*Mazatlecos orgullosos con su corrido
*Cumplió 100 el pasado 19 del mes
José Alfredo Jiménez, murió a los 47 años y el pasado 19 de enero se celebraron en varias ciudades del país los cien años de su nacimiento con homenajes, uno de ellos aquí en la Perla del Pacífico, luego de que puso a nuestra ciudad en los oídos de México y del mundo con su “Corrido a Mazatlán”, el segundo himno para los porteños después del Himno nacional. Fue un gran poeta y compositor, subraya en la entrevista el cronista de Mazatlán, Enrique Vega Ayala.
Y me desmiente y dice que para los mazatlecos el “Corrido de Mazatlán” es el himno número uno y que el guanajuatense lo compuso en 1953, según el libro de Paloma Jiménez Gálvez, hija del afamado y uno de los más grandes compositores de México.
El también maestro y sociólogo Vega Ayala dice que la primera vez que José Alfredo cantó el “Corrido de Mazatlán” fue con el Mariachi Vargas en un disco de corridos y en donde también está “Caminos de Michoacán”. Dijo que años después, el mismo José Alfredo corrigió el corrido para incluirle las frases: “Hace falta la Banda de el Recodo para cantarle un…”
Y sobre el estribillo: “Aquí hasta un pobre se siente millonario…” Vega Ayala recuerda que muchas frases en las canciones de José Alfredo son recogidas de la sabiduría popular. El guanajuatense se inspiró mucho del sentir del mexicano y lo llevó a sus muy diversas canciones, sean corridos, vals o boleros.
A la pregunta, el cronista de Mazatlán responde que José Alfredo si fue “mujeriego”, además de haber estado casado en dos ocasiones con hijos con sus mujeres. “Vivió a plenitud, sus capacidades físicas y su inspiración; era un hombre conquistador y viajó por el mundo, incluso Paloma, su hija, hasta después de muerto supo que su padre había estado en el Lido de París, uno de los íconos nocturnos de la vida parisina”.
José Alfredo no sólo viajaba para cantar en los distintos escenarios del país y el mundo, sino que visitaba los lugares propios de la bohemia de cada país. Fue un gran poeta y compositor como lo fueron Juan Gabriel, Manzanero y Agustín Lara, entre otros.
Vega Ayala dice que el poeta guanajuatense viajó por varios estados de la Unión Americana, países de América Latina y de Europa.
Cuenta el cronista que el “Corrido del Caballo” fue más bien un carro blanco que pasó por Escuinapa, Culiacán y que en Los Mochis “llegó con el hocico sangrando” y que allá lo vendió para seguir su recorrido hasta Baja California.
En otra pregunta, dice que compuso unas 300 canciones y que la canción del “Tenampa” no lo escribió en ese centro nocturno de la ciudad de México en una de sus últimas borracheras.
Finalmente, Vega Ayala reitera que José Alfredo fue un extraordinario compositor que enorgullece a Mazatlán con su corrido.