI el que gobierna, no da el paso definitivo para repudiar ese hecho. En ese afán de limpiarse la imagen lamenta que el PAN esté contaminado, que lo hayan engañado. Concediéndole, entendiendo que en el 2010 se hubiese ido de bruces para tirar al PRI ¿qué lo detuvo en las otras dos o tres ocasiones en que se ha dado sorpresiva cuenta de que las cosas iban mal? La desmalovización puede ser una táctica entendible, pero tendría que hacerla con dignidad, con congruencia, pero esos son artículos que no se venden, y por eso no se pueden comprar.

¿ES EL ATAQUE LA

MEJOR DEFENSA?

El dirigente local del PRD, Jesús Cacique Almaraz pide al alcalde que no remueva a Ángel García de la subdirección de Ecología que ahora ocupa. García es militante perredista y la defensa resulta lógica, pero después de la petición, durante una entrevista con Sinaloa enlínea. Cacique Almaraz advierte del alcalde que “no se ha visto un trabajo de gobierno serio del alcalde en la obra de gobierno”.

Antes había argumentado que la designación de García era producto de una alianza electoral, no de una casualidad ni una ocurrencia, además de descalificar las acusaciones que le hizo el innombrable.

Por desgracia nadie ha acudido al acusado para pedirle los argumentos de defensa. Los tiene, según ha expuesto, indicando que presentó o presentará un voluminoso expediente sobre los asuntos que se le atribuyen, pero hasta el momento no ha habido claridad en las respuestas, de modo que le siguen haciendo el juego al acusador.

Es absolutamente cierto que el exalcalde desaforado no tiene credibilidad y que media una muy larga distancia entre la calidad moral de éste y la del acusado, por fortuna para éste, pero es hora de dar razones concretas para atajar la posible destitución, sin incurrir en una guerra de saliva como la que inició el innombrable.