Don Ricardo a sus 79 años es un excelente trovador playero que se gana la vida cantando canciones clásicas de muchos ayeres y nostalgia. Anda de playa en playa con su guitarra y ya su cansada voz, pero con mucho entusiasmo a pesar de que hoy en el “Día del Abuelo” los nietos y tataranietos no se hayan acordado de él.
Sin nostalgia dice que así es su vida y lo mismo le canta al amor que a la vida que lo vio nace nacer hace casi ocho décadas. Pese al atuendo ranchero también toca con su guitarra y apagada voz canciones para los enamorados y de pasada para los demás “viejos”, los abuelos, no regala la melodía del artista Piero: “Viejo, mi querido viejo”.