EN LA GRILLA

0
46
DAVID LÓPEZ Y GUILLERMO ROMERO

*La fiesta del reinicio en Plaza Sendero

*La fundación de Heriberto Galindo Q.

*Todos buscaban a Jesús Vizcarra Calderón

FRANCISCO CHIQUETE

 

Cualquiera podía haber dicho que eran los dueños del proyecto. Autoridades y funcionarios de todos los tamaños revoloteaban sobre el baldío de Carretera Internacional y Pérez Escoboza para festejar que se hubiese aprobado el reinicio de los trabajos de construcción de este centro comercial que ha tenido la virtud de enfrentar al gobierno municipal con el federal.

A nadie ruborizó que dos meses atrás el gobernador Mario López Valdez hubiese dado el banderazo de inicio de obras. Que el mandatario hubiese sido la figura central de aquel momento y que el cierre de las obras por dos meses pueda ser calificado como un accidente administrativo del que todos salieron mal librados.

Como niños en recreo, el secretario de Desarrollo Económico del Estado, Aarón Rivas Loaiza, recorría el terreno de un lado a otro, hacía declaraciones, daba instrucciones, y en un momento dado dio un nuevo banderazo, aunque no tuviese bandera, porque sólo había una y tanto Rivas Loaiza como el secretario de Turismo, Frank Córdova Celaya la cedieron al alcalde Carlos Felton.

Los funcionarios llegaron al punto de subirse a la máquina motoconformadora que dio los primeros pasos de raspado del suelo. Con ellos el presidente del Colegio de Valuadores, arquitecto Enrique González Güereña, árbitro del conflicto del predial, quien sí tenía motivos de satisfacción, pues de acuerdo con los trascendidos, es el director responsable de obras.

El alcalde Carlos Felton lo tomó como un triunfo en que hay que seguir echando golpes. Volvió a su reclamo de que no se trata adecuadamente a los inversionistas, que no hubo comprensión ni una buena actitud con esta obra que tanto dinero va a derramar y tantos empleos va a generar, e insistió en que hubo una actitud de carácter político por las diferentes procedencias partidistas del gobierno municipal, que es panista, y de los funcionarios de la Profepa, que son priístas.

El reclamo fue directo para la delegada, de quien dijo nos alegramos de que fuera una sinaloense, pensando que iba a ayudar al estado, y no resultó así, sino lo contrario.

Ya hemos comentado que el caso se originó por falta de permisos, por falta de una manifestación de impacto ambiental. Tan no existían, que en efecto, la empresa duró dos meses para conseguirlo, lo que no impidió que de antemano se pusieran a trabajar en el despeje de la zona de construcción, donde había más de diez mil árboles y arbustos cuya colocación los integra a la clasificación de especies protegidas.

Que el presidente municipal se indigne porque se detienen obras de una inversión importante es muy bueno porque defiende las expectativas de crecimiento de una sociedad. Pero que insista en defenderlos a partir de que si es una inversión importante, tiene derecho a que la autoridad se haga de la vista gorda frente a situaciones irregulares.

Por supuesto que Felton, atendiendo su responsabilidad de cumplir y hacer cumplir las leyes, no permite que un ciudadano común y corriente construya su vivienda sin gestionar los permisos de construcción que emite el municipio. No lo puede permitir no sólo porque debe pagar una licencia del municipio, sino porque esta instancia supervisa que se cumpla con todos los requisitos de seguridad para los habitantes y para los vecinos de los alrededores; vigila que la construcción no afecte los derechos de los demás. Y si no se lo permiten a un ciudadano particular ¿por qué se lo van a permitir a un empresario? ¿por la diferencia de recursos económicos?

En las declaraciones de Felton y de Martín Pérez no sólo hay una muestra de ideología, de posición política y social a favor de una empresa liberada de casi toda regulación. Hay también una posición de quien toda su vida ha luchado contra el estado pensando que es un estorbo para el ciudadano que puede emprender. Lamentablemente no terminan de darse cuenta de que ellos mismos se postularon para ser representantes de ese estado que debe velar por todos y no sólo por unos cuantos, o por una visión sin considerar las otras. Lo grave es que ni de uno ni de otro se puede decir que sean improvisados. Por el contrario, han tenido una larga trayectoria en el servicio público.

PAREN, MALPENSADOS,

QUE NO ES PARA ESO

Heriberto Galindo Quiñonez, el diputado federal que coordina a la bancada priísta sinaloense en la Cámara Baja, presentó ayer su fundación, una asociación civil llamada Para Mover y transformar a Sinaloa, con la que busca, señala, incidir para resolver problemas de marginación y atraso que ha encontrado en diversos rumbos de la entidad.

