Cara O Cruz

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SURSUS REVERSUS (4 DE 4)
ELIO EDGARDO MILLÁN VALDEZ

ROLANDOS LOS  RABIOSOS

La entigua grey ruidosa, aunque ha tomado un trozo de aire “fresco” con la llegada de AMLO al poder y sus múltiples resonancias en Sinaloa, está próxina a tomar el penúltimo tranvía de su último viaje. ¡Ora Pro Novis! La partida de algunos ellos será una verdadera pérdida por su excelente formación cultural, científica y técnica, pero la vida es así de canalla, nos deja justo cuando más la queremos, aunque ya casi no la necesitemos. Estoy seguro que a estos próceres les lloraremos y no tengo la menor duda que el INCEN los dará de baja; para no hablar de otras bajas y otras dadas de baja. Fueron hijos de un tiempo en el que socialismo relamente existente se había convertido en punto de llegada de sus sueños y se sus pesadillas. Y si en la UAS hubiera habido psicoanalistas retupados seguramente hubieran tenido una copiosa clientela.
Estos viejos, allá por 1971, fuimos  -este fuimos es para no excluirme, pero en adelante seguiré hablando impersonalmente- una generación jóvenes que echó de la UAS a Armienta Calderón y a sus profesores “fifís”; y como era de esperarse, tomaron por asalto los puestos directivos y sus catedras. La inmensa mayoría de estos aguiluchos eran portadores de una subcultura formada por los libros de editorial Progreso, entre ellos el de Nikitín y el de afánasiev, y hasta se dieron el lujo, por supuesto los más radicales, de “enseñar matemáticas marxistas”; pero además heredaron la gesta, la jerga y los gestos de Fidel Castro, y creyeron como él que la historia los absolvería. De ese tamaño fue el infrabagaje curtural de estos plebes convertidos hoy en viejitos. Cierto, estos profes empezaron a agarrar la honda, como me dijo el Cayón, cuando ya estaban a punto de jubilarse a los 25 años. Pero para ese tiempo, misérrimo para profesional, el daño ya estaba hecho.
CUEN Y EL CUENISMO.
En lo que toca al cuenismo, progresivamente se ha ido convirtiendo en un tigre de papel, porque en los días y los años su control ha parido a miles de universitarios que, hartos de su “proyecto”, se han ido configurando en una especie de masa “crítica” aún en ciernes, cuyó perfil de cohesión lo define Borges: “No los une el amor, los une el llanto, ¿Será por eso que se quieren tanto? Su llanto silencioso es generado porque trabajan en la más absoluta indefensión; porque además de trabajar a través de un régimen de asignaturación de su carga horaria. Ello fue producto de la  pulverización de los tiempos completos y medios tiempos. Si bien el cuenismo podría justificar -si se viera obligado a posteriori, cuando ya no esté- que su planta de profesores poseía una escasa calidad académica y que por ello recibía salarios estaban a la altura de sus atributos sin atributos. Hasta podía adornarse, diciendo: “A trabajo igual, salario igual”, auqnue haya en la UAS unos más iguales que otros. Y hasta podía afirmar que su maximato fue un tiempo de prueba que le permitió dejar en la UAS a los mejores académicos.
Pero los hombres quieren más, como señaló un filósofo; de ahí el descontento silente de los nuevos profesores de asignatura.
Pero esta justificación se reforzaría si afirma que por las mismas razones los nombramineros fueron por honorarios, es decir, que su pertenencia en la UAS tenía como ley motiv que sólo se quedaran los mejores. Pero este cuento sería una narrativa que sólo podría creerse cincuenta años después: cuando no este mundo carapanda. Pero más allá de los cuentos, lo cierto es que a los nóveles profesores los pueden echar de las aulas cuando les venga en gana a los administradores de la UAS, pero además manipularlos y hasta usarlos como pregoneros del PAS; como realmente ha ocurrido. Pero junto a este calamitoso asunto de la indefención y su respectivo descontento en los que naufragan los nóveles profes, según un sondeo sólo esperan la balsa que los lleve al otro lado del río. Y esa balsa está contruyéndose con trocitos de madera y no pocas astillas de doble filo:  han “vuelto” por sus fueros los constructores de la llamada Univerdidad Crítica Democrática y Popular  que,  en los últimos meses han tomado una fuerza de cierto peso con la llegada a la presidencia Andrés Manuel López Obrador, circunstancia que puede amalgamar a los silenciosos y a los ruidosos bajo la batuta de los morenistas, que ya son legión en Sinaloa y que al parecer van por lo que queda de la UAS, a través de la mayoría calificada que tienen en el Congreso del Estado.

