Clarisa es una de las veteranas vendedoras de fruta de temporada y esta mañana nos presumió los arrayanes que, por cierto, ya se acaba su tiempo, pero tiene nanchis, cocadas, dulces, dátiles, cocos y otros productos más y del gusto de sus clientes, luego de 30 años en esa esquina de la calle Melchor Ocampo, frente al mercado Pino Suárez.
Tiene ayudante, pero a ella le gusta vender y nos dice: “pásele… ya están los arrayanes sabrosos, con sal y chile colorado de árbol”. Dice que no llevan limón porque los arrayanes son agridulces. Lleven su botanita que no puede faltar en su casa, afirma.
Trabaja toda la semana, incluyendo los domingos y descansa un día que puede ser lunes o martes. Dijo que en carnaval vendió mucho el nanchi y los arrayanes y para Semana Santa la gente busca mucho las cocadas y los cocos por su agua, aunque poca gente prefiere la pulpa.