EN LA GRILLA

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Fernando Pucheta. Su declaración patrimonial.

*Diputados ganan 150; el alcalde 100 ¡y cambió!

*Higuera siente que calladito se ve más bonito

*Empiezan a aflorar las alianzas y las separaciones

FRANCISCO CHIQUETE

Esto de la transparencia tiene sus bemoles.

Se trata de que la gente se dé cuenta de lo que está pasando con los recursos públicos, pero con esto salen  a flote cosas que no estaban en la mente de quienes por disposición o por necesidad, se acogieron a las disposiciones legales o a las presiones sociales que tienen que luchan por la rendición de cuentas.

Al inicio de esta semana, la diputada local priísta Sandra Lara Díaz dio a conocer su patrimonio y como parte de ello, por supuesto, los ingresos que le genera el puesto que ahora detenta. La diputada informó que la dieta mensual que le paga la Cámara es de casi 150 mil pesos mensuales.

Usualmente los funcionarios tienden a distorsionar la información de sus ingresos, de modo que no fue extraño que el propio Congreso hiciese un desmentido implícito a la diputada, diciendo que no son 150 mil pesos los que gana, sino 17 mil pesos ¡menos!

También Fernando Pucheta Sánchez, diputado priísta dio a conocer ayer su declaración patrimonial, y coincidió en los casi 150 mil pesos que le generan las dietas y apoyos que le otorga el Congreso del Estado.

Por coincidencia, esta misma semana se dio a conocer el ingreso del presidente municipal, Carlos Eduardo Felton González, aunque el proceso fue más accidentado. En el caso del alcalde, el periódico Noroeste hizo una petición oficial de acceso a la información para conocer el sueldo del alcalde, y aunque hubo respuesta, fue totalmente insatisfactoria, pues estaban tachados varios conceptos, entre otros el de ingreso neto.

Esto generó un escándalo mediático al que se respondió develando todos los misterios, o por lo menos los oficiales. Ayer la secretaria del ayuntamiento, María del Rosario Torres Noriega, hizo profesión de fe en la transparencia y detalló los ingresos del munícipe, que entre sueldos, complementos, apoyos, ahorros y pagos especiales, rayan casi los cien mil pesos mensuales.

El encargado del área de acceso a la información, Jorge Stabros Barballániz, intentó justificar la censura aplicada inicialmente al recibo de Felton, con los mismos argumentos que evidentemente le habían pasado al propio munícipe para cuando enfrentara cuestionamientos de los medios sobre el asunto.

Un elemento llamativo, que no fue establecido por Felton, sino que ya era ganado por Alejandro Higuera Osuna y por Jorge Abel López Sánchez, es el pago de un “apoyo por promoción turística”, por 16 mil 458.75 pesos quincenales, lo que indica que Felton heredó y disfruta una herencia salarial de poco más de mil pesos diarios por promover al turismo.

Esperemos que en lo sucesivo no haya otro apoyo por la promoción industrial, o comercial, o de algún otro giro de la economía nacional, porque entonces las cosas van a llegar demasiado lejos, si es que no ha llegado todavía.

Hablando de sus ingresos, Felton había establecido que éstos fueron fijados por el ayuntamiento anterior, que dejó ya el presupuesto que se aplica durante este año.

Con todo y eso, uno se pregunta en razón de qué, un diputado como era Carlos Eduardo Felton González, deja su ingreso de 150 mil pesos mensuales, para ir a buscar uno que le va a dejar un tercio menos de esa cantidad, además que cuesta la precampaña, cuesta la campaña, existe el riesgo de no ganar y además hay que pasar entre marzo y diciembre sin tener ingresos, porque no hay sueldo para candidato ni para presidente municipal electo.

Además de eso hay que considerar que un diputado que simultáneamente es presidente de la Mesa Directiva del Congreso, o que es presidente de la Junta de Coordinación Política de la propia Cámara, seguramente gana mucho más dinero que un diputado local común y corriente, de los que no suelen tener privilegios.

No cabe duda que los servidores públicos siempre están dispuestos a sacrificarse por la sociedad.

POLÍTICA ESCUELERA

Tiempos traen tiempos. El exalcalde Alejandro Higuera Osuna apareció puntual, como siempre, orgulloso, como siempre, a tomar la protesta de la nueva directora del Conalep II. Había ahí algunos de sus colaboradores cercanos, pero sólo en condición de observadores, pues al menos por ahora no han entrado a la nómina, y el discurso, que antes era de grandes proyectos, de enormes aspiraciones, se limitó a las labores escolares, que nunca serán menores, tratándose de la educación en cualquier nivel, pero que distan mucho de lo que se le escuchaba todavía hasta diciembre pasado.

