¿ASÍ SOMOS LOS SINALOENSES?

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UN RETRATO DE RONALDO GONZÁLEZ VALDÉS[i]

ELIO EDGARDO MILLÁN VALDEZ.

            Ronaldo González Valdés escribió en la revista Nexos un texto por demás sugerente: La Semilla Sinaloense (01/07/2012). En este ensayo el autor dibuja el perfil de los sinaloenses, una vez que ha inferido que nuestra formación civilizatoria fue incompleta en cada una  etapas el desarrollo histórico de México. Su punto de referencia de su reflexión  fue Carlos Calderón Viedas, un estudioso sinaloense que propuso una sugestiva caracterización de sus contemporáneos.

 

QUÉ DICE CARLOS CALDERÓN VIEDAS DE NUESTRO ORIGEN.

 

“No fue casual, entonces, que la vocación productiva del estado estuviera ligada a las actividades relacionadas con la explotación de los recursos primarios, como la minería, agricultura, ganadería, pesca, y que otras actividades, como el comercio y la industria, surgieran de la matriz formada con la providencial relación entre el hombre y su entorno natural. Una especie de destino manifiesto del que sólo pudo escapar el sector de los servicios, cuya mayoría de edad se alcanzó varios siglos después”.

 

Carlos Calderón espiga la definición del sinaloense como un ser de temperamento romántico, más llevado por la pasión que por la razón, por el corazón que por la mente, por la emoción que por el pensamiento, lo que permite comprender los rasgos dominantes en su personalidad: ruidoso, echón, explosivo, echado pa’ delante, proclive a las catarsis violentas… Características que anticipan su poco aprecio por las leyes, por la esfera convencional de la vida, por las normativas morales explícitas, lo que aplica para todos los estratos, al margen de su situación económica, y lo vuelve propenso, por lo tanto, a la efusión violenta, a la creación de códigos alternativos de reglamentación moral, al ejercicio del ilegalismo. (Cfr. Calderón Viedas, Carlos, Huellas de modernidad en Sinaloa, Gobierno de Sinaloa-Fontamara, México, 2007, p. 165).

 

RONALDO GONZÁLEZ AGREGA LOS SIGUIENTE.

 

De aquí puede colegirse una conjetura que bien podríamos denominar “hipótesis metafísica” en el mejor sentido de la palabra: los sinaloenses son seres elementales, básicos, en principio, por una suerte de fatalidad histórica. Su relación con la naturaleza física los determina y condiciona también su relación con sus semejantes. Económica y culturalmente hablando, no han incorporado valor agregado a sus producciones materiales y simbólicas. No han incorporado un extra simbólico a sus vidas. Su concepción del mundo y el tiempo es simple, circular, cíclica como los tiempos de la agricultura.

 

En el caso de Sinaloa, vale la pena volver los ojos (…) a la manera en que se ha configurado una personalidad colectiva poco compleja, más bien elemental y ceñida a una relación muy básica con el mundo natural y humano. En esta perspectiva, Sinaloa puede ser también un buen caso de estudio: el romanticismo tropical y campirano de sus moradores, su escaso apego a las convenciones normativas, su proximidad con el ilegalismo, sus agravios pendientes con las fuerzas del orden…

¿ASÍ SOMOS LOS SINALOENSES?

         Si usted, amigo lector; si usted amiga lectora, se mira en ese espejo, por favor alármese, o si sólo mira alguno o algunos de sus rasgos de la postal que pinta Ronaldo González, de verás, preocúpese en serio; pero muy en serio porque ni siquiera nos parecemos al “buen salvaje” que el romanticismo europeo anteponía al frío cálculo político de los hombres civilizados. Pero si usted no quiere verse en ese espejo, pero si usted es ruidoso, echón, explosivo, echado pa’ delante, proclive a las catarsis violentas…y se  vuelve propenso, por lo tanto, a la creación de códigos alternativos de reglamentación moral, al ejercicio del ilegalismo, usted requiere dos mil cursos intensivos de buenas costumbres y lo que se acumule…  

         Por favor díganos qué opina del perfil que pinta Ronaldo de nosotros, los sinaloenses. En mi caso yo me veo y no me veo en ese espejo. Y usted como se ve. Díganoslo a www.sinaloaenlinea.com. Qué pase esta noche como la mejor de todas las noches, pero mañana al levantarse véase en este espejo, y díganos como se miró, es cuestión de vida o muerte… Pasado mañana ya será tarde.

 


[i] Ronaldo González Valdés. Sociólogo. Su más reciente libro es Sinaloa: una sociedad demediada, Juan Pablos. México, 2009.