EN LA GRILLA

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*Los camioneros presentaron su carta navideña

*Hoy arranca la derogación de la Ley Mordaza

*Dotarían de subestaciones a tres mil escuelas

 

FRANCISCO CHIQUETE

 

Los camioneros iban por lana y salieron trasquilados. A pesar de todas las evidencias, insistieron ayer ante el gobernador Mario López Valdez, a quien fueron a ver con la cola entre las patas, que no pretendían retarlo cuando apagaron los aparatos de aire acondicionado de sus camiones de primera clase.

Como se sabe, no aceptaban un alza de cincuenta centavos a la tarifa correspondiente y decidieron que la mejor forma de presionar era esa, explicada como una forma de ahorrar dinero para que el servicio siguiese siendo costeable. El problema de esa versión es que en cuanto los amenazaron con sustituirles en el manejo del transporte urbano con aire acondicionado, prendieron los aparatos y se olvidaron de los riesgos de bancarrota que estuvieron esgrimiendo para que les satisficiesen su exigencia de al menos un peso más en la tarifa (y si de una vez se podía dos, mejor).

Pero como se sabe, el gobernador Mario López Valdez dio un manotazo (ahora sí) sobre la mesa, y advirtió que lanzaba una convocatoria para designar a nuevos concesionarios del transporte público con aire acondicionado. Al día siguiente, para evitarlo, algunos de los concesionarios prendieron los aires y pidieron audiencia, que se les condicionó al abandono de la rebeldía.

Ayer se realizó la audiencia y los camioneros, que supuestamente iban por una tarifa más alta, salieron comprometidos a extender la tarifa estudiantil a los alumnos de todos los niveles, desde jardines de niños hasta Universidad. Actualmente sólo los alumnos de preparatoria y superior tienen ese derecho, pero la masa de secundarianos es también muy amplia.

Todavía no es un acuerdo pero parece ser una condición puesta por el gobernador, que aquí sí mostró la mano dura, a pesar de que algunos lo señalan porque al final no emitió la convocatoria para aspirantes a nuevas concesiones.

Por supuesto, los concesionarios tienen su lista de peticiones, más abundante que una carta navideña en colonia pobre. Nomás imagínese: de acuerdo con el comunicado oficial, ”entre las solicitudes que los transportistas hicieron al titular del Poder Ejecutivo se encuentran: apoyo de 30 litros diarios de diesel para cada camión de primera clase, análisis de precios, brindarles certeza jurídica, utilizar vehículos más pequeños en las rutas con poco aforo, asignación de paraderos oficiales, capacitación a los choferes, entre otras, que serán analizadas y debatidas durante las próximas reuniones.

Todas o casi todas las peticiones son abusivas, pero entre las menos gravosas, la de dar capacitación a los choferes resulta sumamente reveladora: capacítenme a mi personal para que me pueda servir mejor. Algo así como los líderes armadores que exigen justicia (despensas, empleo temporal) para los pescadores que ellos emplean sólo durante cinco meses, pero ponen a trabajar prácticamente todo el año sin hablar de pagas.

Es una continuación de la lucha, pasado el sofocón de las supuestas nuevas concesiones. Por lo pronto los transportistas del resto del estado asumieron la advertencia, pues aquello que se veía como una posibilidad, que era el paro general en todo el estado, terminó como una locura irrealizable.

Con todo, el asunto todavía está en veremos, pues los aliancistas de Mazatlán mantienen la esperanza de que por tratos previos y buen comportamiento, en diciembre les autoricen otros cincuenta centavos, aunque aquí el punto está en el servicio de segunda clase. El problema de ese proyecto es que con todo y la discusión nacional actual sobre salarios mínimos, para entonces los ingresos de los usuarios seguirán siendo los mismos y el aumento de enero no se prevé más allá de los tres o cuando mucho cuatro pesos diarios.

El problema es que nadie piensa en esa parte.

LEY MORDAZA ¿EL

PRINCIPIO DEL FIN?

Hoy regresa a sus actividades la Diputación Permanente del Congreso del Estado. En su sesión de hoy está el análisis de una iniciativa para derogar el Artículo 51 Bis de la Ley Orgánica de la Procuraduría General de Justicia, la tristemente célebre Ley Mordaza.

La iniciativa fue firmada hace unas semanas por el gobernador Mario López Valdez. La derogación fue comprometida por la Junta de Coordinación Política del Congreso en pleno. El procedimiento es simple, pues hay acuerdo de todas las fracciones, a pesar de las reticencias de algunos diputados panistas: se lee la iniciativa, se le dispensa la segunda lectura, se turna a comisiones y se convoca a un periodo extraordinario de sesiones para votar el dictamen que seguramente sería derogatorio.

Lo único que falta ver es hasta dónde llega la influencia, o al menos la insistencia de los disidentes que todavía quieren reglamentar el ejercicio periodístico bajo la justificación de que la nota roja ha mostrado abusos que se deben terminar. Como preguntábamos ayer ¿hasta dónde no podrán llegar mañana, siempre con justificaciones en nombre de la sociedad? Aquí está el reto para Jesús Enrique Hernández Chávez. El Chuquique ha mostrado capacidad para construir mayorías impensables en temas supuestamente escabrosos, incluso para pasar sin votos en contra la propia Ley Mordaza y luego presentarla como un error de apreciación. Ahora a ver si controla a los desbocados que quieren ver sangrar al proceso informativo. A ver si de veras logran matar al perro para que se diluya la rabia.

SUBESTACIONES PARA

TRES MIL ESCUELAS

Dicho así en afirmativo, sería la noticia más importante del año. Meter subestaciones eléctricas a tres mil escuelas sería una verdadera maravilla. Significaría acabar con las condiciones desventajosas en que estudia una parte muy importante de la niñez sinaloense.

Por lo pronto es un propósito, una aspiración que necesita de la asignación de mil quinientos millones de pesos de parte del gobierno federación. Son muchos millones, sobre todo para algo que en el centro del país seguramente será visto como un asunto exótico, pues con el clima en que vive la burocracia –sobre todo la alta burocracia- refrigerar aulas debe parecerles una barbaridad.

Por lo pronto ahí están convocados los diputados federales para que le metan ganas al asunto en la asignación de presupuestos que se empieza a discutir durante el mes de septiembre. Es además la última oportunidad que esta legislatura tendrá para incidir de manera positiva en la vida de sus representados, aunque seguramente algunos de ellos estarán ya echando de menos fiestonones como el que se filtró a los medios y les costó el puesto al coordinador y al vicecoordinador de la bancada panista.

La tarea no es sencilla, porque luego hay que convencer a Hacienda de que subsidie íntegra o parcialmente a las escuelas en el consumo de energía eléctrica.

Y es que no basta con que los padres de familia hagan el sacrificio de cooperarse con aportaciones, rifas, cundinas y eventos para comprar un aparato de aire acondicionado. También hay que instalar subestaciones eléctricas en cada plantel para que el abastecimiento sea seguro, y luego hay que pagar el consumo, porque como ya teorizaron algunos burócratas de la educación pública, “en México la educación es gratuita, pero las escuelas no”.