De gira por Mazatlán, el gobernador Rubén Rocha Moya enfrento a los medios de prensa con las preguntas, como siempre de chile, dulce y manteca, y en la materia que a todos preocupa, dijo: Han bajado los homicidios, pero no hemos terminado de pacificar a Sinaloa; tenemos el pendiente de las personas que están desaparecidas y que no hemos encontrado; también el robo de vehículos y de los cuales se han recuperado muchas unidades
O sea, de acuerdo a la crónica de nuestro reportero, parece que el mandatario ya se está conformando con hacer lo que se puede para garantizar la paz y la tranquilidad de los sinaloenses y reiterando que se trabaja desde los tres niveles de gobierno, pero la ola de sangre y asesinatos siguen en todo el estado sea en Culiacán, Mazatlán o Escuinapa, entre otros municipios “calientes”.
Y, como si fuera una tabla de salvación anunció para febrero la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum y a su gabinete de seguridad, encabezado por el súper policía, Omar García Harfuch.
En la entrevista de esta mañana en tierras patas saladas, el mandatario asistió al relevo del comandante de la IV Región Naval, en donde dijo que se va a garantizar la seguridad en las carreteras que confluyen a Mazatlán por las fiestas de Carnaval.
Sinaloa, Desnutrición Infantil
A nivel nacional, según la Secretaría de Educación Pública (SEP), cinco de cada 10 estudiantes de primaria enfrentan problemas de desnutrición u obesidad, seis de cada 10 presentan daños dentales, mientras que cuatro de cada 10 tienen deficiencias visuales.
Hasta el momento, con 60 mil 8 escuelas públicas visitadas, las cifras revelan que de los 11.2 millones de alumnos del referido nivel educativo, 7 millones 653 mil 564 niños han sido atendidos por las brigadas de médicos y enfermeras que acuden a los planteles.
En Sinaloa, las cifras de desnutrición infantil varían, pero se ha observado una reducción en la prevalencia de desnutrición aguda (0.10% en niños menores de 5 años) comparada con la media nacional, y la baja talla presenta desafíos, aunque existen datos recientes (2023) de la ENSANUT Primera Infancia para el estado que detallan las condiciones nutricionales.
Las cifras más recientes de (2022-2024) apuntan a que la carencia por acceso a alimentación nutritiva es un problema que afecta a una parte significativa de la infancia y adolescencia, aunque el estado no siempre lidera las estadísticas nacionales, y se reportan bajas tasas de mortalidad por desnutrición, con una reducción entre 2020 y 2021,
En el estado, para el ciclo escolar más reciente (2024-2025), la matrícula total se acerca a los 900 mil alumnos en todos los niveles, con una cobertura básica del 89%, y hay más de 7 mil escuelas en los tres niveles (preescolar, primaria, secundaria), aunque cifras exactas varían ligeramente por fuente, concentrándose la mayoría en la zona centro, con un sostenimiento predominantemente públicas.
Para el representante de la UNICEF en México, Fernando Carrera Castro, uno de los grandes desafíos para el país son los problemas nutricionales que viven millones de niñas, de niños y adolescentes, y asegura que México enfrenta a una crisis de obesidad infantil, “por la pérdida de la calidad de los alimentos durante la pandemia”.
“Existe evidencia de que la obesidad infantil aumentó durante la pandemia. Aunque es un problema que ya existía antes de la pandemia, actualmente es más grave, por lo que hay que darle atención prioritaria y eso significa trabajar con centros educativos”, sostiene.
Burla, el “Murito” del Pino Suárez
Quizás situaciones de funcionarios de segunda del estado o tal vez de gente del gobierno municipal de Mazatlán que no tienen capacidad de resolver, pero lo cierto es que las obras que se pensaron hacer con la construcción de bardas y colocar medidores frente al mercado Pino Suárez terminó en burla y mofa de los comerciantes hacia las autoridades del nivel que sea.
Así, esta mañana de miércoles la calle Leandro Valle, en el tramo frente al histórico mercado “José María Pino Suárez”, finalmente amaneció limpia y tiraron el “murito de Berlín”, como lo bautizó la gente, a la barda que colocaron para pretendidamente colocar los mencionados medidores del citado centro de abastos.
Los comerciantes hoy señalaron que absurda manera de tirar los recursos públicos cuando no hay proyectos y planes claros de hacer obras para el beneficio social, en este caso de los locatarios del mercado Pino Suárez. Una obra que se pensó construir, nunca tuvo el consenso ni la “socialización” de los comerciantes de los alrededores del citado mercado y terminó irremediablemente en al fracaso.
¡Lástima Margarito!, diría el cómico de la televisión.