La Quinta Echeguren Resurge con sus Leyendas

*Descubren sus vestigios en el Vigía 

*Familia, de las más ricas del puerto

 

Situada en las inmediaciones del Cerro del Vigía, la Quinta Echeguren fue, en su momento, una de las más hermosas mansiones de finales de 1800 y hasta 1940. La riqueza se veía por todos lados, pero vinieron las tragedias, el abandono hasta el entierro total de esa construcción que, en su momento, pareció un pequeño castillo.

Esta semana, AQA, Diseño y Construcción, de Armando, Quel y Armando, iniciaron los trabajos de limpieza de ese terreno de cinco mil metros cuadrados, ubicados en uno de los inmejorables lugares de Mazatlán, con impresionante vista al Océano Pacífico, las tres islas, la zona turística y la ciudad y puerto.

Los mismos constructores de AQA se impresionaron cuando al retirar toneladas de tierra, descubrieron las ruinas, que emergieron como si fuera un lugar arqueológico, y poco a poco han ido quitando escombros para ver hasta dónde hay afectación y quizá, en el futuro inmediato, recuperar algo de arquitectura de la histórica mansión.

Dicen los arquitectos e ingenieros que no hay un proyecto en puerta de construcción, pero entonces para qué limpian?. Lo cierto es que lo que se vaya a construir: torres de condominios, plaza comercial, hotel de cinco estrellas o escuela, estará en espacio de lo mejor de Mazatlán.

Las crónicas de ayer dicen que los Echeguren llegaron a Mazatlán a principios de la década de 1840 y fue la familia más acaudalada del puerto a finales del siglo XIX.

La casa donde residían, según testimonios de un joven Amado Nervo, fue el “escenario de las fiestas más fastuosas de la élite mazatleca, hasta que en 1903 esta es incendiada por órdenes del Ayuntamiento, ya que el encargado de cuidarla fue víctima de la peste bubónica”.

Un año después, Pedro Echeguren y Herrerías volvió a reconstruirla, esta vez a imitación de la casa que tenía en España. Don Pedro moriría en 1907 y su mansión sería motivo de tenebrosas leyendas hasta 1944, cuando un rayo redujo a cenizas su planta alta. Su posterior abandono destruyó lo que quedaba.

LA QUINTA ECHEGUREN RESURGE CON SUS LEYENDAS