LOS DAÑOS QUE LOS VIEJOS Y LOS “NUEVOS” CAUSARON  Y QUE AÚN CAUSAN A LA UAS

1.- En cuarenta años que compendian los dos experimentos que hemos trazado de manera general, han pasado por lo menos 35 generaciones de estudiantes de todas las facultades y prepas “formados” por profesores muy jóvenes carentes de un perfil- o de perdida fachada- profesional, cuyo ingreso a la Universidad nunca fue condicionado por un exhautivo examen de oposición, y cuando ese “ajuste de cuentas” ocurrió por razones políticas, fueron hechos a la manera del modus operandi de los que tenían el poder. Si nos atenemos a los datos y a los argumentos expuestos en este ensayo, esta circunstancia puede catalogarse como una catástrofe académica, porque academicidio de escucha fuera de lugar. Dicho en otros términos: a la UAS no ha tenido en cuarenta años una planta de profesores consistentes, con las exepciones de lúcidos académicos que confirman la regla.
2.- En cuarenta años no se cambió, dicho sea de manera en general, la oferta académica y aunque se actulizaron los planes de estudio, pero los profesores por su desinformación académica nunca estuvieron a la altura de esas transformaciones, con el agravante de que esas carreras se repicaron en las principales ciudades del Estado, pero además el aggiornamento de los planes experimentaron experimentaron un retroceo -ya no digamos los maestros- por la emergencia del ciberespacio, pues se requiería y aún requiere un reservorio cultural, ciéntifico y téctico para poseer la capacidad de operar un inmenso “cambio de terreno”, porque en el mundo estaba y está ocurriendo en “tiempo real” una gran transformación, una transformación donde todo lo sólido se desvanece en el aire. Además se querería carretadas de dinero y una cabeza estratégica que empleara esos recursos para la modernización de la universidad.
3.- Junto a estos déficit en desmedro de la calidad de la universidad, se han creado una multitud de preparatorias ya no soló en todas las cabeceras municipales del Estado, sino en un conjunto de sindicaturas y siempre por razones políticas; primero para insertar al PSUM y a algunas sectas que fueron sus hermanas gemelas y posteriormente la PAS. Vale decir muchas prepas constaron y y aún cuestan más que si hubieran adquirido transportes para llevar y traer a los estudiantes a sus comunidades. Esos recursos bien hubieran podido emplearse para adquirir “tecnologías de punta” para estar a tono -a medio tono- con lo que está ocurriendo en otros universidades del mundo, con ello no quiero decir que en la segunda etapa la UAS haya sido una “universidad cuachalota”, como solía calificarla el exrector David Moreno Lizárraga,  en los tiempo que comandana una institución desmembrada de pies a cabeza.
DURA EST LEX, SED LEGIS EST
Cansados los mejores universitarios de la vieja ley que dirimía las elecciones para rector y demás autoridades de la UAS a golpes de carnes asadas, empezaron a buscar y a encontrar una ley que detuvueta la degradación que el “democrátismo” había creado un campo de batalla. No obstante esta intención nunca se concretó. Fue con la llegada de Cuen a la rectoría que esta buena intención se convirtió en una pésima intención. De nuevo volvemos a citar el documento de ley organica de Guillemno Ibarra Esccobar, al respecto:
“Una vez que llegó a la administración el nuevo rector Héctor M. Cuén propuso una reforma a la ley orgánica para que no hubiera elecciones y siendo gobernador Jesús Aguilar Padilla (2005-2010) el 27 de julio de 2006 el Congreso del Estado reforma la ley orgánica, reduciendo a la mitad la representación de los estudiantes en el Consejo, creando la figura de la Comisión Permanente de Postulación que sería la encargada de proponer ternar para el nombramiento de rector y directores.
Con esta nueva normatividad la UAS entró en periodo de tranquilidad electoral interna, sin embargo, la rigidez y los procesos antidemocráticos y poco cuidadosos de las normas mediante los cuales se nombran a las autoridades posibilitaron que la pluralidad y democracia en la vida académica fuera sustituida por una vida burocrática que inhibe el pleno ejercicio de las libertades de crítica y compromiso social. Lo que se pretendió evitar con al desaparición de las elecciones termino convirtiendo a la UAS, por el control unigrupal de una elite, en una entidad que se confunde con un partido político. Esta situación se torna más grave ante la reforma a la ley orgánica realizada el 30 de julio de 2013, promovida por el gobernador Mario López Valdés (2011-2017) donde se acordó no sólo la reelección del rector sino evitar que en caso de que así se decidiese no hubiera competencia para nombrar a uno nuevo, lo que además de ser anticonstitucional pone en riesgo perpetuar a una sola corriente de pensamiento en la vida universitaria.
La existencia de un partido político estatal cuya estructura y militancia se confunde con la estructura de gobierno de la UAS y con el marco jurídico que actualmente tiene derivado de una ley orgánica defectuosa, ha venido afectando la discusión interna de las ideas y los proyectos, frenando el florecimiento de la diversidad intelectual, el compromiso con los grandes problemas sociales de nuestro tiempo, deteriorando la calidad académica” (Guillermo Ibarra escobar. Iniciativa de Reforma a la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Sinaloa).

