El gobernador Rubén Rocha Moya tiene más que rendirle cuentas a la Fiscalía General de la República por no controlar la ola de violencia e inseguridad en el estado; no hay nada que aplaudirle en su IV Informe de Gobierno, dice el ex dirigente del PAN en Mazatlán y quien tomó protesta hoy como consejero nacional del PAN, allá en la ciudad de México.
Luego de su toma de protesta al lado de otros 300 consejeros nacionales, entre ellos cinco sinaloenses: Martín Pérez, Zenén Xochihua, Vanesa Sánchez y María Zamudio, además el propio Corrales, el panista reiteró en que no hay resultados de la violencia que mantiene al estado postrado en su economía, con problemas de desempleo y cientos de millones de pesos en pérdidas por cierres de empresas y negocios.
Añadió que este informe, presentado ayer viernes en el Congreso del Estado, es “más para cumplir con un mandato protocolario porque este gobierno no ha hecho nada por los sinaloenses; tenemos una administración estatal en desgracia”, agregó el panista.
Evaristo Corrales insistió en que “no hay nada que festejar ni aplaudir de este gobierno; los hechos ahí están; sería una afrenta para el pueblo pedirle que aplauda a un gobernó que ha fallado en los mínimos de seguridad pública; en todos los rubros nos ha quedado a deber a Sinaloa”.