*El programa incluirá obras clásicas y piezas novedosas
*Destaca una obra de Psicosis de Bernard Herrmann
La Temporada Campbell 2026 arrancará con una programación diversa y de alto nivel artístico, que promete emocionar al público mazatleco con conciertos que combinan tradición, innovación y talento internacional.
El maestro Gordon Campbell anunció que la inauguración de la temporada será el 11 de enero a las 12:00 del día, con la participación de la Camerata Mazatlán, agrupación que se ha consolidado como uno de los pilares culturales de la ciudad.
Para este concierto inaugural, Campbell prepara un programa con obras clásicas reconocidas y algunas novedades, entre ellas una pieza de Psicosis del compositor Bernard Herrmann, así como una obra de un alumno y admirador de Johannes Brahms, considerada una de las piezas fuertes del repertorio.
El segundo concierto de la temporada presentará a un grupo vocal a capella, descubierto por el maestro Campbell este año en Culiacán, esta se trata de una agrupación familiar con varios años de trayectoria, que llegará por primera vez a Mazatlán para presentarse en Casa Haas, con funciones a las 12:00 y 5:00 de la tarde.
La tercera presentación traerá un giro vibrante con “La magia de Motown”, un concierto a cargo de un grupo local bajo la dirección de Phil Neville, quien ha preparado un recorrido por los grandes éxitos de The Temptations, Smokey Robinson, entre otros íconos del soul.
Una de las sorpresas más esperadas de la temporada será el concierto “Stradivarius y Brahms en Mazatlán”, programado para el 1 de febrero en el Teatro Ángela Peralta, en esta presentación participará el nuevo director titular de la orquesta de Culiacán, un músico canadiense que es poseedor de un violín Stradivarius, con quien Campbell interpretará un trío junto a un pianista también originario de Canadá.
El maestro destacó que aunque ha interpretado este trío en diversas ocasiones a lo largo de su carrera junto a reconocidos violinistas de Latinoamérica, será la primera vez que lo haga acompañado de un Stradivarius, lo que representa un momento extraordinario tanto a nivel personal como artístico.