DESDE EL BURLADERO

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LES CAUSA URTICARIA LA MÍNIMA CRITICA.

No cabe duda que todos llevamos un intolerante, un priista y un reaccionario adentro, dicho sea sin albur.

La mínima critica a las acciones porriles, vandalicas y violatorias del derecho del otro, cometidas por algunos de los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación provocan el encabronamiento de muchos; para asombro de otros muchos.

La toma de oficinas, el bloqueo de carreteras, el estrangulamiento del libre tráfico, las acciones contra comercios establecidos, contra el resto de los ciudadanos son justificadas por algunos bajo el argumento de la libertad de manifestación y de la lucha por los derechos.

Exigen el respeto a sus presuntos derechos violentando los derechos de otros.

Esto sólo ocurre en nuestro país con autoridades permisivas, pusilanimes y cobardes que se empinan ante grupos manejados con intereses netamente políticos o grilleriles.

A esos paladines de la defensa de privilegios les importa un comino que miles de personas vean bloqueado su libre tránsito, a ellos no les importa si va una persona enferma o en estado de emergencia, si un trabajador debe de ir a cumplir la jornada. No, a ellos les importa la desestabilización. Y, lo peor, es que esos grupusculos son financiados por entes y personajes políticos de todos los colores habidos y por haber.

Mientras ello ocurre, los encargados de preservar el estado de Derecho se acobardan o esconden la cabeza en espera de la instrucción pertinente.

Hay que ensañarse contra el jodido parece ser la consigna de muchos elementos encargados de procurar o impartir justicia.

Así tenemos casos tan extremos que rallan en el surrealismo.

Recuerdo en una ocasión, hace ya bastantes años, siendo yo pequeño, porque una vez fui pequeño; cuando en Mazatlán bloquearon totalmente, de oriente a poniente, la Gutierrez Nájera, los grupos de taxistas; en demanda de no se que; la verdad, no lo se; tendría escasos diez años.

No se podía tránsitar de por ninguna de las vías y calles que conducían de sur a norte y viceversa, y que confluian a la Gutiérrez Nájera.

Eran los tiempos del autoritarismo brutal, pero ellos no se movieron. Tan no se movieron que les importó un comino el sentir de un grupo de personas que acompañaban un cortejo funebre, atrás de una carroza de conocida empresa funeraria del centro de la ciudad, hoy venida a menos.

En la bajada de la Carvajal, esa que pasa por el mercado Juan Carrasco, tuvieron que dejar el vehículo, y cargar el ataúd y pasarlo en hombros por entre los breves resquicios que dejaban los vehículos de transporte que estaban parados en fila india.

El feretro en hombros y el resto de los dolientes tuvieron que cruzar esos metros en un espectaculo dantesco que no motivo la minima conmiseración de los protestantes.

Que protestaban por la violación a algún derecho, no lo sé:; que, quizá eran manipulados por algun político venal o perverso; quien sabe. Lo que si se al paso del tiempo, es que esos que protestaban por algún derecho les valió violentar los derechos y la dignidad de otras personas. ¿De que te dan ganas?

 

La autoridad no hizo algo, simplemente porque no quiso.

Tan así que al paso de los años, vemos casos aberrantes de la llamada “autoridad” aplica de manera selectiva justicia y garrote.

Aquí en Mazatlán, tenemos un ejemplo reciente: una persona de la sierra concordense, desplazado, va con su familia a la playa y en el colmo de su inocencia al ver una caguama desovar penso en llevarsela a su casa para que pusiera huevos. Lo agarra la autoridad y lo encierra en la cárcel, donde todavía se encuentra interno mientras su joven esposa y sus cinco hijos están pasando las de caín; viviendo de la caridad y en la incertidumbre.

Un grupo de abogados con sentido social se dispuso a ayudarlos, el juez dicta sentencia minima y conmutable; ahhhhhh pero el celosisisimo agente del M.P. apela sentencia,!!!!!!!! No vaya a ser que la persona en cuestión salga a depredar toda la biomasa caguamil y deje sin sustento a los verdaderos depredadores que andan en los embarcaderos o las cazan por la zona de Faro!!!!. Bueno, eso dicen algunos; yo estoy como la autoridad, no se si sea cierto que las depredan algunos pangueros.

El caso es que mientras este inocente padece los celos brutales de un agente del MP; otros que depredan la tranquilidad social y urbana, que violentan derechos tan elementales como el derecho a la educación; al libre tránsito y a la propiedad; son detenidos y liberados a las pocas horas. ¿De que te dan ganas?.

¿El derecho del uno, hasta donde puede violentar el derecho del otro?. La autoridad sólo puede hacer lo que el derecho le obliga y el ciudadano solamente puede hacer lo que el derecho le permite.

En el caso que nos ocupa, ¿de donde esta saliendo el dinero para esas movilizaciones?, Porque hasta su orinar cuesta. Eso si, mientras Usted y yo llegamos a faltar al trabajo nos levantan un acta, nos descuentan un día o simplemente nos corren; a esa bola de sátrapas; sátrapas que hacen trizas el apostolado de su profesión, mismo que con mucho amor siguen cientos de miles de maestros; reciben su quincena completa.

Que tienen derecho a protestar? Pues claro que lo tienen. Pero, ¿tienen derecho a chingar los derechos de los demás?, claro que no

El problema aquí radica en como buscar el punto medio, para que esos derechos del otro y del yo no entren en conflicto.

LA DEL ESTRIBO:´Si la Chucky Gordillo está pagando, merecidamente,  con carcel sus excesos, porque los otros no. Entre políticos te veas…HLP..DM.