*Museo-Santuario en Mazatlán
*El más grande de los ídolos
Sandra Ortega, dueña de la casa donde nació Pedro Infante en Mazatlán y único Museo dedicado a uno de los más grandes ídolos mexicanos, reconocido por las autoridades, nos narra como el mexicano trascendió fronteras y es un personaje mundial gracias a la película Tizoc, premiada en Alemania.
Hoy, dice Sandra a manera de anécdota que muchos extranjeros no saben en qué Continente está México, cómo es su bandera, pero conocen que es la tierra de Pedro Infante, un extraordinario cantante y gran actor de 64 películas que también hicieron historia.
Nuestra entrevistada agrega, desde ese hermoso rincón-museo en la calle Constitución en la Perla del Pacífico, que Pedro cantó y nos heredó 416 canciones, que se siguen escuchando por el mundo.
Para Sandra, Pedro fue un hombre fuera de serie, auténtico, muy amigo de los amigos y un caballero con las damas; su trato con todos siempre fue amable, muy natural, desparpajado y siempre muy alegre.
Luego de cambiar de escenario en este “santuario” a Pedro, se le pregunta a Sandra qué es lo que más le gustaba del mazatleco, pero reclamado en otras tierras como oriundo de por allá, y la entrevistada responde:
-“Lo que más me gustaba de Pedro era su humildad, su generosidad; siempre daba mucho desde niño; lo que más me gustó de Pedro fue su sencillez y humildad”, remachó la cuidadora del legado del extraordinario actor al llorar en la película de “Los Tres García” ante la tumba de la abuela (Sara García).
También se le pregunta a Sandra, quien ha vivido muchos años amando en silencio a Pedro Infante, cómo le gustaría que se le recordara al ídolo de México y nos dice que en la ciudad de México, cada año, se recuerda al mazatleco de una manera muy especial, “hermosa, donde hasta los niños se disfrazan de las películas de Pedro, desde el Pepe el Toro hasta Tizoc; en México quieren y reviven cada año a Pedro Infante…”
Casi para finalizar la entrevista, afirma que como “Pedro Infante no hay ni habrá otro, aunque alguna gente se molesto con Omar Chaparro al interpretar a Pedro, pero la verdad es que la actuación de Chaparro fue un gran homenaje al mazatleco…”
Por último, reconocer con Sandra que la Casa de Pedro Infante en Mazatán es un punto de encuentro para quienes no se olvidan del ídolo de muchas generaciones y que sigue vigente después de más de cien años, pues el mazatleco nació un noviembre de 1917.