EN LA GRILLA

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*Dice Cuen que el acuerdo sería sólo para el 2015

*También el PAN pide castigo por lo de los bonos

*Sólo es un pleito de mercado; no puede haber obras

 

FRANCISCO CHIQUETE

 

Tras el anuncio cuasiespectacular de las negociaciones entre PAS y PRI, que la dirigente tricolor Martha Tamayo describió como con miras al 2015 y 2016, Héctor Melesio Cuen Ojeda aparece para aseverar que no, que de ninguna manera: hay pláticas para sacar adelante una alianza en el 2015, pero no amarra para el 2016, porque él no quita el dedo del renglón y quiere ser gobernador del estado.

Aún con toda la hipocresía de la política y con todas las limitaciones que genera la normatividad electoral,  es difícil hallar un político que no aspire a eso, incluso si su carrera anda todavía por los niveles más bajos de la estructura gubernamental o partidista. Es un sueño que abraza a todos, en todas las marcas y franquicias asequibles.

Cuen Ojeda por supuesto, no es la excepción. En 2010 el PAN le ofreció hacerlo candidato y luego se la cambió por un proceso interno que después desapareció ante la designación directa de Mario López Valdez. No quiso quedarse a engrosar la fórmula desde abajo y prefirió negociar con el PRI una posición similar a la que le ofrecían allá: la alcaldía de Culiacán.

Por supuesto, como todos los políticos, vio la escalera a la mano y se lanzó sobre el siguiente peldaño: una candidatura al Senado de la República por el Panal, que no era una plataforma para ganar, pero sí llamaba la atención con un candidato presidencial atípico y sobre todo  con la facilidad de dejar hacer. Como es conocido, no ganó ni alcanzó la primera minoría, pero cosechó una cantidad importante de votos que le empujó para seguirle sin regresar a la alcaldía culiche.

Hoy es diputado local, y aunque llegó por la vía plurinominal, cuenta con un partido local que alcanzó una inesperada votación de ciento veinticinco mil votos. Hoy Cuen se propone alcanzar, en 2016, una cifra de 250 mil sufragios, y aunque se le hace ver que de acuerdo con las estadísticas, no le alcanzaría para la gubernatura, aunque él le apuesta a una división del electorado en tercios o incluso, especula, para alcanzar el cuarto mayor.

Con todo lo que pueda tener de atractiva, la construcción tiene sin embargo un punto de presión, o dos: la alianza con el PRI en el 2015.

Que el tricolor le deje un espacio en las candidaturas a diputados federales, y además una candidatura masculina, le significa al PRI un gran sacrificio, un desgaste enorme que alienta los enojos, incluso los rencores internos de personajes que se sienten con derechos a la postulación.

Ayer hablábamos de los aspirantes en el sexto distrito. Germán Escobar, por ejemplo, se sintió desplazado hace tres años cuando la influencia del exgobernador Jesús Aguilar Padilla alcanzó para lanzar por esa demarcación a Francisca Corrales. Escobar entonces se fue para el lado de Malova, pensando que con ese respaldo podría allanarse el camino, pero se encuentra con que no sólo debe enfrentar a la competencia interna, sino a una situación contra la que difícilmente se puede siquiera discutir, pues se trata de decisiones verticales.

También está el caso de Karim Pechir Espinoza de los Monteros, quien durante los últimos meses ha estado presente en la mayor parte de los bautizos, quinceaños, confirmaciones y uno que otro velorio, con el fin de hacer presencia en la región y se viable como candidato a la diputación federal. En ese trayecto ha apadrinado, apoyado, patrocinado a muchos, aunque ya hay muchos otros con los que ha quedado mal porque no le alcanzó el presupuesto y la promoción política se hace con presupuesto, por supuesto.

Si como decíamos ayer, los cuadros masculinos del PRI en Sinaloa tendrán sólo tres espacios, cuando el listado de personajes de primer nivel supera fácilmente los diez o doce, resulta inverosímil que no haya interés en ir amarrando acuerdos con vistas al 2016, cuando al PRI le vendrían muy bien los votos que le pueda aportar la tercera fuerza del estado, en busca de la candidatura, sobre todo cuando los márgenes de victoria en las últimas dos elecciones han sido tan cerrados: 5.5 por ciento fu la ventaja en 2010 y apenas uno punto veinticinco en el 2004.

