EN LA GRILLA

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Felton con Malova

*Agendas separadas tuvieron Malova y Felton

*El procurador le echa la bronca a Sandra Luz

*Dice Villarreal que va a cobrar sin cobrarles

 

FRANCISCO CHIQUETE

 

Nomás faltaba que de algún sonido ambiental empezara a sonar los aires de aquella cumbia: “el santo, el cavernario, blu demon y el buldog”. Cada analista, cada actor político no totalmente informado traía a flor de piel su espíritu de presentador, al grito de “en esta esquinaaaaaa”.

Todo se desató porque el alcalde Carlos Felton González dejó el seminario de historias de éxito en proyectos mineros antes que terminara propiamente la ceremonia. Una hora más tarde, Felton era el ausente en la reunión del sector turístico gubernamental y empresarial en que se anunció nada menos que el regreso a Mazatlán de la línea Carnival de cruceros turísticos.

Y encima el gobernador se quedó esperando a que Felton llegara a El Recodo, donde se entregarían a la comunidad los trabajos de reencarpetado de la carretera que entronca con la México 15. Felton tampoco llegó ahí y el gesto de civilidad del gobernador, quien prefirió regresar otro día antes que hacer la inauguración solo, sin la presencia del presidente municipal, fue tomado como un gesto de molestia e incluso de enojo contra el munícipe.

En realidad las agendas separadas de ambos estaban planteadas desde un día antes.

Felton había programado para ese día la visita de una delegación de duranguenses, encabezados por su alcalde, quien vino a firmar el protocolo de hermanamiento de las dos ciudades que une la novedosa autopista. Felton había planeado estar en el acto de los mineros, salirse a cumplir con el programa del hermanamiento (firma del convenio en el Museo de la Música y sesión de cabildos para darle formalidad al evento), para incorporarse finalmente a la ceremonia de El Recodo, pero los tiempos no se le dieron.

Hasta ahí lo que se manejó como un enfriamiento en las relaciones entre alcalde y gobernador, y hasta en un desafío de Felton al no estar en los actos del gobernador. –A mi nomás me dijeron que fue por un problema e agendas (la ausencia en Turismo), dijo un importante invitado. Entre todos, incluso sobre el presídium, la especulación estaba a flor de piel e iba más allá.

Lo que sí puede haber quedado como un mal sabor de boca es la falta de oportunidad para cancelar la participación de Felton en la ceremonia de El Recodo. Para cuando llegó el aviso, ya Mario López Valdez estaba en el poblado de Cruz Lizárraga. Había llegado en helicóptero y los vehículos de la comitiva se echaron una carrera de velocidad porque el acto de Turismo también se colgó, pero había órdenes de estar puntuales. Felton no pudo hacer suyo el ritmo de sus contrapartes.

Aunque el gobernador sabía de la presencia de la comitiva duranguense, y hasta había pedido que se les hiciera llegar un mensaje y una salutación en su nombre, es posible que la falta de aviso oportuno sí haya dejado alguna secuela de insatisfacción, pero bronca abierta parece que no, pues hasta hay quien jura haberlos visto juntos por la tarde-noche circulando sobre el malecón, rodeados de un impresionante operativo de seguridad, a la altura de la Secretaría de Turismo.

Más vale, porque no hace ni un mes que Felton comentó con los suyos, gustoso y alborozado, que ya había logrado generarse un trato mucho más cálido con el gobernador, quien le atendía incluso propuestas, comentarios y convivencias particulares.

El asunto por supuesto llegó al propio alcalde, quien para borrar dudas, tuiteó una foto en que aparece junto con el gobernador Mario López Valdez. Inaugurando por la noche el Congreso nacional de veterinarios. Nomás, nomás porque sí.

SEGUIRÁ LA

INVESTIGACIÓN

Por supuesto, teniendo a la mano al gobernador López Valdez, los compañeros reporteros tenían que abordar el tema de Sandra Luz Hernández, la madre de familia activista en la lucha por hijos desaparecidos, que fue asesinada el doce de mayo pasado. La investigación, dijo López Valdez, va a continuar.

En efecto, el temor inicial era que la Procuraduría se aferrase a la versión del asesino solitario, y desechara la posibilidad de buscar a más responsables, y sobre todo, de ir hacia estructuras de penetración de las instituciones, especialmente las de la Procuraduría,  o de operación del crimen organizado.

Pero ahora las cosas han dado un giro que resulta lamentable.

Ayer comentábamos que el procurador dijo en entrevista con Denise Maerker, que el hijo desaparecido de Sandra Luz había participado en el secuestro de un joven a quien él y cinco más sacaron de su vivienda para robarle 120 mil dólares. El secuestrado fue asesinado al día siguiente y un mes después, también Edgar Guadalupe García Hernández, hijo de Sandra Luz, fue secuestrado y hasta esa entrevista, no se había sabido absolutamente nada de él.

Hoy se sabe que el procurador ha tenido expresiones como “(Sandra Luz) sabía que su hijo era delincuente”; ella conocía las amistades delincuenciales que tenía su hijo y le parecía normal. ¿Qué buscan estas reflexiones del procurador? ¿descalificando al hijo descalifica la lucha de Sandra Luz? ¿descalificar a Sandra Luz hace menos grave el crimen de que fue victima?

Desde hace mucho tiempo los casos difíciles son resueltos con revelaciones o supuestas revelaciones sobre las víctimas, como si eso eximiese a la autoridad de resolver los casos.