En todo caso la política va hacia afuera. Higuera, el arrojado político que se lanzaba con todo y contra todo, prefirió ser cauto respecto de las irregularidades atribuidas al hoy diputado local Ramón Lucas Lizárraga en sus tiempos como director de Conalep en Sinaloa.

-No puedo ser irresponsable de decir que hay culpables o irregularidades, dijo.

Confirmó sin embargo que hay observaciones de la Auditoría Superior de la Federación y también de la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas, pero como él va llegando, no puede establecer situaciones de ese tipo,.

Por supuesto que Higuera debe tener claro qué es lo que pasó en la administración de la institución que está a su cargo y como el periodo ya está definido (el propio Juan Pablo Yamuni, de  la UTRC, ya dijo que vienen de los tiempos de Lucas Lizárraga), se les debe oler sobre las posibles responsabilidades, pero él no está ahí para hacer más grandes los escándalos, sobre todo después del mensaje que se dio cuando vino la dirigencia nacional del PRD a darle mantenimiento a la relación del partido con el gobierno de Mario López Valdez, tras un periodo de enfriamiento que se agravó precisamente con la designación de Higuera al frente de Conalep.

Por lo pronto ahí anduvieron rondando los colaboradores, en espera de que se les abra una plaza. O como dijo un higuerista: ¿qué cátedra pondrías a impartir al Cotorras?

DEL AMOR Y LA AMISTAD

Casi cuatrocientos activistas se reunieron ayer para festejar el amor y la amistad. Todos son priístas, pero muchos de ellos trabajaron abiertamente para la campaña de Carlos Felton. Los otros fueron desmovilizados en perjuicio de las aspiraciones de su propio partido. Pero hoy eso quedó atrás y se dicen listos para salir adelante y para sacar adelante al PRI.

Por más que su gallo, Jorge Abel López Sánchez dice a los suyos que no, que no está en busca de una candidatura, que él tiene trabajo y que además de no ser los tiempos, sus proyectos son diferentes, todos mantienen la idea de que el octavo distrito los está esperando para las tareas del año que entra.

El encuentro por supuesto, fue donde siempre, en el conjunto Cafica. Estuvieron los de siempre y el entusiasmo fue el de siempre, aunque una ausencia hubo que pareció confirmar un rumor cuya comprobación parecía impensable: doña Maribel Chollet ya no jala con este grupo.

Hay quienes dicen que está obsesionada por ser candidata a diputada federal, por el sexto distrito de preferencia, por el octavo, si no hay más. Pero resulta que aparentemente el grupo ya está comprometido en el respaldo a Germán Escobar, dirigente estatal de La CNC; y aunque Jorge Abel lo niegue, la candidata perdedora del Distrito XX teme que le quiera agandallar el octavo.

MAL NEGOCIO

PARA LA ESCUELA

En Culiacán, entre la empresa Tomateros de Culiacán y el propio gobierno, tratan de encandilar a la Escuela Secundaria Dos, vecina del estadio Ángel Flores, para que les ceda una parte de su terreno, donde pretenden construir un estacionamiento que dé viabilidad a la reconstrucción del coso deportivo.

Desde luego, la primera reacción es preguntarse cómo es posible que se piense seriamente en reducir a un plantel y además uno de tanta tradición en la capital sinaloense, como el que está prácticamente en juego, pero el caso es que se está analizando.

Los padres de familia ya pusieron el precio: un nuevo edificio escolar, con todas sus instalaciones, en el sitio de la vieja central camionera, que está muy cercano a la ubicación actual. No sería un mal intercambio. La empresa Ley, propietaria de los tomateros, tiene intereses en el predio a que se aspira, de modo que sería un buen intercambio.

Pero al parecer la generosidad no da para tanto. A cambio de una cancha de futbol y otra de basquetbol, se ofrece la construcción de una cancha de futbol rápido, habilitar una de básquet y gradas, así como carriles de atletismo, en terrenos de la propia escuela.

Todo en nombre del deporte, por supuesto. Y lo peor es que la Sepyc lo está analizando. Claro que si el estadio no fuese de beis, sino de fútbol, la escuela estaría automáticamente salvada.