EN LA GRILLA

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TOMA DE PROTESTA PRESIDENTE ARTURO DUARTE (1).JPG

*Recortes, anuncia Mario López Valdez

*El PRD quiere apoyo para los municipios

*Cuates de los alcaldes en los gabinetes

FRANCISCO CHIQUETE

Sin dar detalles, el gobernador anunció ayer una de las medidas más fuertes de su gobierno: el recorte de la plantilla de personal, aparejada con el recorte a los gastos administrativos, de manera que el cierre de su administración le permita ofrecer buenos resultados.

Por supuesto, medidas similares deberían tomar los dieciocho ayuntamientos del estado, independientemente de la forma en que hubiese terminado la situación financiera al momento del cambio de estafeta. Es opcional, por supuesto, pues la autonomía de los municipios impide establecerles directrices, pero hay dos elementos que seguramente impulsarán a cumplir con el planteamiento.

El primero es que no habrá rescate financiero. Es algo que ya había dado a conocer el gobernador cuando distribuyó el apoyo que de última hora envió el gobierno federal, pero que siempre es oportuno recordar, pues en otros tiempos los apoyos eran casi obligatorios para no generar conflictos políticos o sociales.

Mucho se ha dicho que la función del gobierno en sus diversos niveles es representar a la sociedad, organizarla para que la convivencia sea pacífica y justa, generando oportunidades a través de la educación, y prestar los servicios básicos, entre otras cosas, pero no suplir a las empresas como generadoras de empleo.

Pero en la realidad, ante el déficit de empleos que existe en el país la burocracia es un importante campo de acción que no sólo genera oportunidades, sino que además brinda estabilidad laboral y salarios por encima del promedio de las empresas privadas, de modo que entre esas necesidades reales y las de carácter político que han producido los altos niveles de competencia electoral, los palacios de gobierno en estados y municipios están repletos de personas que han sido incorporadas a las nóminas, con lo que se genera una costosa sobrecarga.

Hacer un recorte del tamaño de la sobrecarga sería traumático para una sociedad en la que, vale la pena insistir, no abunda el empleo.

Ya en los tiempos del gobierno de Juan Sigfrido Millán Lizárraga se hizo un estudio que arrojó datos muy precisos sobre esa plantilla desde entonces excesiva. El propio Millán anunció una reingeniería financiera, pero la situación social impidió llevarla a cabo hasta sus últimas consecuencias.

Esta vez sin embargo, no es un asunto de sensibilidad social o de falta de ella. Es un imperativo que ya adelantó el despacho de Pedro Aspe, que trabaja en un programa de reajustes que permita al estado recuperar el equilibrio financiero perdido el año anterior hasta por dos mil millones de pesos, según los datos oficiales, aunque en la calle se especula que podría llegar al doble de esa cifra, y copeteada.

A nivel estatal, el gobierno de Mario López Valdez se encuentra en una etapa en que ya no tiene que pagar compromisos políticos y por el contrario, puede generarse la colaboración de partidos yu corrientes para alcanzar las metas de la reingeniería, pero los ayuntamientos se encuentran apenas en la primera semana, justo cuando los que participaron y apoyaron en las campañas electorales esperan la recompensa que por supuesto, no puede ser otra que la contratación para el caso de los activistas y cuadros medios y bajos. Los que hicieron respaldos financieros, ya se sabe,. Simplemente esperan a que empiecen a circular los contratos de obra, de servicio y en los casos más destacados, de participación público-privada.

López Valdez reconoce que será una situación dolorosa, difícil, pero se muestra convencido: no queda de otra. Veremos cuáles son los plazos que se fijan para estas acciones, y sobre todo, a qué profundidad deberán hacerse los recortes que están en juego.

PRD: APOYO PARA

LOS MUNICIPIOS

Contra todas las advertencias que se han hecho, el dirigente estatal del PRD, que estuvo ayer en Mazatlán, demanda un programa de apoyo a los municipios del estado, para que enfrenten la crisis que vive y que cada año se profundiza, no solamente en Sinaloa, sino en todos los estados de la República.

Más aún, Heriberto Arias Suárez demanda que ese apoyo se establezca desde el ámbito legislativo y que sea en el corto plazo, de modo que se trate de un auxilio bien establecido y que dé resultados inmediatos.

No es una mala propuesta, por supuesto. Los municipios son los eslabones más débiles de la cadena de gobierno y a pesar de tener la responsabilidad de dar la cara en forma inmediata a la sociedad, tiene que averiguárselas con el menor porcentaje de recursos económicos de la masa fiscal que se recauda en nuestro país.

En realidad el PRD tenía la gran oportunidad de cambiar la situación de los municipios, durante la etapa en que el PRI lo necesitaba para sacar adelante la reforma fiscal. Pero en lugar de tratar de obtener ese fortalecimiento, lo que han hecho es impulsar la concentración de los recursos en manos de la federación, pensando que una manera de cambiar la correlación de fuerzas es debilitando a los gobernadores, pero sin tomar en cuenta las afectaciones a los habitantes de los estados y sobre todo de los municipios.

Por cierto que el PRD ha dado en estos días un par de muestras de cuáles son los rumbos de sus personajes.

En Mazatlán, el fallido propósito de Guillermo Quintana Pucheta para echar abajo la aprobación de la cuenta pública municipal de diciembre, llevó al regidor perredista Ángel Moroyoqui Buitimea a establecer una posición: “si el presidente municipal quiere, podemos aprobar una auditoría”.

“Si el presidente municipal quiere” ¿No era eso lo que le criticaban a la sumisión priísta? Y esa era la disciplina de partido. En este caso, aún cuando el perredista forma parte de la coalición que llevó a Felton a la alcaldía, no es del mismo partido. ¿Y la independencia? ¿Tiene que esperar la línea del presidente municipal? Imagínese lo que podremos esperar de estos representantes.

En Guasave, ante las quejas priístas porque los mayoritearon y les dejaron las puras sobras a la hora de repartir las comisiones. Estamos ejerciendo el poder como se debe, les respondieron, y la respuesta no fue del alcalde Armando Leyson, sino del coordinador de los perredistas, Saúl Gámez, quien no guardó ningún recato a la hora de decir lo que no es políticamente correcto. Así pues, desplazar al PRI, para gobernar con la forma en que operaba el PRI, no es más que gatopardismo.

LOS CUATES EN

LOS GABINETES

Lo que no tiene discusión es que los alcaldes gobiernan con sus cuates. En los tiempos del partido único, se daba una respuesta muy sencilla: “ni modo que gobierne con los enemigos”.

El caso es que al menos en dos de los municipios se han generado quejas porque los cuadros y miembros del partido ganador no fueron considerados para puestos dentro de los respectivos gobiernos.

El caso más escandaloso es el de Arturo Duarte, de Ahome, quien llenó el palacio municipal mochiteco de sus amigos empresarios. Uno de los analistas más informados de aquella zona encontró que se trata en su mayor parte de empresarios que no tienen mucha idea de lo que es el gobierno, y la prueba más contundente es la de un tipo que anunció su decisión de seguir trabajando en su oficina privada, porque está mejor que la que le asignaron en el gobierno.

En Rosario, su tocayo Arturo Flores ha sido sumamente criticado porque en los puestos importantes y no importantes, colocó a sus cuates, muchos de ellos chicos tec que por supuesto, nunca han militado en el PRI ni han tenido acercamientos reales con las estructuras de gobierno. Los priístas soñaban con la recuperación del gobierno, luego de tres años en manos del hoy perredista Edgar González y de Ángel Silva, pero a pesar de que formalmente ganó el tricolor, los puestos del gobierno se mantienen ajenos.