Por supuesto, la primera pregunta –prácticamente aseveración- fue que esta organización es una cobertura para dar curso a las aspiraciones de ser candidato del PRI a la gubernatura de Sinaloa, lo que por otra parte, ya hacen varios otros aspirantes, que se mueven a través de asociaciones o de acciones de gestoría y de apoyos directos salidos de quién sabe dónde.

Como era también previsible, Galindo asevera que no se trata de eso, que la asociación civil que lanza no tiene ese propósito, sino que cumple una aspiración de muchos años, pospuesta por diversos motivos, pero concretada finalmente en esta oportunidad, con la motivación de las giras realizadas últimamente a zonas como la sierra de Rosario y Escuinapa, donde encontró que la pobreza es una presencia dolorosa y muy real para muchas pequeñas comunidades en las que no hay ni para comer, mucho menos para otras cosas.

Usted adivinó: ni los reporteros lo hicieron confesar propósito futurista alguno, ni él convenció a los reporteros de la inocuidad electoral de esta organización.

En todo caso ya se verá qué tipo de acciones realiza, con qué proyectos y programas enfrenta esas lacerantes expresiones de marginación, y su además le dan remanentes de presencia política como para concretar esas aspiraciones de las que ya advirtió que no volverá a hablar sino hasta después que terminen las cuestiones inherentes al proceso electoral del 2015, que antecede a la renovación del gobierno sinaloense.

SIEMPRE NO VINO

Diva Hadamira Gastélum Bajo, dirigente nacional de las mujeres priístas, había anunciado una conferencia de prensa para hoy en la mañana. Abordaría el ptuno de acuerdo que solicitó al pleno del Senado, para impulsar un corredor turístico de Mazatlán a Escuinapa, con apoyos específicos y una estrategia integral que consolide a Mazatlán y apoye el surgimiento del Centro Integralmente Planeado y otros proyectos cuyas etapas concreten el corredor.

Pero algo pasó con la agenda, que de última hora la conferencia de prensa fue cancelada y la senadora hará llegar sus propuestas a través de los fríos boletines, que tienen la ventaja de no permitir preguntas, sobre todo preguntas incómodas sobre sus declaraciones de que Guasave puede generar una candidata a gobernadora.

UN RITMO SIN ESCÁNDALOS,

PERO SIN TOMAR DESCANSO

Ajeno (aunque no tanto) a estos movimientos, el también senador Aarón Irízar López sigue con el cuyo propio, que consiste en recorridos incesantes, de bajo perfil generalmente, gestiones y un activismo reforzado con información sobre sus acciones en el escaño senatorial.

Irízar López ha sido personaje pasivo de uno de los anuncios audaces de Heriberto Galindo, quien tras el predestape presidencial a David López, dijo que con el coordinador de comunicación social de la Presidencia constituye el uno dos en la lucha por la candidatura, e incluso el uno-dos-tres, incluyendo a Aarón Irízar López.

A propósito de David López Gutiérrez, la expresión de Peña Nieto en el cerro del Crestón le sigue generando adhesiones aunque sea pasajeras. Ayer en su cuenta de Facebook, el presidente de la Fecanaco, Guillermo Romero Rodríguez, subió una foto en que aparece con el presidente Enrique Peña Nieto, y luego otra en que está abrazado y sonriente con el célebre Pecuni.

VINO A DESAYUNAR

PERO ¿CON QUIÉN?

Primero fue un rumor sencillo, luego una versión casi completa: Jesús Vizcarra Calderón está en Mazatlán, vino a desayunar con alguien, y si hizo el viaje especial, es porque anda armando algo, decía la versión, cuyo único problema era no saber con quién estaba desayunando el excandidato priísta a gobernador y personaje más mencionado en las encuestas tempraneras.

Donde quiera que hubiese gente ligada a la política o a la información, las preguntas iban y venían. Las ausencias eran juzgadas sospechosas de haber acudido al desayuno de Vizcarra, y conforme pasaban las horas, aumentaba la desazón de quienes sentían que se les dejaba fuera de la jugada.

Pocos supieron al final que Vizcarra Calderón estaba en Mazatlán en plan familiar, como fue su cena del jueves y su desayuno del viernes en el Hotel Pueblo Bonito Emmerald Bay, donde estaba hospedada una cantidad importante de empresarios sinaloenses invitados a una boda de postín de rango estatal, que se realizó ahí mismo durante las primeras horas de la tarde.