El Bonfil a Más de Tener un “Cementerio” de Barcos Hundidos, hay Otros 300, Muchos de Ellos, como “Chatarra Flotante”

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*Representan problemas ecológicos y de seguridad

*No pescan por los altos costos de operación

No cabe duda que sólo en Mazatlán se ven distintas historias que se dan por la falta de autoridad y gobierno y la falta de previsión de integrantes de la iniciativa privada, en este caso de armadores y dueños de barcos, en su mayoría camaroneros. Por un lado hay, de años, un “cementerio de barcos” hundidos, alrededor de 20, frente a los muelles del parque industrial Bonfil y en una zona del canal de navegación que son riesgos ecológicos y de seguridad.

De otra parte, en los mismos muelles hay unos 200 barcos, quizás 300, que de tiempo también 20 o 30 años, no salen a pescar, están parados, no producen porque son caros los costos operativos, sin embargo están como “chatarra flotante” o “barcos fantasmas”, con los riesgos de podrirse e irse a pique también.

David Osuna Godínez, uno de los veteranos pescadores y con historia, dice en la entrevista que es una “flota camaronera parada y que depende de los dueños, los inversionistas, que salgan a pescar”.

Aclara que por estar parados, se “paga, hay concesiones del gobierno” y pueden estar en los muelles los años que quieran. Afirma que los más de 500 barcos que fueron de la flota camaronera del Pacífico, hay “parados unos 300”, incluso indica que estos problemas vienen desde los tiempos de los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo, quien por cierto en punto y aparte de lo que dice Osuna Godínez, este presidente “privatizó” la flota del Pacífico Mexicano.

El entrevistado reconoce que los barcos en los muelles del Bonfil “pueden quedarse parados 20 o 30 años”, hasta que se hundan. “El gobierno ya no quiere apoyar a los pescadores no quiere otro puerto mexicano, porque sabe el manoteo (de dinero) que hubo en trabajos indebidos desde Productos Pesqueros Mexicanos (Propemex); todo para ellos nomás”.

Más adelante reiteró que esos barcos seguirán ahí, como “chatarra flotante”, porque para trabajarlos, ponerlos a pescar, “no salen los costos de producción; hay armadores que están en números rojos completamente”.

Son “barcos chatarra”, se le pregunta a David Osuna y responde:

-“No, son barcos que sirven para trabajar pero los costos de operación no les dan”, aunque mientras pueden estar los años que se mantengan a flote, sin mantenimiento, con riesgos de contaminación y seguridad, amontonados y

terminen por zozobrar ante los embates de un mal tiempo o eventual huracán, aunque estén aparentemente en puerto seguro.