DEFORMACIONES QUE CREÓ LA LEY CUEN

1.- En este contexto, el Consejo Universitario de la UAS quedó con una interpretación mecánica como un supremo poder conservador creado en el siglo XIX para estar por encima de los poderes de la Unión en la época conservadora, es decir, en la actual Ley Orgánica, las decisiones del Consejo Universitario aparecen como inapelables por ninguna instancia interna ni externa y sobre todo en el asunto que compete al nombramiento de autoridades que a estas alturas resulta pernicioso pues no debe existir ninguna institución pública que esté exenta de rendir cuentas conforme a la normatividad vigente.
2.-Esta anomalía ha provocado que algunos integrantes de la comunidad universitaria que  se consideran afectados en sus garantías individuales, actos de autoridad del Consejo Universitario, lo cual es muy común en el nombramiento de rector, vicerrectores, directores y consejeros técnicos y universitarios, no tienen una instancia en donde exigir la aplicación de justicia a lo que en su parecer es un atropello en sus derechos, pues en la actual Ley Orgánica el Tribunal Universitario no tiene competencia para interpretar la legalidad de las decisiones de las autoridades colegidas. Y como el Tribunal de lo Contencioso Administrativo y los juzgados federales tienen jurisprudencia yuxtapuesta respecto a su competencia para estos asuntos, ciudadanos mexicanos integrantes de la comunidad universitaria de la UAS carecen de una instancia en donde pueda impartírsele justicia, privándole con ello en el siglo XXI, en tiempos de la globalzación con uno de los Sentimientos de la Nación en 1817 que establecía: “Que todo el que se queje con justicia, tenga un tribunal que lo escuche, ampare y lo defienda contra el arbitrario.
3.- En la Ley Orgánica de la UAS vigente, que proponemos reformar, el Consejo Universitario, como autoridad “suprema” aparece como un organismo público descentralizado que no está obligado a rendir cuentas ante ninguna otra autoridad en cuestiones de gobierno, aunque en la práctica si lo tiene que hacer en cuestiones laborales, fiscales, entre otras” Guillemo ibarra Escobar. Iniciativa de Reforma a la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