Ocurrió en el lejano 1978, cuando fue asesinado en Culiacán el periodista de Noroeste Roberto Martínez Montenegro, Miguel Nassar Haro, capitoste de la ´policía política federal, vino y leyó una historia negra del reportero asesinado con el evidente propósito de desacreditarlo y bajar la presión social que buscaba justicia. De los asesinos por supuesto, nunca dijo nada.

Diez años después fue asesinado en Mazatlán Manuel Burgueño Orduño, colaborador de El Sol del Pacífico y editor de una pequeña revista: Deslinde. El entonces subprocurador de Justicia del Estado, Manuel Guzmán Sánchez, llevó sus conclusiones a un punto lamentable: ¿no será –preguntó a un testigo- que Manuel Burgueño buscaba la verdad compulsivamente aunque lo mataran? La indignación del gremio hizo que lo despidieran, pero después encontró un premio de consolación en forma de fiat notarial.

Así es como se van sucediendo los ejemplos, trátese de quien se trate y parece que al procurador Marco Antonio Higuera Gómez se le llegó la hora de echar mano de ese recurso, que siempre parece más fácil que llegar al fondo de las cosas.

Al contrario de lo que se pretende, la revelación sobre los malos pasos de Edgar Guadalupe García Hernández obliga a la Procuraduría a llegar al fondo de los hechos, pero sobre todo, exhibe la realidad de las investigaciones que se hacen, cuando no les interesa hacerla como debe ser.

Dice el procurador que cuando el presunto asesino de Sandra Luz, Jesús Fernando Rodríguez Valenzuela, le habló del secuestro supuestamente cometido por el hijo de Sandra Luz, revisaron el expediente y se encontró con que faltaba tomar las declaraciones a los testigos de ese hecho.

A continuación dice con toda tranquilidad que les tomaron la declaración: eran la esposa y la suegra de la víctima, quienes estaban en el lugar cuando Edgar Guadalupe y otros cinco se llevaron a Manuel Alonso Ruiz, quien apareció asesinado al día siguiente. ¿No le genera extrañeza al fiscal de Sinaloa, el abogado del estado, que no se haya practicado una diligencia tan elemental? ¿ineficiencia, protección a Edgar Guadalupe, complicidad con él? Si así se hacen las investigaciones, entendemos porqué en Sinaloa hay más de un ochenta y cinco por ciento de casos en la impunidad, de acuerdo con las estadísticas de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.

NO VA A COSTAR EL

COBRO DEL PREDIAL

El secretario de Administración y Finanzas recorre el estado para convencer a alcaldes y regidores de que la propuesta para que el gobierno del estado cobre el impuesto predial es sana y sobre todo sin costo ni económico ni financiero para los gobiernos municipales que acepten.

En primer lugar rechaza que haya un cobro del siete por ciento, como se concluyó en principio. Ese siete por ciento, dice Villarreal, es lo que ya se cobra por la administración del Catastro; no habría un cobro adicional. Lo segundo que precisa durante la entrevista con Guardianes de la Noche, es que si el municipio así lo decide, la captación del predial irá directamente a las cuentas bancarias del propio ayuntamiento, para que siga ejerciendo el gasto del día a día, si ese es el procedimiento. También sin embargo, existe la posibilidad de crear un fideicomiso que permita manejar el dinero como lo quiera el ayuntamiento, armando paquetes con el incentivo que ofrece el gobierno federal para quienes alcancen a mejorar sus cobros de ese impuesto, llevándolo hasta un sesenta por ciento.

Desestima también los temores porque el gobierno tiene malos antecedentes con las obligaciones de enterar a los fideicomisos dinero retenido por las cajas estatales (caso del Figlosnte 53) y también rechaza que los ayuntamientos sean mejores recaudadores que ele estado, incluyendo en ello a los de mejor comportamiento, como Culiacán, Ahome y Mazatlán.

El guardián de los tesoros estatales (bastante decaídos por cierto) explica que todo se reduce a un propósito de ayuda para que se aproveche la iniciativa federal. Ni queremos meternos en la autonomía de los municipios, ni quitarles los recursos del predial, ni jineteárselos, se trata de hacer que consigan una mayor captación y que les toque el apoyo de un fondo de incentivo federal que les hace crecer sus ingresos hasta en un treinta por ciento.

Así de sencillo y de sin segundas intenciones, según esta explicación de Villarreal.

El asunto en todo caso viene del gobierno federal, que en ese ánimo centralista que viene arrasando con todo en la vida pública mexicana, menosprecia a los ayuntamientos, sobre todo a partir de la idea de que de plano son incapaces de mejorar sus ingresos, de aplicar sus potestades, de modo que ofrece incentivos que sin embargo tienen que ser a través de los gobiernos estatales. Si un ayuntamiento le demuestra que tiene capacidad para cobrar el sesenta por ciento de su mercado, no recibirá el incentivo. Tiene que ser a través del estado.

Es lo mismo que pasó con el sistema electoral mexicano, que concentró todas las capacidades en un Instituto Nacional Electoral, que sustituye al Instituto Federal Electoral y por supuesto,  acaba con el federalismo que al menos de nombre existía en el IFE. Y así con otros ejemplos, en que la constante es la desconfianza hacia lo que puedan hacer y por lo que desde su óptica no pueden hacer los municipios y los estados, porque para la clase política nacional, como era regla antes: “fuera de México todo es Cuautitlán”.