La prematuridad se define como el nacimiento que se produce antes de que se completen las 37 semanas de gestación; hoy en día representa una de las principales causas de mortalidad neonatal, morbilidad y discapacidad, es por ello que el llamado es la prevención a través de las consultas prenatales, enfatizó el doctor Édgar Aguirre Flores.
“Se habla que la Organización Mundial de la Salud estima que en el mundo son hasta 15 millones de recién nacidos que tienen esta condición. Aquí en México no es la excepción, hay muchas zonas, sin embargo, por las entidades cada una tiene su prevalencia; cerca de un millón de esos bebés fallecen, el 90% de esos bebés en los primeros 28 días y el 98%, cabe mencionar, que es en países que aún están en crecimiento económico, en vías de desarrollo”, destacó.
El neonatólogo del Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud (CIDOCS) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) mencionó que los bebés que nacen antes de tiempo enfrentan un riesgo de complicaciones significativamente mayor, desde infecciones, dificultades respiratorias y crecimiento deficiente, pero también retrasos en el desarrollo neurológico, escolar y en la salud a lo largo de la vida, por lo que es elemental prevenir.
“Básicamente se debe a causas del control prenatal, en la actualidad ha habido un incremento donde ha persistido esta cantidad de bebés prematuros, sobre todo por las edades maternas, gestaciones menores de 18 años o mayores de 35 años, son factor de riesgo para tener o desencadenar un parto prematuro, a parte de las gestaciones múltiples, ya que últimamente las tecnologías de la reproducción asistida han permitido que existan estas gestaciones”, manifestó.
El especialista señalo que antes los bebés prematuros tendían más a desarrollar algunas complicaciones en el desarrollo neurológico, problemas visuales, entre otros, y hoy en día gracias a los avances tecnológicos éstas han disminuido, por lo que hizo especial hincapié de la necesidad del control prenatal, acudiendo a consultas rutinarias y no inhibir el trabajo de parto.