Mazatlán, Sinaloa, 14 de marzo de 2026.-
Con escenas que fluyen de manera continua y música que por momentos crea tensión sin dar respiro al espectador, y una conjunción de voces ágiles, brillantes y llenas de ornamentos, pero a la vez graves o dolorosas a la hora de los lamentos y súplicas, este viernes se presentó la primera función de “Un baile de máscaras” de Giuseppe Verdi en el Teatro Ángela Peralta, bajo la dirección musical del maestro Sergio Freeman y la dirección escénica de Rodrigo Caravantes.
La historia donde el amor, la amistad y la traición terminan por desatar una tragedia, reunió un gran talento artístico y un sólido trabajo musical que permitió al público adentrarse en una historia marcada por las pasiones humanas, las intrigas y el destino inevitable que atraviesa a sus personajes.
Desde el foso, la Camerata Mazatlán fue un personaje más y sostuvo con precisión la partitura verdiana, acompañando a un elenco que destacó por la calidad de sus voces y por la intensidad interpretativa que logró sostener la narrativa musical de principio a fin.
En la puesta en escena de Un ballo in maschera, la soprano mazatleca Patricia Pérez entrega una inolvidable interpretación de Amelia, al demostrar dominio técnico y una profundidad emocional que la sitúan en el mejor momento de su carrera y la consagran entre las voces más imprescindibles del panorama operístico en nuestro país.
Junto a ella el tenor Ricardo Rivas (Riccardo, el gobernante) brilló durante su actuación al volcar toda la pasión del personaje en cada aria; por su parte, Pablo Aranday en el papel fundamental de Renato, ofreció una actuación intensa y sobrecogedora al proyectar la complejidad y el tormento del personaje con calidad vocal y desempeño escénico.
Arisbé de la Barrera como el page Óscar, irradió una agilidad vocal deslumbrante y Ana Laura Rojas dotó a Ulrica de una presencia magnética y una profundidad vocal sombría al aportar un aura de misterio y fatalidad a la historia.
Contribuyeron al éxito de esta puesta en escena: Noel Osuna, quien encarnó a Samuel, junto a Miguel Valenzuela en el papel de Tom, Jorge Palacios como Silvano y Eduardo Tapia que demostró su versatilidad como el juez y el siervo. Cada uno brilló con luz propia, logrando que el ensamble de voces y actuaciones fuera una experiencia artística de primer nivel.
El Coro Ángela Peralta, dirigido por la maestra María Murillo, aportó un elemento fundamental para la construcción musical y dramática de la obra. La presencia coral permitió reforzar los momentos colectivos de la historia y ampliar el carácter teatral de la producción, al convertirse en el “pueblo” o la sociedad que observa, juzga y conspira y al final canta y crea una atmósfera festiva y de normalidad ante el drama de la última escena.
Uno de los aspectos que también destacó en esta producción fue la presencia de artistas que han formado parte de los procesos de formación del Centro Municipal de las Artes (CMA) del Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán, lo que refleja el trabajo constante que se realiza en la institución para impulsar nuevas generaciones de intérpretes. La participación de estos cantantes confirma la importancia de los espacios de formación artística que se desarrollan en el CMA, particularmente en el Taller de Ópera, donde los jóvenes talentos encuentran una plataforma para fortalecer su técnica y proyectar su carrera en escenarios profesionales.
“Un baile de máscaras” se inspira en el asesinato histórico del rey Gustavo III de Suecia, ocurrido en el siglo XVIII durante un baile de disfraces, episodio que dio origen a una trama donde la política, el poder y las pasiones humanas se entrelazan con un destino marcado por la fatalidad. En la versión verdiana, la historia gira en torno a un gobernante que se enamora de la esposa de su mejor amigo, situación que desencadena una serie de conflictos personales y conspiraciones que desembocan en un final trágico.
La propuesta escénica apostó por una estética sobria que permitió concentrar la atención en la dimensión humana de los personajes y en el desarrollo dramático de la obra. En el diseño visual participaron Roberta Coronado en escenografía, Agustín Martínez en iluminación y coreografía, y Francisco de Luna en vestuario y maquillaje, quienes contribuyeron a crear la atmósfera que acompañó el desarrollo de la historia.
La producción fue posible gracias a la colaboración entre Escena 77 Producciones, Armas Interdisciplina Escénica y el Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán, con el estímulo fiscal del Artículo 190 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (EFIARTES).
Este sábado 14 de marzo a las 7:00 PM se presenta la segunda función de “Un baile de máscaras” de G. Verdi. Boletos: Orquesta: $500.00, $450.00, $380.00 $280.00, disponibles en la taquilla del Teatro Ángela Peralta. Tel. 669 982 44 46 ext. 103. Descuento del 50 % para estudiantes, maestros y adultos mayores con credencial del INAPAM.




