Aunque las elecciones del 2015 en estos momentos le pintan francas al PRI, una alianza como la que representa el Partido Sinaloense constituye un buen empujón para meterle cerrojo en distritos que podrían ser dificultosos, como el sexto o el segundo, pero aun así, el verdadero negocio es el de la elección de gobernador, de modo que Cuen puede estar hablando de sus propósitos más profundos, pero también puede estar usando el blof del jugador de cartas.

NO MÁS IMPUNIDAD EN LA

ENTREGA DE BONOS: PAN

El Congreso del Estado la hace de emoción con el segundo paquete de cuentas públicas, pero lo sustancial de los dictámenes ya se mueve por los corrillos políticos, lo que ha permitido que todo mundo asuma posiciones en un tema que impacta a la clase política en general.

En el caso de Mazatlán, que todavía no sale a la luz pública de manera oficial, el exalcalde Alejandro Higuera Osuna ya se ha defendido abierta y soterradamente. En público ha dicho que no hizo nada irregular y que por tanto no habrá nada qué perseguir. Por debajo del agua ha dejado correr la versión de que el gobierno actual pudo haber aclarado las observaciones sin dejar que llegasen a un dictamen, pero que no lo hizo. Por supuesto, eso no obstó para que dijera además que no hay enfrentamientos ni rupturas entre él y el alcalde Carlos Eduardo Felton González.

Sin embargo para el dirigente local del PAN, Arturo García Canizales, las entregas de bonos deben ser clarificadas y sancionadas para que no vuelvan a ocurrir. Asume que en casos como los de empleados de confianza pudiera haber alguna justificación legal, pero no en los de funcionarios electos por voto popular, pues ellos sabían que se les estaba incorporando por un tiempo determinado, como es el caso de los regidores, quienes además tienen un ingreso muy importante por sus labores.

García Canizales va más allá: se dice que sólo algunos de los regidores lo recibieron, y hayan sido del PRI o del PAN, o del partido que sea, eso está mal, porque se presta a que la gente lo vea como algo sesgado, como que se están pagando favores acciones o comportamientos especiales.

Ese dinero se debe reintegrar a las arcas públicas, y la autoridad debe actuar con firmeza para sancionar a quienes lo recibieron y también a quienes lo otorgaron, establece.

En todo caso sus diputados tienen la posibilidad de pronunciarse en ese sentido, pues las cuentas públicas son aprobadas por la Cámara en pleno. Por lo pronto el dirigente adelanta que platicarán con el alcalde Felton para establecerle su consideración de que en el futuro no deben darse prácticas como esas, que denigran a la política, que de por sí ya se encuentra bastante desprestigiada.

UN PLEITO DE MERCADO

García Canizales, quien estuvo ayer en Fórmula Noticias Mazatlán, de Radio Fórmula, abordó también el asunto del Mercado Municipal José María Pino Suárez, donde se ha dado una serie de enfrentamientos que considera injustificados porque no hay manera de que se ejecuten las obras de la discordia.

Este sí que es un pleito de mercado, dice divertido: algunos locatarios se quejan porque teniendo muchos años con sus negocios, piensan que se los van a quitar; o que a quienes tienen esquinas los van a mandar a medio pasillo, o que no les van a reconocer los derechos; hay quienes ya se enojaron con la administración, Martín Heredia ya se enojó con Felton, y la verdad, nada de eso tiene razón de ser, insiste.

El hecho es que desde hace tiempo el diputado federal Martín Heredia anunció que obtuvo un presupuesto de 80 millones de pesos para la remodelación y rescate del Mercado José María Pino Suárez, y recientemente se quejó de que estando el dinero ya presupuestado, no se ejerce y por tanto puede perderse. Al son de si no quieren los recursos federales los aplicaremos en otro municipio, Heredia le puso un ultimátum al gobierno feltonista.

Al respecto, García Canizales considera que se trata de una tormenta en un vaso de agua, pues la verdad es que esas obras no pueden realizarse por la sencilla razón de que no existe un proyecto ejecutivo, así que de momento no proceden los enojos de unos, de otros o de otros, es una cosa que se puede definir como pleito de mercado, insiste risueño el dirigente.