*Aunque pensó en estudiar medicina, se enamoró de su profesión
*Los códigos azules, entre las experiencias más impactantes
En el marco del Día de la Enfermera, que se conmemora este 6 de enero, la enfermera de Cruz Roja Mazatlán, Litza Hayek Molina Osuna, compartió su experiencia y vocación dentro de una de las profesiones más humanas y exigentes del sector salud.
En entrevista, explicó que eligió estudiar enfermería por el deseo de servir y acompañar a las personas en los momentos más difíciles de su vida.
Aunque en un inicio consideró estudiar medicina, aseguró que la enfermería terminó por apasionarla profundamente, no solo por el conocimiento, sino por el trato directo con los pacientes.
Con tres años de servicio en la Cruz Roja, Litza reconoció que la profesión no es sencilla, ya que hay días buenos y días difíciles, momentos de aprendizaje y de autocrítica, sin embargo, aseguró que la mayor satisfacción llega cuando un paciente agradece la atención recibida.
Entre las experiencias más impactantes que ha vivido se encuentran los códigos azules, situaciones de paro cardiorrespiratorio que movilizan a todo el hospital para intentar salvar una vida.
En ese sentido, recordó el caso de un paciente en situación de indigencia que llegó en condiciones críticas y pese a los esfuerzos, no logró sobrevivir.
Finalmente, Litza destacó que la enfermería es una carrera para personas valientes, con gran empatía y verdadera vocación de servicio.
“Enfermería no es fácil, es para personas valientes, personas con mucha empatía y personas que realmente les gusta el poder servir”, expresó.