PARA PREPARARNOS  PARA UN NUEVO COMIENZO EN LA UAS

Atisbar el pasado es reinvertarlo; pero de ello no debe deducirse cuán sería el nuevo derrotero de la institución. Vale decir que la propuesta de la nueva travesía que la universidad debe emprender, la he consultado con profesores que han tenido ideas de lo debe hacerse en la Autónoma de Sinaloa, inclusive de quienes tienen el Congreso propuetas de leyes orgánicas, no obstante la responsablidad es mía con respecto a los trazos que escribo para recomponer nuestra querida Alma Mater. En el siguente segmento recojo integramente el pefil que debe adquirir la “nueva universdidad” expuestos por el doctor Guillermo Ibarrra Escobar, en su propuesta de  nueva Ley Orgánica, que aún duerme el sueño de los justos en el Congreso del Estado:
1.Contemporizar el marco jurídico de la institución con el nuevo constitucionalismo y el estado de derecho en México que ha puesto énfasis en nuevos preceptos de derechos humanos, participación ciudadana, rendición de cuentas, transparencia.
2.- Actualizar y profundizar su régimen de autonomía reforzando los mecanismos que permitan corregir internamente los problemas de interpretación de legalidad a actos de autoridad y ofrecer mecanismos de arbitraje de controversias que rebasen el ámbito de la institución como ya ocurre con los asuntos laborales.
3.- Profundizar la pluralidad de la vida interna de la universidad correspondiente a un mundo cada vez más diverso, cosmopolita, cambiante, para que en el cumplimiento de sus funciones exista la garantía de la convivencia de las múltiples corrientes: intelectual, cultural y filosófica que caracteriza a la sociedad mexicana y favorecer los mecanismos de participación de la comunidad universitaria que eviten la prevalencia de alguna idiosincrasia  filosófica o política como superior por sobre la diversidad.
4.- Fortalecer el liderazgo universitario para que los universitarios que accedan a los órganos de gobierno en cargos colectivos y personales sean a cabalidad los idóneos y que su nombramiento se lleve a cabo por verdaderos mecanismos competitivos y con amplia participación social de tal suerte que los lideres universitarios tengan arraigo y símbolo de pertenencia en los puestos que ocupan.
5.- Actualizar y profundizar su régimen de autonomía reforzando los mecanismos que permitan corregir internamente los problemas de interpretación de legalidad a actos de autoridad y ofrecer mecanismos de arbitraje de controversias que rebasen el ámbito de la institución como ya ocurre con los asuntos laborales.
6.- Profundizar la pluralidad de la vida interna de la universidad correspondiente a un mundo cada vez más diverso, cosmopolita, cambiante, para que en el cumplimiento de sus funciones exista la garantía de la convivencia de las múltiples corrientes: intelectual, cultural y filosófica que caracteriza a la sociedad mexicana y favorecer los mecanismos de participación de la comunidad universitaria que eviten la prevalencia de alguna idiosincrasia  filosófica o política como superior por sobre la diversidad.
7.- Fortalecer el liderazgo universitario para que los universitarios que accedan a los órganos de gobierno en cargos colectivos y personales sean a cabalidad los idóneos y que su nombramiento se lleve a cabo por verdaderos mecanismos competitivos y con amplia participación social de tal suerte que los lideres universitarios tengan arraigo y símbolo de pertenencia en los puestos que ocupan”. (Guillermo Ibarra Escobar. Iniciativa de Reforma a la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Sinaloa?
Pero para hacer posible este perfil es necesario rediseñar y ordenar las facultades y atribuciones las instituciones de los poderes universitarios. Las numeraré esquemáticamente, por ello recomiendo a mis lectores que lean con todo cuidado la iluminadora propuesta de Ley Oragánica para cambiar a la Autónoma de Sinaloa, del doctor  guillermo Ibarra Escobar).
1.- “Es necesario por tanto que el Tribunal Universitario sea una instancia interna con competencia para revisar la correcta aplicación de las normas en el marco de la autonomía de la institución. (Entre sus facultades debe contner) debe revisar con procedimientos acordados por la propia universidad, las actuaciones de sus autoridades bajo el amparo de estatutos acordados por el mismo Consejo Universitario.
Para restituirle fuerza y respetabilidad al Tribunal Universitario deberán nombrarse sus integrantes cuidando que tengan un perfil adecuado, honorabilidad, capacidad, vocación de servicio, para evitar que se integre un órgano de justicia universitaria carente de la independencia necesaria para el cumplimiento de sus funciones. En la actualidad el tribunal es una figura decorativa, provocando enormes vacíos de legalidad e injusticias en la vida interna que afecta las funciones académicas sustantivas de  la universidad (Idem).
2.- La actual dirigencia institucional ha tomado conciencia de esta ventaja que permite el marco jurídico defectuoso y se ha configurado un estado de decepción reflejado en múltiples aspectos de la normatividad de la institución. Por ejemplo en la actual Ley Orgánica de la UAS  en donde define al Consejo Universitario como autoridad “suprema” (que fue cambiada por el término “máxima” de las legislaciones previas) y que se hace inmune, según la propia ley, a la jurisdicción del Tribunal universitario en la interpretación de la legalidad de sus actos (Idem).
Esta anomalía ha provocado que algunos integrantes de la comunidad universitaria que  se consideran afectados en sus garantías individuales, actos de autoridad del Consejo Universitario, lo cual es muy común en el nombramiento de rector, vicerrectores, directores y consejeros técnicos y universitarios, no tienen una instancia en donde exigir la aplicación de justicia a lo que en su parecer es un atropello en sus derechos, pues en la actual Ley Orgánica el Tribunal Universitario no tiene competencia para interpretar la legalidad de las decisiones de las autoridades colegidas. (Idem).
3.- Para que el nombramiento de autoridades tenga mayor transparencia y legitimidad se sustituye a la actual Comisión Permanente de Postulación por una Comisión Autónoma Permanente de Gobierno, para fortalecer el trabajo que realizan al preparar la terna, pues en los últimos dos procesos de cambio de rector y el nombramiento de cientos de directores, las ternas de tal comisión resultan defectuosas pues nunca es seleccionado por el Consejo Universitario el integrante de la terna con mayores méritos de acuerdo a la comisión y no existe un proceso de interacción para que siempre resulte electo el idóneo. Además se enfatiza que debe ser autónoma pues en los hechos funciona como apéndice del rector en turno, a quien obedece como si fuera su jerárquico superior, quedando desnaturalizada su función” (Idem)
Estos orgamismos institucionales  funciones complemetarias, cuya recursividad permitira un bucle retro/interactivo donde cada orgáno tendra sus funciones perfectamente delimitadas. Y si así lo hiciéran llegarían a los puestos de dirección de la Universidad Autónima de Sinaloa los mejores academicos y de probrada experiancia en la gestión de la Casa Rosalina.
La refroma de la universidad permitirá que lleguen los mejores a dirigir la institución y las unidades académicas, por su programa sus grados y trayectoria acadénica, por su historial de gestión; vaya hasta por su capacidad de fraguar tendecias culturales, académicas y se extesión de la universidad. Hoy la universidad vive un tiempo nublado que puede contunuar si el Gobernador y el Congreso siguen permitiendo que el cuenismo siga “dirigiendo” a la universidad; o si en esta era de la T-4 se imponga un sistema peleomero como en el pasado.

