En lo que va del año, la violencia contra las fuerzas de seguridad en México ha alcanzado cifras alarmantes. Entre enero y marzo de 2025, se registraron un total de 124 policías asesinados en todo el país, un hecho que refleja la creciente violencia en varias regiones del territorio nacional.
De estos crímenes, siete estados concentran más de la mitad de los asesinatos, destacándose especialmente Guanajuato y Sinaloa. Guanajuato se posiciona como el estado más peligroso para los agentes de seguridad, con 17 víctimas fatales. Le sigue Sinaloa, con 16 policías asesinados, lo que pone de manifiesto la intensificación de los conflictos entre grupos del crimen organizado y las fuerzas del orden en estas entidades.
Este panorama refleja no solo la vulnerabilidad de los policías, sino también la creciente disputa por el control de territorios entre las organizaciones delictivas, quienes cada vez más recurren a la violencia contra las autoridades para afianzar su poder. La situación es particularmente grave en estados donde operan cárteles con amplia presencia y control sobre varias áreas.
En respuesta a estos hechos, autoridades federales y locales han incrementado sus esfuerzos para reforzar la seguridad en las regiones más afectadas, aunque los resultados aún son inciertos. La protección de los policías y el fortalecimiento de las estrategias de seguridad continúan siendo temas cruciales para la estabilidad del país.