Sandra Ortega es sobreviviente de cáncer y de toda la vida ferviente religiosa y, de familia, trae la cultura de vestir al “Niño Dios” y, para ayudar a otras personas con el mismo mal del cáncer, los vende en la iglesia de la colonia Juárez, en el mercado y tianguis de los domingos.
Desde la casa donde nació Pedro Infante, en donde ella es directora, contenta afirma que la devoción por el “Niño Dios” viene de muchos años y que ella nunca ha sido costurera, pero que aprendió a vestir a los niños de diferente manera, telas y de color blanco; asimismo, de distintos tamaños y con distintos precios. El vestirlo es con un hermoso un ropón.
Recordó que la fiesta en estos días viene desde el 25 de diciembre, que es la Natividad, hasta la presentación el 2 de febrero en los templos.
Vale recordar que la tradición mexicana dicta que los “Niños Dios” se presentan y bendicen en la iglesia el 2 de febrero, “Día de la Candelaria”, marcando el fin de la temporada navideña. Esta celebración, que conmemora la presentación de Jesús en el Templo, implica vestir la figura con ropa nueva y llevarla a misa para su bendición.
En las preguntas, Sandra reitera que tiene dos grupos a los que ayuda con su trabajo, pero si alguna persona desea apoyar con pelucas, gracias de antemano.
Indicó que el clásico “Niño Dios” es el que no mueve las manos y en Jalisco tienen mucha creatividad para crearlos.
Finalmente, la altruista mujer hizo un llamado a toda persona que quiera participar en la compra de un “Niño Dios” para apoyar a personas con cáncer lo pueden hacer en la Iglesia del Carmen, en la colonia Juárez, los domingos en el transcurso de la mañana y hasta el mediodía.