DEFORMACIONES QUE CREÓ LA LEY CUEN

“En este contexto, el Consejo Universitario de la UAS quedó con una interpretación mecánica como un supremo poder conservador creado en el siglo XIX para estar por encima de los poderes de la Unión en la época conservadora, es decir, en la actual Ley Orgánica, las decisiones del Consejo Universitario aparecen como inapelables por ninguna instancia interna ni externa y sobre todo en el asunto que compete al nombramiento de autoridades que a estas alturas resulta pernicioso pues no debe existir ninguna institución pública que esté exenta de rendir cuentas conforme a la normatividad vigente.
Esta anomalía ha provocado que algunos integrantes de la comunidad universitaria que  se consideran afectados en sus garantías individuales, actos de autoridad del Consejo Universitario, lo cual es muy común en el nombramiento de rector, vicerrectores, directores y consejeros técnicos y universitarios, no tienen una instancia en donde exigir la aplicación de justicia a lo que en su parecer es un atropello en sus derechos, pues en la actual Ley Orgánica el Tribunal Universitario no tiene competencia para interpretar la legalidad de las decisiones de las autoridades colegidas.
Y como el Tribunal de lo Contencioso Administrativo y los juzgados federales tienen jurisprudencia yuxtapuesta respecto a su competencia para estos asuntos, ciudadanos mexicanos integrantes de la comunidad universitaria de la UAS carecen de una instancia en donde pueda impartírsele justicia, privándole con ello en el siglo XXI, en tiempos de la globalzación con uno de los Sentimientos de la Nación en 1817 que establecía: “Que todo el que se queje con justicia, tenga un tribunal que lo escuche, ampare y lo defienda contra el arbitrario”.
En la Ley Orgánica de la UAS vigente, que proponemos reformar, el Consejo Universitario, como autoridad “suprema” aparece como un organismo público descentralizado que no está obligado a rendir cuentas ante ninguna otra autoridad en cuestiones de gobierno, aunque en la práctica si lo tiene que hacer en cuestiones laborales, fiscales, entre otras (Idem).

PARA PREPARARNOS  PARA UN NUEVO COMIENZO EN LA UAS

Atisbar el pasado es reinvertarlo; pero de ello no debe deducirse cuál sería el nuevo derrotero de la institución. Vale decir que la propuesta de la nueva travesía que la universidad debe emprender, la he consultado con profesores que han tenido ideas de lo debe hacerse en la Autónoma de Sinaloa, inclusive de quienes tienen el Congreso propuetas de leyes orgánicas, no obstante la responsablidad es mía con respecto a los trazos que escrito para recomponer nuestra querida Alma Mater. En el siguente segmento recojo integramente el pefil que debe adquirir la “nueva universdidad” expuestos por el doctor Guillermo Ibarrra Escobar, en su propuesta de  nueva Ley Orgánica, que aún duerme el sueño de los justos en el Congreso del Estado:
1. Contemporizar el marco jurídico de la institución con el nuevo constitucionalismo y el estado de derecho en México que ha puesto énfasis en nuevos preceptos de derechos humanos, participación ciudadana, rendición de cuentas, transparencia.
2. Actualizar y profundizar su régimen de autonomía reforzando los mecanismos que permitan corregir internamente los problemas de interpretación de legalidad a actos de autoridad y ofrecer mecanismos de arbitraje de controversias que rebasen el ámbito de la institución como ya ocurre con los asuntos laborales.
3. Profundizar la pluralidad de la vida interna de la universidad correspondiente a un mundo cada vez más diverso, cosmopolita, cambiante, para que en el cumplimiento de sus funciones exista la garantía de la convivencia de las múltiples corrientes: intelectual, cultural y filosófica que caracteriza a la sociedad mexicana y favorecer los mecanismos de participación de la comunidad universitaria que eviten la prevalencia de alguna idiosincrasia  filosófica o política como superior por sobre la diversidad.
Contemporizar el marco jurídico de la institución con el nuevo constitucionalismo y el estado de derecho en México que ha puesto énfasis en nuevos preceptos de derechos humanos, participación ciudadana, rendición de cuentas, transparencia.
4. Actualizar y profundizar su régimen de autonomía reforzando los mecanismos que permitan corregir internamente los problemas de interpretación de legalidad a actos de autoridad y ofrecer mecanismos de arbitraje de controversias que rebasen el ámbito de la institución como ya ocurre con los asuntos laborales.
5. Profundizar la pluralidad de la vida interna de la universidad correspondiente a un mundo cada vez más diverso, cosmopolita, cambiante, para que en el cumplimiento de sus funciones exista la garantía de la convivencia de las múltiples corrientes: intelectual, cultural y filosófica que caracteriza a la sociedad mexicana y favorecer los mecanismos de participación de la comunidad universitaria que eviten la prevalencia de alguna idiosincrasia  filosófica o política como superior por sobre la diversidad.
6. Fortalecer el liderazgo universitario para que los universitarios que accedan a los órganos de gobierno en cargos colectivos y personales sean a cabalidad los idóneos y que su nombramiento se lleve a cabo por verdaderos mecanismos competitivos y con amplia participación social de tal suerte que los lideres universitarios tengan arraigo y símbolo de pertenencia en los puestos que ocupan.
7. Actualizar y profundizar su régimen de autonomía reforzando los mecanismos que permitan corregir internamente los problemas de interpretación de legalidad a actos de autoridad y ofrecer mecanismos de arbitraje de controversias que rebasen el ámbito de la institución como ya ocurre con los asuntos laborales.
8. Profundizar la pluralidad de la vida interna de la universidad correspondiente a un mundo cada vez más diverso, cosmopolita, cambiante, para que en el cumplimiento de sus funciones exista la garantía de la convivencia de las múltiples corrientes: intelectual, cultural y filosófica que caracteriza a la sociedad mexicana y favorecer los mecanismos de participación de la comunidad universitaria que eviten la prevalencia de alguna idiosincrasia  filosófica o política como superior por sobre la diversidad.
9. Fortalecer el liderazgo universitario para que los universitarios que accedan a los órganos de gobierno en cargos colectivos y personales sean a cabalidad los idóneos y que su nombramiento se lleve a cabo por verdaderos mecanismos competitivos y con amplia participación social de tal suerte que los lideres universitarios tengan arraigo y símbolo de pertenencia en los puestos que ocupan”. (Guillermo Ibarra Escobar ( Iniciativa de Reforma a la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Sinaloa?
Pero para hacer posible este perfil es necesario rediseñar y ordenar las facultades y atribuciones las instituciones de los poderes universitarios. Las numeraré esquemáticamente, por ello recomiendo a mis lectores que lean con todo cuidado la iluminadora propuesta de Ley Oragánica para cambiar a la Autónoma de Sinaloa, de Ibarra Escobar.
1.- “Es necesario por tanto que el Tribunal Universitario sea una instancia interna con competencia para revisar la correcta aplicación de las normas en el marco de la autonomía de la institución. (Entre sus facultades debe contner) debe revisar con procedimientos acordados por la propia universidad, las actuaciones de sus autoridades bajo el amparo de estatutos acordados por el mismo Consejo Universitario.
Para restituirle fuerza y respetabilidad al Tribunal Universitario deberán nombrarse sus integrantes cuidando que tengan un perfil adecuado, honorabilidad, capacidad, vocación de servicio, para evitar que se integre un órgano de justicia universitaria carente de la independencia necesaria para el cumplimiento de sus funciones. En la actualidad el tribunal es una figura decorativa, provocando enormes vacíos de legalidad e injusticias en la vida interna que afecta las funciones académicas sustantivas de  la universidad.
2.- La actual dirigencia institucional ha tomado conciencia de esta ventaja que permite el marco jurídico defectuoso y se ha configurado un estado de decepción reflejado en múltiples aspectos de la normatividad de la institución. Por ejemplo en la actual Ley Orgánica de la UAS  en donde define al Consejo Universitario como autoridad “suprema” (que fue cambiada por el término “máxima” de las legislaciones previas) y que se hace inmune, según la propia ley, a la jurisdicción del Tribunal universitario en la interpretación de la legalidad de sus actos.
Esta anomalía ha provocado que algunos integrantes de la comunidad universitaria que  se consideran afectados en sus garantías individuales, actos de autoridad del Consejo Universitario, lo cual es muy común en el nombramiento de rector, vicerrectores, directores y consejeros técnicos y universitarios, no tienen una instancia en donde exigir la aplicación de justicia a lo que en su parecer es un atropello en sus derechos, pues en la actual Ley Orgánica el Tribunal Universitario no tiene competencia para interpretar la legalidad de las decisiones de las autoridades colegidas.
3.- Para que el nombramiento de autoridades tenga mayor transparencia y legitimidad se sustituye a la actual Comisión Permanente de Postulación por una Comisión Autónoma Permanente de Gobierno, para fortalecer el trabajo que realizan al preparar la terna, pues en los últimos dos procesos de cambio de rector y el nombramiento de cientos de directores, las ternas de tal comisión resultan defectuosas pues nunca es seleccionado por el Consejo Universitario el integrante de la terna con mayores méritos de acuerdo a la comisión y no existe un proceso de interacción para que siempre resulte electo el idóneo. Además se enfatiza que debe ser autónoma pues en los hechos funciona como apéndice del rector en turno, a quien obedece como si fuera su jerárquico superior, quedando desnaturalizada su función” (Guillermo Ibarra Escobar. Iniciativa de Reforma a la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Sinaloa).
Estos orgamismos institucionales  funciones complemetarias, cuya recursividad permitira un bucle retro/interactivo donde cada orgáno tendra sus funciones perfectamente delimitadas. Y si así lo hiciéran llegarían a los puestos de dirección de la Universidad Autónima de Sinaloa los mejores academicos y de probrada experiancia en la gestión de la Casa Rosalina.
La refroma de la universidad permitirá que lleguen los mejores a dirigir la institución y las unidades académicas, por su programa sus grados y trayectoria acadénica, por su historial de gestión; vaya hasta por su capacidad de fraguar tendecias culturales, académicas y se extesión de la universidad. Hoy la universidad vive un tiempo nublado que puede contunuar si el Gobernador y el Congreso siguen permitiendo que el cuenismo siga “dirigiendo” a la universidad; o si en esta era de la T-4 se imponga un sistema peleomero como en el pasado.